Crisis climática amenaza al capitalismo, advierte aseguradora líder.

Un alto ejecutivo de Allianz SE, una de las aseguradoras más grandes del mundo, ha emitido una severa advertencia: la crisis climática está en camino de destruir el capitalismo. El argumento central se centra en los crecientes costos de los eventos climáticos extremos, que están haciendo rápidamente imposible que la industria de seguros proporcione cobertura, lo que a su vez desestabiliza otros servicios financieros y podría conducir a un colapso sistémico.

El argumento central presentado es que la creciente crisis climática representa una amenaza existencial para el capitalismo, principalmente al hacer que el sector financiero, en particular los seguros, sea incapaz de funcionar. Esta severa advertencia proviene de Günther Thallinger, miembro de la junta directiva de Allianz SE, una importante aseguradora global. Sostiene que a medida que los fenómenos meteorológicos extremos se intensifican y se vuelven más frecuentes, el costo total de los daños resultantes excederá la capacidad de las aseguradoras para proporcionar cobertura.

La evidencia de este inminente colapso ya está emergiendo. Thallinger destaca que las aseguradoras están comenzando a retirar la cobertura en ciertas regiones, citando el ejemplo de empresas que terminan los seguros de hogar en California debido al creciente riesgo de incendios forestales. Esta retirada se debe a que las primas necesarias para cubrir estos riesgos crecientes serían prohibitivamente caras, superando lo que los individuos y las empresas pueden permitirse. Esta situación, donde regiones enteras se vuelven inasegurables, representa un fallo crítico en la “matemática” fundamental de los seguros.

Además, la incapacidad de asegurar un seguro tiene efectos en cascada en todo el sistema financiero. Thallinger argumenta que sin seguro, muchos otros servicios financieros se vuelven inviables. Las hipotecas, por ejemplo, dependen de que el activo subyacente sea asegurable. Si las propiedades en áreas vulnerables al clima no pueden ser aseguradas, el flujo de crédito para la vivienda y el desarrollo se agotará, lo que conducirá a una “crisis crediticia inducida por el clima”. Este impacto se extiende más allá de la vivienda a la infraestructura, el transporte, la agricultura y la industria, amenazando la base misma del sector financiero.

Las consecuencias económicas de esto son profundas. Thallinger advierte que el valor económico de regiones enteras, aquellas propensas a inundaciones costeras, aridez o incendios forestales, comenzará a desaparecer de los libros financieros. Los mercados sufrirán una rápida y brutal revalorización a medida que se tenga en cuenta el verdadero riesgo climático. Este escenario, describe, es lo que parece un fallo del mercado impulsado por el clima.

La escala del problema se ve subrayada por los aumentos de temperatura proyectados. Las políticas actuales están en camino de resultar en un aumento de la temperatura global de entre 2,2 °C y 3,4 °C por encima de los niveles preindustriales. Thallinger enfatiza que con 3 °C de calentamiento, el daño será tan extenso que los gobiernos no podrán proporcionar rescates financieros, y la adaptación a muchos impactos climáticos se volverá imposible. Señala que el gasto de Australia en recuperación de desastres aumentó siete veces entre 2017 y 2023 como un indicador de la creciente carga financiera para los gobiernos.

La noción de simplemente adaptarse a los peores impactos climáticos se descarta como un “falso consuelo”. Thallinger argumenta que no hay forma de adaptarse a temperaturas superiores a la tolerancia humana, y que reubicar ciudades enteras construidas en llanuras aluviales no es una solución realista. Con 3 °C de calentamiento global, afirma, los daños climáticos no pueden ser asegurados, cubiertos por los gobiernos o adaptados. Esto conduce a un escenario donde la estabilidad financiera colapsa, sin más hipotecas, nuevos desarrollos inmobiliarios ni inversiones a largo plazo.

Esta sombría evaluación de una figura destacada en la industria de seguros sirve como una severa advertencia. Nick Robins de la London School of Economics la describe como un “análisis devastador” que destaca no solo la amenaza financiera sino también la civilizacional que plantea el cambio climático. Janos Pasztor, ex subsecretario general de la ONU para el cambio climático, caracteriza al sector de seguros como un “canario en la mina” para los impactos climáticos, sugiriendo que su experiencia con los riesgos crecientes proporciona un indicador temprano de problemas sistémicos más amplios.

La solución, según Thallinger, reside en una transición rápida y a gran escala lejos de los combustibles fósiles. Afirma que las tecnologías para cambiar a energía de cero emisiones ya existen, y los únicos elementos que faltan son la velocidad y la escala. Esta transición no es meramente un imperativo ambiental, sino una necesidad para preservar las condiciones bajo las cuales los mercados, las finanzas y la civilización misma pueden seguir funcionando. Argumenta que el costo de la inacción es significativamente mayor que el costo de la transformación y la adaptación, y una transición exitosa conducirá a una economía más eficiente y competitiva y a una mayor calidad de vida.

En última instancia, el mensaje de Thallinger es un llamado a la acción para el propio capitalismo. Sostiene que el capitalismo debe resolver la crisis climática priorizando los objetivos de sostenibilidad al mismo nivel que los objetivos financieros. La trayectoria actual, donde los riesgos climáticos no se tienen plenamente en cuenta en la toma de decisiones financieras, está conduciendo a un colapso sistémico que hará que el capitalismo tal como lo conocemos sea inviable. La advertencia del sector de seguros, con su profunda comprensión del riesgo, sirve como una señal crítica de que el momento de la acción decisiva es ahora.

Una aseguradora líder advierte que el cambio climático descontrolado amenaza con desmantelar el capitalismo. Los eventos climáticos extremos crecientes hacen insostenible el seguro, y por ende, hipotecas, inversiones y otros servicios financieros. Ante políticas actuales que conducen a un calentamiento potencialmente catastrófico, el sector financiero enfrenta una crisis sistémica. La adaptación por sí sola es insuficiente. La única solución viable son recortes rápidos y drásticos de las emisiones de combustibles fósiles, instando al capitalismo a priorizar la sostenibilidad junto con la ganancia financiera antes de que sea demasiado tarde.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *