Desacoplamiento EEUU-China: Venta Masiva de $2.5 billones

La posibilidad de un desacoplamiento significativo entre las economías de Estados Unidos y China está generando preocupación por las posibles repercusiones financieras. Esta discusión se reavivó después de que el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, sugiriera que la exclusión de las empresas chinas que cotizan en Estados Unidos podría volver a estar sobre la mesa. Goldman Sachs estima que un escenario “extremo” que implique la desinversión forzada de activos podría provocar una venta masiva de 2,5 billones de dólares estadounidenses en los mercados estadounidense y chino, afectando a cientos de empresas y miles de millones en participaciones.

El potencial de un “extremo” desacoplamiento completo de los mercados de capitales de EE. UU. y China plantea un riesgo financiero significativo, según un análisis reciente de Goldman Sachs. Este escenario, impulsado por el aumento de las tensiones y las amenazas regulatorias, podría desencadenar una venta masiva de acciones e instrumentos de deuda, lo que resultaría en pérdidas sustanciales para los inversores de ambos lados.

Específicamente, Goldman Sachs estima que tal desacoplamiento podría generar una asombrosa pérdida de US$2.5 billones. Esta cifra representa el impacto combinado de desinversiones forzadas tanto de inversores estadounidenses como chinos, lo que destaca la interconexión de las dos economías y el potencial de una interrupción generalizada.

El catalizador de esta potencial agitación del mercado proviene de las renovadas preocupaciones sobre la exclusión de las empresas chinas que cotizan en EE. UU. Esta amenaza volvió a ser el centro de atención tras los comentarios del secretario del Tesoro, Scott Bessent, que señalaban un posible cambio en la postura regulatoria. Esto intensificó la ansiedad de los inversores, particularmente aquellos que poseen Recibos de Depósito Americanos (ADR) de empresas chinas.

En consecuencia, los inversores estadounidenses podrían verse obligados a liquidar una cantidad considerable de sus participaciones en acciones chinas. Los analistas de Goldman Sachs, liderados por Kinger Lau y Timothy Moe, estiman que los inversores estadounidenses podrían verse obligados a vender casi US$800 mil millones en acciones chinas que cotizan en las bolsas estadounidenses. Esto representaría una importante salida de capital de las empresas chinas y podría tener un efecto en cascada sobre las valoraciones del mercado.

Por el contrario, China también podría verse obligada a deshacerse de sus participaciones en activos estadounidenses. El análisis de Goldman Sachs sugiere que China podría liquidar sus tenencias de bonos del Tesoro y acciones estadounidenses, por un total de US$1.3 billones y US$370 mil millones, respectivamente. Tal medida ejercería una presión a la baja sobre los precios de los activos estadounidenses y podría desestabilizar los mercados financieros.

El escenario de venta masiva se basa en la suposición de que las regulaciones estadounidenses restringirían a los inversores estadounidenses el mantenimiento de sus inversiones en empresas chinas. Esta intervención regulatoria obligaría a los inversores a desinvertir sus participaciones, independientemente de sus estrategias de inversión individuales o perspectivas del mercado.

El impacto potencial de la exclusión de la lista se extiende más allá de las pérdidas financieras inmediatas. El informe de Goldman Sachs destaca que casi 300 empresas podrían verse afectadas por tal medida. Esto incluye algunas de las empresas tecnológicas más grandes y prominentes de China, que dependen en gran medida del acceso a los mercados de capitales estadounidenses.

Al 7 de marzo de 2024, un total de 286 empresas de China continental cotizaban en la Bolsa de Nueva York (NYSE), la NYSE American y el Nasdaq. Estas empresas en conjunto tenían una capitalización de mercado combinada de US$1.1 billones, según la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad Estados Unidos-China. La exclusión de la lista de estas empresas no solo afectaría a los inversores, sino también al sentimiento general del mercado.

Goldman Sachs estima que una “extrema” desconexión entre EE. UU. y China podría desencadenar una liquidación de 2,5 billones de dólares en acciones y bonos, debido a la desinversión de inversores estadounidenses y chinos. Esto incluye posibles ventas estadounidenses de 800.000 millones de dólares en acciones chinas y liquidaciones chinas de 1,3 billones de dólares en bonos del Tesoro de EE. UU. y 370.000 millones de dólares en acciones estadounidenses, impulsadas por restricciones regulatorias que afectan a unas 300 empresas chinas que cotizan en bolsas estadounidenses. La renovada amenaza de exclusión de los ADR chinos subraya los importantes riesgos económicos inherentes a la escalada de las tensiones geopolíticas, un escenario que exige una cuidadosa consideración de la estabilidad financiera mundial.

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