Árboles Nuevos, Bebés Sanos

Nueva investigación de la Escuela de Salud Pública Dornsife de la Universidad Drexel sugiere que los recién nacidos que viven cerca de árboles tienden a ser más saludables, y lo que es importante, esto no se debe simplemente a que las personas más saludables residen cerca de parques. El estudio se basa en el conocimiento existente sobre la relación entre los espacios verdes y los resultados de salud, teniendo en cuenta factores como los ingresos y la educación, y explora de manera única el impacto de los árboles recién plantados en el peso al nacer y la salud de los recién nacidos.

El tema central del texto proporcionado gira en torno al impacto positivo de los árboles, particularmente los recién plantados, en la salud de los recién nacidos. Esto está respaldado por una investigación realizada en la Escuela de Salud Pública Dornsife de la Universidad de Drexel, que investigó la correlación entre la proximidad a los árboles y los resultados del nacimiento.

Para empezar, el vínculo entre los espacios verdes y los resultados de nacimiento saludables está bien establecido, como destaca el texto. Sin embargo, este estudio va más allá al examinar el efecto de residir cerca de árboles recién plantados, teniendo en cuenta otros factores que podrían influir en este vínculo, como la educación, los ingresos y el índice de masa corporal. Esta es una distinción clave con respecto a estudios anteriores.

La investigación utilizó un conjunto de datos único: la plantación de más de 36,000 árboles entre 1990 y 2020 en Portland, Oregón, por el grupo sin fines de lucro Friends of Trees. Los investigadores midieron el número de árboles nuevos plantados a menos de 100 metros de la dirección de la madre durante los 10 años anteriores al nacimiento de su hijo, utilizando datos de nacimiento de la Autoridad de Salud de Oregón. También consideraron la cobertura arbórea existente y la cobertura de carreteras en la zona. Este enfoque meticuloso permitió una comprensión más matizada de la relación entre los árboles y la salud de los recién nacidos.

Los hallazgos del estudio revelan una correlación significativa entre el número de árboles plantados y un mayor peso al nacer. Después de controlar factores como la raza, el IMC y el nivel educativo de la madre, los investigadores descubrieron que cada árbol plantado a menos de 100 metros del hogar de la madre en los 10 años anteriores al nacimiento de un niño se asociaba con un aumento estadísticamente significativo de 2.3 gramos en el peso al nacer. Además, la plantación de árboles cercanos, incluidos árboles nuevos y existentes, se relacionó con un mayor peso al nacer, un menor riesgo de nacimiento pequeño para la edad gestacional y una disminución del riesgo de nacimiento prematuro.

Además, el estudio enfatiza la importancia de los árboles recién plantados. La autora principal, Yvonne Michael, ScD, afirma: “Aunque hay beneficios de los árboles bien establecidos, estamos descubriendo que los árboles recién plantados también están asociados con un peso saludable al nacer”. Esto sugiere que plantar árboles es una forma relativamente fácil y de bajo costo de mejorar la salud pública desde las primeras etapas de la vida.

El impacto de tener árboles cerca se ilustra aún más por el hecho de que vivir a menos de 100 metros de al menos 10 árboles se asoció con un aumento de unos 50 gramos en el peso al nacer. Michael señala que si cada bebé en la muestra ganara 50 gramos al nacer, significaría 642 bebés menos considerados pequeños para la edad gestacional, que corren mayor riesgo de un peor desarrollo más adelante en la vida.

El texto también aborda los posibles mecanismos detrás de estos resultados positivos. El estrés está asociado con una mayor probabilidad de que el parto sea prematuro y con malos resultados de salud más adelante en la vida. Los autores especulan que los árboles más viejos y establecidos pueden proporcionar más beneficios que los árboles recién plantados al proporcionar restauración psicológica.

Un aspecto clave de la metodología del estudio es su capacidad para reducir el sesgo. Michael explica: “La cobertura arbórea existente a menudo está estrechamente relacionada con factores como los ingresos, la educación y la raza, lo que dificulta dar cuenta por completo de otras posibles explicaciones al estudiar los resultados del nacimiento. Al centrarnos en los árboles recién plantados, pudimos reducir el sesgo, esencialmente tratándolo como un experimento natural. Además, observamos las mejoras en los resultados del nacimiento después de que se plantaron los árboles, estableciendo el orden temporal”.

Curiosamente, el estudio encontró que los árboles existentes, pero no los recién plantados, ayudaron a mitigar parte del impacto negativo de la densidad de carreteras en el peso al nacer. Los autores especulan que esto puede atribuirse a las hojas más desarrolladas de los árboles establecidos, que están mejor equipadas para combatir el ruido de las carreteras y reducir la contaminación del aire.

Si bien los autores observaron una disminución del peso al nacer entre los bebés durante el estudio, atribuyen esto a otros factores, como el aumento de las temperaturas del aire y el humo peligroso de los incendios forestales. El estudio tampoco encontró correlación entre la raza, la educación y la cubierta arbórea existente con los nuevos árboles plantados en un área.

Los autores reconocen que se necesita un estudio controlado aleatorio para probar definitivamente que los árboles causan estos resultados positivos para la salud. Sin embargo, el estudio actual proporciona algunos de los mejores datos disponibles para respaldar el vínculo entre los árboles y los resultados positivos del nacimiento.

Finalmente, el artículo hace referencia a un estudio anterior de Michael y sus colegas, que encontró que la pérdida de 100 millones de árboles por una plaga invasiva coincidió con un aumento de las muertes por enfermedades cardíacas y enfermedades del tracto respiratorio inferior. Esto subraya aún más la importancia de los árboles para la salud pública.

Una nueva investigación de la Universidad Drexel revela una conexión significativa entre la plantación de árboles y resultados más saludables en recién nacidos: mayor peso al nacer, menor riesgo de nacer pequeño para la edad gestacional y disminución del riesgo de parto prematuro. Controlando factores como ingresos y educación, el estudio destaca el potencial de la plantación de árboles como una intervención de salud pública de bajo costo, sugiriendo que incluso un modesto aumento en el peso al nacer puede tener un impacto positivo sustancial en la salud infantil. Cultivemos comunidades más saludables, un árbol a la vez.

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