El Monitor de Civicus, un organismo mundial de vigilancia de los derechos civiles, ha añadido a Estados Unidos a su lista de vigilancia, una designación reservada para los países que experimentan un rápido declive de las libertades cívicas. Esto supone un desarrollo preocupante, ya que Estados Unidos, históricamente considerado un defensor de la democracia y los derechos fundamentales, ahora está siendo examinado por acciones tomadas por la administración Trump que la organización cree que amenazan las libertades constitucionales y erosionan las normas democráticas.
El Monitor de Civicus, un organismo mundial de vigilancia de los derechos civiles, ha añadido a Estados Unidos a su lista de vigilancia, una designación reservada para los países que experimentan un rápido declive de las libertades cívicas. Esta medida sin precedentes, anunciada el lunes, sitúa a Estados Unidos junto a naciones como la República Democrática del Congo, Italia, Pakistán y Serbia, lo que indica una creciente preocupación por el estado de los principios democráticos dentro del país. La lista de vigilancia es un componente del Monitor de Civicus más amplio, que realiza un seguimiento de las libertades cívicas en 198 países, utilizando información y datos de una red mundial de socios de investigación para evaluar las condiciones y asignar calificaciones que van de “abierto” a “cerrado”.
La decisión de incluir a Estados Unidos en la lista de vigilancia se deriva directamente de las acciones de la administración Trump, que Civicus describe como un “ataque a las normas democráticas y la cooperación global”. Esta evaluación se basa en una serie de acciones específicas tomadas durante el mandato de Trump, que la organización cree que tendrán un impacto perjudicial en las libertades constitucionales. Entre los ejemplos citados se encuentran la terminación masiva de empleados federales, el nombramiento de leales a puestos clave del gobierno y la retirada de organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Además, se destacan la congelación de la ayuda federal y extranjera y el intento de desmantelar la USAID como acciones que socavan las libertades cívicas y podrían revertir las ganancias en materia de derechos humanos obtenidas con tanto esfuerzo a nivel mundial.
Más allá de estos amplios cambios de política, Civicus señala acciones más directas dirigidas a la disidencia y la libertad de expresión. La organización menciona específicamente la represión de la administración contra los manifestantes pro-palestinos y la decisión sin precedentes de controlar el acceso de los medios a los informes de la Casa Blanca. Estas acciones, combinadas con lo que perciben como tácticas de intimidación a través de pronunciamientos amenazantes por parte de altos funcionarios, están creando una atmósfera diseñada para enfriar la disidencia democrática, un pilar de los ideales estadounidenses. Mandeep Tiwana, cosecretario general de Civicus, declaró explícitamente que estas acciones están creando una atmósfera “para enfriar la disidencia democrática, un ideal estadounidense muy apreciado”.
Históricamente, Estados Unidos ha sido considerado un líder mundial en la promoción de la democracia y la defensa de las libertades fundamentales. Sin embargo, Civicus argumenta que las acciones de la administración actual representan una desviación significativa de esta tradición. Tiwana cree que la administración parece “querer apoyar estas solo para las personas que ellos ven como de acuerdo con ellos”, lo que sugiere una aplicación selectiva de las libertades fundamentales basada en la alineación política. Este cambio, según Civicus, podría empoderar a los regímenes autoritarios en todo el mundo, socavar los principios constitucionales y animar a aquellos que buscan acumular poder y riqueza.
El Monitor de Civicus utiliza un sistema de clasificación de cinco niveles para clasificar el estado del espacio cívico en los países. Actualmente, Estados Unidos está clasificado como “reducido”, una calificación que también mantuvo durante la administración Biden. Esto significa que, si bien los ciudadanos pueden ejercer sus libertades cívicas – asociación, reunión pacífica y expresión – ocurren violaciones ocasionales. Sin embargo, durante parte del primer mandato de Trump, Estados Unidos fue clasificado como “obstruido” debido a la respuesta de la administración a las protestas de Black Lives Matter y las leyes estatales restrictivas que limitaban los derechos de los manifestantes de la justicia ambiental. La clasificación volvió a “reducido” bajo Joe Biden, pero la reciente inclusión en la lista de vigilancia indica un deterioro significativo de las libertades cívicas, lo que sugiere un posible regreso a la categoría “obstruida”.
Las implicaciones de este cambio se extienden más allá de las preocupaciones domésticas. Tiwana expresó su preocupación de que las acciones de Estados Unidos puedan socavar su credibilidad como defensor de los derechos humanos y los valores democráticos en el escenario mundial. Cree que la trayectoria actual corre el riesgo de normalizar el comportamiento autoritario y erosionar los principios del estado de derecho. El objetivo final de la organización es llamar la atención sobre lo que perciben como una tendencia peligrosa: un “juego de política de suma cero” que está erosionando los principios constitucionales y, en su opinión, constituye “comportamiento antiestadounidense”.
En conclusión, Civicus está instando a Estados Unidos a reafirmar su compromiso con el estado de derecho y el respeto de las normas internacionales y constitucionales de derechos humanos. La inclusión de Estados Unidos en la lista de vigilancia por parte de Civicus sirve como una advertencia contundente sobre el potencial erosión de los principios democráticos y un llamado a una renovada dedicación a los valores que históricamente han definido a la nación como un faro de libertad y democracia. Esperan destacar la urgencia de la situación y fomentar un retorno a los principios que han convertido a Estados Unidos en un líder mundial en la defensa de los derechos humanos.
El Monitor de Civicus ha añadido a Estados Unidos a su lista de vigilancia por la rápida disminución de las libertades cívicas, citando acciones de la administración Trump que amenazan los derechos constitucionales y la cooperación global. Si bien actualmente está calificado como “reducido”, Estados Unidos está evolucionando hacia una clasificación de “obstruido”, lo que genera preocupación por la erosión de las normas democráticas y podría envalentonar a regímenes autoritarios en todo el mundo. La organización insta a Estados Unidos a reafirmar su compromiso con el estado de derecho y defender los principios de los derechos humanos.
Considere explorar el informe completo del Monitor de Civicus para obtener una comprensión más profunda del estado del espacio cívico a nivel mundial: [https://www.civicusmonitor.org/](https://www.civicusmonitor.org/)
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