Si hay algo que sabes sobre Marte, probablemente es esto: es rojo. La inaccesibilidad del planeta distante ha hecho que la razón de su color sea objeto de conjeturas durante mucho tiempo. La teoría predominante ha sido que la hematita, un mineral de óxido de hierro, es el contribuyente más probable al color terrestre de Marte. Una nueva investigación ahora argumenta que un mineral de óxido de hierro diferente, la ferrihidrita, es, de hecho, responsable del color de Marte.
Durante mucho tiempo, la razón detrás del distintivo color rojo de Marte fue un misterio, principalmente debido a su distancia e inaccesibilidad. El pensamiento científico predominante atribuía este tono a la hematita, un mineral común de óxido de hierro. Esta teoría prevaleció durante años, ofreciendo una explicación plausible basada en la presencia conocida de hierro en la superficie marciana.
Sin embargo, una investigación reciente y revolucionaria desafía esta creencia de larga data. Un equipo internacional, que incluye a Vincent Chevrier de la Universidad de Arkansas, propone que un mineral de óxido de hierro diferente, la ferrihidrita, es el verdadero culpable de la rojez de Marte. Este hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Nature Communications, representa un cambio significativo en nuestra comprensión del paisaje marciano.
Los investigadores emplearon un enfoque sofisticado, combinando varias fuentes de datos. Analizaron datos de observación recopilados por naves espaciales en órbita y rovers terrestres, como Curiosity, Pathfinder y Opportunity. Crucialmente, también realizaron nuevos experimentos de laboratorio, sintetizando polvo marciano para replicar sus propiedades. Al realizar una ingeniería inversa meticulosa del polvo que coincidía con los datos espectrales conocidos de Marte, pudieron identificar la composición mineral responsable del color observado.
Comprender el tipo específico de óxido de hierro que recubre Marte es mucho más que simplemente identificar un mineral. Es la clave para desbloquear información sobre el pasado antiguo del planeta. Como explica el primer autor, Adomas Valantinas, de la Universidad Brown, “Lo que queremos entender es el clima marciano antiguo, los procesos químicos en Marte, no solo antiguos, sino también presentes”. Este conocimiento es fundamental para abordar la profunda pregunta de la habitabilidad: “¿Hubo alguna vez vida? Para entender eso, necesitas entender las condiciones que estuvieron presentes durante la formación de este mineral”.
Una contribución significativa a esta investigación provino de Vincent Chevrier, quien proporcionó una colección crucial de suelos marcianos naturales y sintéticos. Estos suelos basados en óxido de hierro fueron creados y ensamblados meticulosamente para el análisis espectroscópico. Notablemente, Chevrier había desarrollado estos mismos materiales hace dos décadas como parte de su trabajo de doctorado, que, serendipitamente, incluía una tesis subtitulada… “¿Por qué Marte es rojo?” Esta dedicación de larga data a la pregunta subraya la profundidad de su experiencia en la composición del suelo marciano.
Las muestras de Chevrier fueron enviadas a sus colegas de la Universidad Brown, donde sus espectros fueron medidos y comparados con la gran cantidad de datos devueltos de Marte por varias misiones de rovers. A través de estos rigurosos experimentos de laboratorio, el equipo determinó que una mezcla específica – ferrihidrita de tamaño submicrónico combinada con polvo de basalto – proporcionó la mejor coincidencia con los datos de observación de la superficie marciana. Este hallazgo apoya firmemente la hipótesis de que la ferrihidrita es el mineral dominante que contribuye al color rojo.
La identificación de la ferrihidrita como la base del suelo marciano tiene profundas implicaciones para comprender la historia del planeta. La presencia de ferrihidrita sugiere que en algún momento del pasado distante, Marte experimentó un entorno más líquido o húmedo. Esto se debe a que la formación de ferrihidrita requiere la hidratación del óxido de hierro. Sin embargo, el hecho de que el óxido de hierro exista como ferrihidrita, en lugar de una estructura más cristalina como la hematita o la goethita, indica que la presencia de agua fue probablemente transitoria. Un contacto más prolongado con el agua habría facilitado la transformación en estas formas cristalinas más estables. Esta evidencia apoya firmemente el argumento de que las condiciones en el antiguo Marte eran dramáticamente diferentes del entorno extremadamente frío y seco observado hoy, lo que llevó al revestimiento generalizado de polvo rojo que caracteriza al planeta.
A pesar de la evidencia convincente presentada por esta nueva investigación, la confirmación definitiva espera el regreso de muestras de regolito de Marte. Los rovers están recolectando muestras y colocándolas estratégicamente en la superficie del planeta. Sin embargo, según Chevrier, actualmente no existen planes concretos para recuperar estas muestras y traerlas de vuelta a la Tierra para un análisis detallado en laboratorios terrestres. La capacidad de estudiar estas muestras directamente proporcionaría la validación definitiva de la hipótesis de la ferrihidrita.
No obstante, esta investigación representa un paso significativo en nuestra comprensión de Marte. Al identificar la ferrihidrita como la probable fuente del color rojo del planeta, los investigadores se están acercando a confirmar el pasado acuoso de Marte y, en consecuencia, a evaluar su potencial de habitabilidad, tanto en el pasado distante como posiblemente en el futuro. Los conocimientos obtenidos de este estudio contribuyen a la continua búsqueda científica para desentrañar los misterios del Planeta Rojo.
Nueva investigación sugiere que la ferrihidrita, y no la hematita, es el óxido de hierro principal responsable del color rojo de Marte, lo que indica condiciones húmedas transitorias pasadas en el planeta. Aunque la confirmación requiere el retorno de muestras de suelo marciano a la Tierra, este descubrimiento refuerza la posibilidad de un pasado acuoso y la potencial habitabilidad pasada. Más información sobre las contribuciones de investigación de la Universidad de Arkansas en Arkansas Research and Economic Development News.
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