Un grupo de autores, que incluye a Richard Kadrey, Sarah Silverman y Ta-Nehisi Coates, está demandando a Meta por el uso de sus libros con derechos de autor para entrenar sus modelos de IA Llama. La demanda alega infracción de derechos de autor y la eliminación intencional de información de derechos de autor, mientras que Meta argumenta que su uso entra dentro del uso justo. Un juez federal ha permitido que avancen las reclamaciones centrales de derechos de autor mientras que desestima las reclamaciones relacionadas bajo la ley de California.
Un juez federal ha dictaminado que una demanda contra Meta, alegando infracción de derechos de autor relacionada con sus modelos de IA Llama, puede continuar, aunque con un rechazo parcial. El caso, *Kadrey contra Meta*, reúne a un grupo de autores destacados: Richard Kadrey, Sarah Silverman y Ta-Nehisi Coates, quienes sostienen que Meta ha violado sus derechos de propiedad intelectual al utilizar sus libros con derechos de autor para entrenar Llama, y además, que Meta eliminó deliberadamente información de gestión de derechos de autor (CMI) para ofuscar esta presunta infracción. Esta decisión marca un desarrollo significativo en el panorama legal en ciernes en torno a la IA y los derechos de autor, destacando las complejidades del uso justo y los derechos de los creadores en la era de la inteligencia artificial.
En su defensa, Meta ha argumentado consistentemente que su uso de material con derechos de autor para el entrenamiento de la IA entra bajo el paraguas del uso justo. La compañía también ha desafiado la legitimación de los autores para demandar, intentando que el caso sea desestimado con esa base. Durante una audiencia judicial el mes pasado, el juez federal de distrito Vince Chhabria indicó una reticencia a desestimar el caso por completo, al tiempo que expresaba preocupaciones sobre lo que percibía como una retórica excesiva empleada por el equipo legal de los autores. Esta indicación inicial de la inclinación del juez hacia permitir que el caso continúe prepara el escenario para la decisión más definitiva emitida el viernes.
La decisión del viernes proporciona una explicación más detallada del razonamiento del juez. Chhabria declaró explícitamente que la alegación de infracción de derechos de autor de los autores constituye un “daño concreto suficiente para la legitimación”, lo que significa que han demostrado un daño tangible que les permite presentar la demanda. Además, el juez determinó que los autores habían “alegado adecuadamente que Meta eliminó intencionalmente la CMI para ocultar la infracción de derechos de autor”. Este hallazgo crucial respalda el núcleo del argumento de los autores de que Meta actuó con la intención de ocultar su uso de material con derechos de autor.
El razonamiento del juez detrás de este hallazgo es particularmente revelador. Escribió: “En conjunto, estas alegaciones plantean una ‘inferencia razonable, aunque no particularmente fuerte’ de que Meta eliminó la CMI para intentar evitar que Llama emitiera la CMI y, por lo tanto, revelara que fue entrenado con material con derechos de autor”. Esto sugiere que el juez cree que la evidencia presentada por los demandantes crea un escenario plausible donde Meta eliminó deliberadamente los avisos de derechos de autor para evitar la detección de su uso de obras con derechos de autor en el entrenamiento de su modelo de IA. Este es un punto crítico, ya que va más allá de una simple reclamación de uso no autorizado para sugerir un intento deliberado de ocultar ese uso.
Sin embargo, el juez no falló completamente a favor de los demandantes. Rechazó sus reclamaciones relacionadas con la Ley integral de acceso y fraude informático de California (CDAFA). La base de este rechazo fue que los autores no alegaron que Meta accediera a sus computadoras o servidores, sino solo a sus datos, específicamente sus libros. Esta distinción es importante según la ley de California, que requiere prueba de acceso no autorizado a un sistema informático para activar las protecciones de la CDAFA. Aunque los libros de los autores son una forma de datos, no fueron accedidos a través de un sistema informático, lo que impidió la aplicación de esta ley en particular en este caso.
Curiosamente, la demanda ya ha comenzado a revelar aspectos del enfoque de Meta hacia los derechos de autor en el contexto del entrenamiento de la IA. Los documentos presentados ante el tribunal por los demandantes han proporcionado vislumbres de las discusiones y decisiones internas dentro de Meta. Específicamente, estos documentos afirman que Mark Zuckerberg autorizó al equipo de Llama a entrenar los modelos utilizando obras con derechos de autor. Además, los demandantes alegan que otros miembros del equipo de Meta discutieron la utilización de contenido legalmente cuestionable para el entrenamiento de la IA. Estas revelaciones, aunque aún están sujetas a escrutinio y posible refutación por parte de Meta, proporcionan información valiosa sobre las consideraciones internas de la compañía con respecto al cumplimiento de los derechos de autor en el desarrollo de sus modelos de IA.
La demanda *Kadrey contra Meta* no es un caso aislado. Forma parte de una oleada más amplia de demandas de derechos de autor de IA que actualmente están siendo consideradas por los tribunales. Un ejemplo destacado es *The New York Times contra OpenAI*, que plantea preocupaciones similares sobre el uso de material con derechos de autor para entrenar modelos de lenguaje grandes. El resultado de estos casos tendrá implicaciones de gran alcance para el futuro del desarrollo de la IA, potencialmente remodelando el equilibrio entre los derechos de los titulares de derechos de autor y los intereses de los innovadores de la IA. El marco legal que rodea los derechos de autor de la IA aún está evolucionando, y estas demandas son fundamentales para definir los límites del uso justo y las responsabilidades de las empresas de IA en el respeto de los derechos de propiedad intelectual.
Un juez federal ha permitido que avance una demanda por infracción de derechos de autor contra Meta, alegando que la empresa utilizó libros de autores para entrenar su modelo de IA Llama y eliminó la información de derechos de autor para ocultar la infracción. Si bien las reclamaciones relacionadas con la ley de acceso a datos de California fueron desestimadas, las acusaciones centrales de derechos de autor permanecen vigentes, revelando información sobre las prácticas de entrenamiento de IA de Meta y contribuyendo a una creciente ola de litigios por derechos de autor de la IA. El futuro del desarrollo de la IA depende de la navegación por estas complejas consideraciones de derechos de autor: ¿se verá obstaculizada la innovación, o surgirá un nuevo marco para equilibrar los derechos de los creadores y el avance tecnológico?
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