Este artículo critica duramente a los líderes demócratas, específicamente a Chuck Schumer y Richard Blumenthal, por reintroducir la Ley de Seguridad Infantil en Línea (KOSA) junto con los republicanos. Argumenta que KOSA, inicialmente promocionada como una forma de proteger a los niños en línea, ahora se reconoce como una herramienta para censurar contenido progresista, particularmente en relación con temas LGBTQ y el aborto, alineándose con el manual de censura del Proyecto 2025 de la Fundación Heritage y la agenda de la administración Trump.
El argumento central del texto se centra en la hipocresía percibida y el peligro potencial del liderazgo demócrata, específicamente Chuck Schumer y Richard Blumenthal, al apoyar la Ley de Seguridad Infantil en Línea (KOSA). Esto se presenta como una traición a los valores progresistas, dado el contexto de los esfuerzos de la administración Trump para implementar el Proyecto 2025, una iniciativa de la Fundación Heritage explícitamente dirigida a censurar contenido progresista.
Para empezar, el texto establece inmediatamente un tono de indignación e incredulidad, cuestionando los motivos de Schumer y Blumenthal. El autor utiliza un lenguaje fuerte como “fucking cooked” y “¿qué carajo están pensando?” para transmitir la gravedad de la situación y la traición percibida. Esto prepara el escenario para un examen crítico de sus acciones.
Además, el texto destaca la naturaleza bipartidista de la reintroducción del proyecto de ley, enfatizando que Schumer y Blumenthal están uniendo fuerzas con los republicanos MAGA, incluidos Marsha Blackburn y John Thune. Esta colaboración se presenta como particularmente preocupante, dados los objetivos declarados del Proyecto 2025 y el potencial de KOSA para ser utilizado como arma contra las voces progresistas.
La preocupación central gira en torno al potencial de KOSA para ser utilizado como una herramienta de censura. El autor señala que la Fundación Heritage ha declarado abiertamente su intención de utilizar el proyecto de ley para censurar contenido LGBTQ y eliminar contenido pro-aborto. Esto no es meramente hipotético; el texto enfatiza que la administración Trump está implementando activamente elementos del Proyecto 2025.
Además, el autor subraya el contexto de las acciones de la administración Trump. El texto señala que la FTC, que sería responsable de hacer cumplir KOSA, ya ha señalado su disposición a llevar a cabo cacerías de brujas partidistas alineadas con los objetivos del Proyecto 2025. Esto crea un escenario escalofriante donde el proyecto de ley podría usarse para silenciar las voces disidentes y atacar a las comunidades vulnerables.
Además, el texto señala que incluso algunos republicanos reconocen los peligros de KOSA. El senador Rand Paul se ha opuesto consistentemente al proyecto de ley, argumentando que no protegerá a los niños. Esto se contrasta con las acciones de Schumer y Blumenthal, quienes son retratados como aparentemente ajenos a las posibles consecuencias de sus acciones.
El autor luego proporciona ejemplos específicos de cómo KOSA podría usarse para censurar contenido. Marsha Blackburn, una de las principales patrocinadoras del proyecto de ley, ha admitido abiertamente que su apoyo a KOSA se trata de censurar contenido LGBTQ. Esto se presenta como una clara indicación del propósito previsto del proyecto de ley y el potencial de abuso.
Además, el texto contrasta la situación actual con el pasado, destacando que el GOP se opuso previamente al proyecto de ley. El autor señala que los miembros del GOP de la Cámara detuvieron el proyecto de ley el año pasado después de darse cuenta de que era una herramienta de censura. El texto sugiere que esta oposición puede haberse evaporado ahora que Trump ha ganado.
El autor presenta una elección radical: o bien Schumer y Blumenthal son increíblemente ingenuos, o priorizan parecer bipartidistas por encima de proteger a las comunidades vulnerables. Esto se presenta como la pregunta central. El texto concluye sugiriendo que sus acciones son una señal de que no están pensando críticamente sobre las consecuencias de sus acciones.
Los demócratas, especialmente Schumer, están facilitando una peligrosa herramienta de censura (KOSA) que la Fundación Heritage y la administración Trump pretenden utilizar contra las voces progresistas, particularmente en temas LGBTQ y aborto. Esta colaboración, a pesar de claras advertencias y reservas republicanas, prioriza la imagen bipartidista sobre la protección de comunidades vulnerables de la censura estatal, una traición profundamente preocupante a los valores demócratas.
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