Ante las preocupaciones sobre la posible censura de la investigación científica bajo las políticas de la administración Trump, la Universidad de Aix-Marseille en Francia ha lanzado un programa, “Lugar Seguro para la Ciencia”, para dar la bienvenida a científicos estadounidenses cuyo trabajo está en riesgo. La universidad ya está recibiendo un interés significativo por parte de investigadores de instituciones como la NASA, Yale y Stanford, y tiene como objetivo ampliar la iniciativa en toda Europa para acomodar a un número creciente de científicos que buscan refugio ante las restricciones percibidas sobre la libertad académica en los Estados Unidos.
La Universidad de Aix-Marseille en Francia está respondiendo activamente a las preocupaciones entre los científicos estadounidenses que enfrentan una censura percibida y recortes de financiación bajo las políticas de la administración Trump, iniciando un programa diseñado para proporcionar un refugio seguro para su investigación. Este movimiento proactivo, denominado “Lugar Seguro para la Ciencia”, señala un cambio significativo en el enfoque de Europa para atraer y retener el talento científico, particularmente a la luz de las ansiedades en torno al clima político actual en los Estados Unidos. El presidente de la universidad, Éric Berton, declaró explícitamente en un comunicado de prensa: “Estamos presenciando una nueva fuga de cerebros”, destacando la urgencia y la escala de la situación.
El programa se origina en una creciente inquietud dentro de la comunidad científica estadounidense, impulsada por órdenes ejecutivas y acciones gubernamentales percibidas como hostiles a la investigación científica. Específicamente, la administración Trump y el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Elon Musk han implementado medidas que ya han impactado la financiación y el personal de investigación. Entre los ejemplos se incluyen la congelación de subvenciones y préstamos federales para los Institutos Nacionales de la Salud y la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU., el despido del científico jefe de la NASA y el despido de miles de trabajadores gubernamentales, incluidos aquellos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, una agencia crítica para la previsión meteorológica y la gestión de desastres naturales. Además, el lenguaje amplio utilizado en muchos decretos ejecutivos ha creado un clima de miedo y autocensura entre los investigadores, que temen perder financiación para proyectos que incluso mencionan temas delicados como el clima, el género, la raza o la equidad.
La respuesta de la Universidad de Aix-Marseille ha sido rápida y completa. La financiación inicial para el programa es sustancial, con 15 millones de euros asignados para apoyar a 15 investigadores. Sin embargo, la universidad reconoce que esto es solo el punto de partida. Para acomodar la afluencia anticipada de científicos, la Universidad de Aix-Marseille está buscando activamente el apoyo del Ministerio de Educación e Investigación, con el objetivo de expandir el programa a nivel nacional y en toda Europa. Este enfoque colaborativo subraya la comprensión de que una sola institución no puede manejar la demanda potencial por sí sola. La universidad ya está experimentando un interés considerable, con investigadores de instituciones estadounidenses prestigiosas como la NASA, Yale, Stanford, George Washington University y aproximadamente otras 15 instituciones expresando el deseo de participar. Más de 40 científicos estadounidenses han contactado formalmente con la universidad para explorar la posibilidad de trasladar su investigación.
La gama de áreas de investigación a las que se dirige el programa “Lugar Seguro para la Ciencia” refleja un compromiso con el apoyo a diversos campos de la investigación científica. Las áreas de enfoque clave incluyen la salud (específicamente la medicina LGBT+, la epidemiología, las enfermedades infecciosas, las desigualdades, la inmunología), el medio ambiente y el cambio climático (gestión de desastres naturales, gases de efecto invernadero, impacto social, inteligencia artificial) y las humanidades y las ciencias sociales (comunicación, psicología, historia, patrimonio cultural). Este amplio alcance indica un deseo de atraer a científicos de un amplio espectro de disciplinas, fomentando un entorno de investigación vibrante e interdisciplinario.
Un investigador, hablando de forma anónima a 404 Media debido a preocupaciones sobre perjudicar su posición actual en una universidad estadounidense líder, proporcionó un relato de primera mano de las ansiedades que impulsan la diáspora. Describió la terminación de una “subvención de estudio nacional de alto perfil y de gran envergadura”, como consecuencia del clima político actual. Si bien el impacto financiero inmediato fue limitado, el investigador advirtió que las cancelaciones de proyectos adicionales requerirían despidos y un efecto escalofriante en su investigación. Enfatizó el miedo generalizado dentro de la comunidad científica, afirmando: “Todo lo que me enfoco ahora es una palabra prohibida”. Esta narrativa personal subraya las consecuencias tangibles de la interferencia política percibida en la investigación científica.
Más allá del apoyo financiero, la Universidad de Aix-Marseille se compromete a facilitar una transición sin problemas para los científicos que se trasladan y sus familias. En colaboración con el gobierno regional y la Cámara de Comercio e Industria de Francia, la universidad está proporcionando servicios de apoyo integrales, incluidos la asistencia con el empleo, la vivienda, el acceso a la escuela, el transporte y las solicitudes de visado. Renaud Muselier, Presidente del Consejo Regional de Provence-Alpes-Côte d’Azur, expresó un fuerte apoyo al programa, afirmando: “Estamos haciendo lo necesario para proporcionarles el mejor entorno de vida. Estamos listos para darles la bienvenida y los convertiremos en verdaderos hijos del país”. Este compromiso de proporcionar un entorno acogedor y de apoyo tiene como objetivo garantizar que los científicos que se trasladan puedan integrarse rápidamente en sus nuevas comunidades.
El investigador de la universidad estadounidense líder articuló aún más las profundas implicaciones de la situación actual, comparando las acciones de la administración Trump con las de “otros regímenes totalitarios”. Enfatizó la importancia de resistir estas acciones y hablar en contra de las injusticias percibidas, en lugar de permanecer en silencio por temor a perder financiación. Afirmó: “Es surreal que la gente tenga tanto miedo y silencio, porque los científicos y los administradores están preocupados por perder TODO su financiación o la MAYOR parte de su financiación si se oponen o hablan en contra de las subvenciones terminadas”. Esta perspectiva destaca la importancia ética y social de proteger la libertad científica y resistir los intentos de sofocar la investigación basándose en consideraciones políticas. La comparación del investigador sirve como una advertencia contundente sobre las posibles consecuencias a largo plazo de comprometer la integridad científica.
Ante las políticas cada vez más restrictivas de la administración Trump, científicos estadounidenses buscan oportunidades de investigación y refugio en Francia. La Universidad de Aix-Marseille ha lanzado el programa “Lugar Seguro para la Ciencia”, impulsado por el gobierno francés, para acoger a un gran número de investigadores que huyen de lo que perciben como censura y recortes de fondos. Esta situación plantea preocupaciones sobre la erosión de la libertad científica y evoca respuestas históricas ante regímenes autoritarios.
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