Adultos: Ritmo del idioma, pero la escritura…

Dominar el ritmo y la melodía de una segunda (o tercera o cuarta) lengua es algo con lo que los niños mayores y, especialmente, los adultos luchan considerablemente. ¿Por qué? ¿Es porque han superado un período sensible para el aprendizaje de la prosodia o es porque nunca tuvieron la oportunidad de experimentar la prosodia de la misma manera que lo hacen los aprendices de la lengua materna? En el presente estudio, investigamos si los adultos muestran sensibilidad a los patrones prosódicos de una lengua desconocida y si su sensibilidad prosódica se modula por el tipo de entrada que reciben.

Los adultos poseen la capacidad de sintonizarse rápidamente con la prosodia de un nuevo idioma, incluso después de tan solo cinco minutos de exposición. Esta sensibilidad inicial les permite distinguir el nuevo idioma de otro similar, como lo demuestra su capacidad para reconocerlo en grabaciones de audio filtradas de paso bajo. Este hallazgo desafía la noción de que un período sensible para la adquisición de la prosodia se cierra después de la primera infancia, sugiriendo en cambio que factores externos podrían jugar un papel significativo en las dificultades que los adultos enfrentan con la prosodia de la L2. El estudio destaca que, contrariamente a la sintonización prosódica sin esfuerzo observada en los bebés expuestos a su lengua materna en el útero, los adultos a menudo luchan con este aspecto del aprendizaje de la L2.

Un factor clave identificado en la obstaculización de la sintonización prosódica en adultos es la exposición a la forma escrita del nuevo idioma. La investigación sugiere que encontrarse con la ortografía, particularmente con las escrituras alfabéticas, puede desviar la atención de los aprendices de las características globales, suprasegmentales del habla (prosodia) y hacia el nivel segmentario (vocales y consonantes). Este cambio de enfoque, que potencialmente proviene de la percepción de la escritura del habla como una secuencia de segmentos inducida por la alfabetización, puede impedir el proceso natural de sensibilización al ritmo y la melodía del nuevo idioma. El estudio investigó específicamente el impacto de diferentes tipos de entrada ortográfica en este proceso.

El experimento expuso a adultos L1-checos al habla maorí en cuatro condiciones: solo audio, audio con ortografía superficial (escritura latina maorí original), audio con ortografía profunda (escritura latina modificada artificialmente con una correspondencia sonido-letra menos transparente) y audio con una escritura desconocida (caracteres hebreos). Después de esta breve exposición, los participantes fueron evaluados en su capacidad para reconocer enunciados maoríes filtrados de paso bajo (preservando la prosodia pero eliminando la mayor parte de la información segmentaria) y distinguirlos de enunciados malayos similares. Los resultados indicaron que, si bien el grupo de solo audio tuvo un rendimiento superior al azar en el reconocimiento del idioma expuesto, la precisión se redujo significativamente en las condiciones de ortografía profunda y escritura desconocida.

Específicamente, el análisis de las puntuaciones de reconocimiento del idioma posterior a la prueba reveló un efecto perjudicial de la entrada ortográfica en la sintonización prosódica. La exposición a la ortografía profunda atenuó significativamente la capacidad de los participantes para reconocer la prosodia del nuevo idioma. Sorprendentemente, la exposición a la escritura hebrea desconocida también condujo a una clara reducción en la precisión del reconocimiento, similar al efecto de la ortografía profunda. Esto sugiere que incluso intentar procesar una escritura segmentada desconocida mientras se escucha puede interferir con el aprendizaje prosódico implícito.

Si bien el estudio planteó la hipótesis de que la ortografía superficial sería menos perjudicial que la ortografía profunda, los resultados para la condición de ortografía superficial fueron numéricamente intermedios y no fueron estadístamente diferentes de las condiciones de solo audio o de ortografía profunda. Esto indica que se necesita más investigación para determinar definitivamente hasta qué punto la transparencia de la correspondencia sonido-grafema influye en el impacto de la ortografía en la sensibilización prosódica. Sin embargo, los hallazgos demuestran claramente que la presencia de entrada ortográfica, especialmente formas complejas o desconocidas, no mejora, y de hecho parece obstaculizar, la sintonización inicial a la prosodia de un nuevo idioma.

Este hallazgo contrasta con la literatura existente sobre otros aspectos del aprendizaje de la L2, como la adquisición de vocabulario y gramática, donde a menudo se ha demostrado que acompañar el audio con ortografía (como subtítulos) es beneficioso. La explicación propuesta para esta discrepancia es que, si bien la ortografía puede ayudar a reconocer las formas de las palabras y decodificar la corriente auditiva a nivel segmentario, su naturaleza basada en segmentos puede desviar activamente la atención de las características suprasegmentales cruciales para la sintonización prosódica, particularmente en las primeras etapas del aprendizaje.

Los resultados del estudio tienen implicaciones significativas tanto para la teoría de la adquisición de una segunda lengua como para las prácticas de enseñanza. Desafían la idea de que las dificultades relacionadas con la edad en la prosodia de la L2 se deben únicamente a un período sensible cerrado, sugiriendo en cambio que el entorno de aprendizaje y el tipo de entrada recibida juegan un papel crucial. Los hallazgos respaldan las teorías que enfatizan la importancia de las condiciones de aprendizaje externas sobre la maduración per se para explicar los efectos de la edad en la adquisición de la L2.

Además, el estudio sugiere que la práctica común de introducir inmediatamente representaciones ortográficas en las aulas de idiomas extranjeros, especialmente aquellas con escrituras profundas o desconocidas, podría impedir inadvertidamente la adquisición de la prosodia de la L2. Si, como se hipotetiza, la sintonización prosódica temprana es un trampolín crucial para el desarrollo exitoso de la L2, similar a su papel en la adquisición de la L1, entonces retrasar o gestionar cuidadosamente la exposición ortográfica en las etapas iniciales del aprendizaje de la L2 podría facilitar potencialmente una mejor adquisición de la prosodia y posiblemente impulsar el aprendizaje en otros niveles lingüísticos.

La investigación abre varias vías para futuras investigaciones. Explorar la trayectoria del desarrollo del impacto de la ortografía en la sensibilización prosódica en niños prealfabetizados y alfabetizados podría proporcionar información valiosa sobre cómo la alfabetización influye en la percepción y el aprendizaje del habla. Además, investigar los fundamentos neuronales de la interacción entre la entrada ortográfica y el seguimiento neuronal del habla de unidades lingüísticas de diferentes tamaños podría arrojar luz sobre los mecanismos cognitivos involucrados. Estudios futuros también deberían examinar cómo los efectos de la ortografía varían entre diferentes combinaciones de idiomas y sistemas de escritura, incluidas las escrituras no alfabéticas.

En conclusión, el estudio proporciona evidencia convincente de que los adultos pueden sensibilizarse rápidamente a la prosodia de un nuevo idioma, pero esta capacidad se ve afectada negativamente por la exposición concurrente a la entrada ortográfica, particularmente a las escrituras profundas o desconocidas. Esto destaca un posible inconveniente del uso temprano y generalizado de la ortografía en el aprendizaje de la L2 y sugiere que los enfoques pedagógicos que priorizan la exposición auditiva y retrasan la introducción de la escritura podrían ser más efectivos para promover una adquisición exitosa de la prosodia de la L2. Los hallazgos subrayan la necesidad de más investigación para comprender completamente la compleja interacción entre la ortografía, la prosodia y el proceso de aprendizaje de un nuevo idioma.

Los adultos pueden sensibilizarse sorprendentemente rápido a la prosodia de un nuevo idioma, incluso con solo 5 minutos de exposición. Sin embargo, esta capacidad se ve obstaculizada por la presencia de la ortografía, especialmente cuando es compleja o desconocida. Esto sugiere que priorizar la entrada auditiva sobre la exposición escrita inmediata podría ser beneficioso para fomentar la adquisición del lenguaje, desafiando las prácticas de enseñanza convencionales. Se necesita más investigación para comprender completamente la interacción entre la ortografía, la prosodia y el aprendizaje de idiomas en diferentes contextos lingüísticos.

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