Investigadores del Scripps Research han desarrollado una forma estable de ácido carnosico, un compuesto que se encuentra en el romero y la salvia, que muestra promesas como un fármaco antiinflamatorio potencial para la enfermedad de Alzheimer. La enfermedad de Alzheimer es una de las principales causas de demencia y se caracteriza por inflamación y deterioro cognitivo. El nuevo compuesto, diAcCA, se convierte en ácido carnosico en el intestino y ha demostrado una mejoría de la función de la memoria y una reducción de la inflamación en modelos de ratón de la enfermedad.
La perdurable conexión entre el romero y la memoria, famosa referencia en Hamlet de Shakespeare, ha inspirado a los investigadores a investigar un compuesto que se encuentra dentro de la hierba – el ácido carnosico – por su posible impacto en la enfermedad de Alzheimer. Este trastorno neurodegenerativo, una de las principales causas de demencia y la sexta causa de muerte en EE. UU., se ve significativamente afectado por la inflamación, un factor que contribuye al deterioro cognitivo. El estudio, publicado en *Antioxidants* el 28 de febrero de 2025, detalla un avance en la estabilización del ácido carnosico, allanando el camino para un nuevo enfoque terapéutico potencial.
Sin embargo, la inherente inestabilidad del ácido carnosico puro históricamente ha impedido su uso como fármaco viable. Los investigadores de Scripps Research han superado este obstáculo mediante la síntesis de una forma estable, denominada diAcCA. Este innovador compuesto está diseñado para convertirse completamente en ácido carnosico dentro del intestino antes de ser absorbido en el torrente sanguíneo, asegurando su biodisponibilidad. Este diseño estratégico aborda una limitación clave que anteriormente obstaculizaba la aplicación clínica del ácido carnosico.
La investigación demostró una eficacia notable en modelos de ratón de la enfermedad de Alzheimer. Cuando se trataron con diAcCA durante un período de tres meses, los ratones exhibieron dosis terapéuticas de ácido carnosico que alcanzaron el cerebro, lo que resultó en mejoras significativas en la memoria y la densidad sináptica. La densidad sináptica, que representa las conexiones entre las células nerviosas, está críticamente relacionada con la demencia en la enfermedad de Alzheimer. El aumento observado en la densidad sináptica sugiere que diAcCA podría potencialmente contrarrestar la progresión del deterioro cognitivo. Los investigadores emplearon pruebas de comportamiento para evaluar el aprendizaje espacial y la memoria, confirmando mejoras consistentes en múltiples pruebas.
Más allá de la mejora de la memoria, el estudio reveló una marcada disminución de la inflamación cerebral tras el tratamiento con diAcCA. Un aspecto particularmente notable del mecanismo de este fármaco es su selectividad única. Se activa por la propia inflamación que combate, asegurando que solo esté activo en áreas del cerebro que sufren daños inflamatorios. Esta acción dirigida minimiza el potencial de efectos secundarios, una ventaja significativa considerando que el ácido carnosico ya figura en la lista de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. como “generalmente reconocido como seguro” (GRAS), agilizando el camino hacia los ensayos clínicos.
El autor principal y profesor Stuart Lipton, MD, PhD, enfatizó los beneficios multifacéticos de diAcCA, afirmando: “Al combatir la inflamación y el estrés oxidativo con este compuesto diAcCA, en realidad aumentamos el número de sinapsis en el cerebro. También disminuimos otras proteínas mal plegadas o agregadas como la fosfo-tau y el amiloide-β, que se cree que desencadenan la enfermedad de Alzheimer y sirven como biomarcadores del proceso de la enfermedad”. Estos hallazgos resaltan la capacidad del fármaco para abordar múltiples características patológicas de la enfermedad de Alzheimer, ofreciendo potencialmente un enfoque terapéutico más integral.
Investigaciones previas del grupo de Lipton ya habían establecido que el ácido carnosico cruza la barrera hematoencefálica y activa la vía de transcripción Nrf2, un mecanismo crucial que activa los genes antioxidantes y antiinflamatorios. Sin embargo, la susceptibilidad del compuesto a la oxidación seguía siendo un obstáculo importante. El estudio actual, en colaboración con Phil Baran, PhD, abordó este desafío mediante la síntesis de una serie de derivados del ácido carnosico, seleccionando finalmente diAcCA como el candidato óptimo debido a su estabilidad, biodisponibilidad y propiedades similares a las de un fármaco.
Los investigadores también observaron que los ratones que tomaban diAcCA absorbían aproximadamente un 20% más de ácido carnosico en comparación con los que tomaban ácido carnosico puro. Esta mejora en la absorción se atribuye al hecho de que gran parte del ácido carnosico puro se oxida durante el almacenamiento o al ingerirlo. Lipton explica: “diAcCA produce más ácido carnosico en la sangre de lo que si tomas ácido carnosico en sí”. Esta biodisponibilidad mejorada fortalece aún más el potencial del fármaco para la eficacia terapéutica.
De cara al futuro, Lipton imagina un enfoque sinérgico, donde diAcCA se pueda utilizar en conjunto con los tratamientos existentes para la enfermedad de Alzheimer, en particular las terapias de anticuerpos amiloides. Sugiere que diAcCA no solo podría funcionar de forma independiente combatiendo la inflamación, sino que también podría mitigar los efectos secundarios asociados con los tratamientos de anticuerpos amiloides, como ARIA-E y ARIA-H (hinchazón o sangrado cerebral). Este potencial de seguridad y eficacia mejorados hacen que diAcCA sea una adición prometedora al panorama del tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.
Además, Lipton cree que el perfil de seguridad de diAcCA justifica su rápida tramitación a través de los ensayos clínicos. También sugiere explorar su potencial como tratamiento para otros trastornos caracterizados por inflamación, incluido el diabetes tipo 2, las enfermedades cardíacas y otras formas de neurodegeneración, como la enfermedad de Parkinson. Esta amplia aplicabilidad subraya el potencial de diAcCA como un agente terapéutico versátil para una variedad de afecciones inflamatorias. Los autores del estudio, incluidos Piu Banerjee, Yubo Wang, Lauren N. Carnevale, Parth Patel, Charlene K Raspur, Nancy Tran, Xu Zhang y Amanda J. Roberts de Scripps Research y Ravi Natarajan de Socrates Biosciences, han sentado las bases para una mayor investigación en esta prometedora vía terapéutica. La investigación fue financiada por fondos de los Institutos Nacionales de la Salud (U01 AG088679, R01 AG056259, R35 AG071734, RF1 AG057409, R01 AG056259, R56 AG065372, R01 DA048882, DP1 DA041722 y S10 OD030332).
Científicos del Scripps Research han desarrollado diAcCA, una forma estable del ácido carnosico presente en el romero y la salvia, que muestra resultados prometedores en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer en ratones. Este compuesto mejora la memoria, reduce la inflamación y aumenta la densidad sináptica, lo que podría ofrecer una opción de tratamiento más segura y efectiva, e incluso mejorar las terapias existentes. ¿Podría esta hierba común ser la clave para combatir una enfermedad devastadora?
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