Durante décadas, se ha asumido ampliamente que el canto y la danza sociales son aspectos fundamentales de la cultura humana, presentes en todas las sociedades. Sin embargo, una nueva investigación desafía esta creencia arraigada, revelando que el pueblo Aché del Norte de Paraguay, una población indígena estudiada durante más de 40 años, no practica la danza ni el canto dirigido a bebés, aparte de canciones introducidas por misioneros.
El canto y el baile sociales se consideran a menudo comportamientos humanos universales, arraigados en nuestra biología. Sin embargo, un estudio reciente desafía esta suposición de larga data, sugiriendo que estas prácticas pueden ser comportamientos aprendidos en lugar de innatos. Esta investigación, publicada en *Current Biology*, se centra en los Aché del Norte, una población indígena de Paraguay, y sus prácticas culturales únicas.
El hallazgo central del estudio es que los Aché del Norte no parecen participar en bailes o canciones dirigidas a bebés, lo que contrasta marcadamente con la prevalencia de estas actividades en muchas otras culturas. Como señala el autor del estudio, Manvir Singh, profesor asistente de antropología en UC Davis, “Aparte del canto religioso introducido por los misioneros, los adultos Aché del Norte cantan solos y en un número limitado de contextos”. Además, “Hasta donde sabemos, los antropólogos nunca han observado bailes o canciones dirigidas a bebés entre los Aché del Norte”. Esta observación contradice directamente la creencia ampliamente aceptada de que el baile y las canciones de cuna son universales en todas las sociedades humanas.
La investigación se basa en 43 años de trabajo de campo etnográfico realizado por la antropóloga Kim Hill, profesora de la Universidad Estatal de Arizona. La extensa investigación de Hill proporciona una comprensión detallada de las prácticas culturales de los Aché del Norte, incluida su relación con la música. Sus observaciones, que abarcan de 1977 a 2020, revelaron que el canto entre los Aché del Norte es principalmente una actividad en solitario. Los hombres cantan canciones relacionadas con la caza, los acontecimientos actuales y los conflictos sociales, mientras que las mujeres cantan sobre sus seres queridos fallecidos. Los niños a veces imitan las canciones de los adultos, pero ni las canciones dirigidas a bebés ni los bailes fueron observados durante este extenso período.
La ausencia de estas prácticas entre los Aché del Norte es particularmente llamativa dada la supuesta utilidad de las canciones de cuna. Como señala Singh, “No es que los Aché del Norte no tengan ninguna necesidad de canciones de cuna. Los padres Aché todavía calman a los bebés inquietos. Usan un habla juguetona, caras graciosas, sonrisas y risitas. Dado que se ha demostrado que las canciones de cuna calman a los bebés, los padres Aché presumiblemente las encontrarían útiles”. Esto sugiere que la falta de canciones de cuna no se debe a la falta de necesidad, sino a una diferencia en las prácticas culturales.
Los hallazgos del estudio desafían la noción de que el baile y las canciones de cuna son comportamientos humanos inherentes, similares a sonreír. En cambio, la investigación apoya la idea de que estas prácticas son comportamientos aprendidos que requieren transmisión cultural. Los individuos deben inventar, refinar y transmitir estas prácticas a través de las generaciones. Esto contrasta con la opinión de que estas actividades surgen espontáneamente debido a predisposiciones biológicas.
Los investigadores proponen dos posibles explicaciones para la ausencia de bailes y canciones relacionadas con bebés entre los Aché del Norte. Una posibilidad es que estas prácticas se perdieran durante períodos de importante declive de la población, junto con otras prácticas culturales como el chamanismo, la horticultura y la capacidad de hacer fuego. Alternativamente, las prácticas pueden haberse perdido durante el período en que los Aché del Norte fueron asentados en reservas, un momento que también vio la desaparición de otros comportamientos tradicionales, como las ceremonias de pubertad y la magia de la caza.
El estudio también reconoce la posibilidad de que el baile y las canciones de cuna hayan sido introducidos a los Aché del Norte en los años posteriores a la conclusión del trabajo de campo de Hill en 2020, coincidiendo con la creciente presencia de misioneros paraguayos. Esto destaca la naturaleza dinámica de las prácticas culturales y la influencia de factores externos.
La investigación no descarta por completo la posibilidad de adaptaciones biológicas para bailar y responder a las canciones de cuna. Sin embargo, enfatiza el papel crucial de la transmisión cultural en el mantenimiento de estos comportamientos. Como afirma Singh, “Esto no refuta la posibilidad de que los humanos hayan evolucionado genéticamente adaptaciones para bailar y responder a las canciones de cuna. Sin embargo, sí significa que la transmisión cultural importa mucho más para mantener esos comportamientos de lo que muchos investigadores, incluido yo mismo, hemos sospechado”.
En conclusión, el estudio sobre los Aché del Norte proporciona evidencia convincente de que el baile y las canciones de cuna no son comportamientos humanos universales. Los hallazgos sugieren que estas prácticas se aprenden y se transmiten culturalmente, desafiando la suposición de larga data de su naturaleza innata. Esta investigación ofrece valiosos conocimientos sobre la compleja interacción de la biología y la cultura en la configuración del comportamiento humano y subraya la importancia de considerar diversos contextos culturales al estudiar los universales humanos.
Esta investigación refuta la creencia de que la danza y las canciones de cuna son universales, mostrando que pueden perderse por la alteración cultural y son principalmente comportamientos aprendidos, no instintos innatos. Destaca el papel fundamental de la transmisión cultural en el mantenimiento de estas prácticas, lo que lleva a una reevaluación de cómo entendemos los orígenes y la evolución de la música y el comportamiento humano. Para aquellos interesados, explorar el libro de Singh sobre chamanismo ofrece más información sobre las complejidades de las prácticas culturales y su relevancia perdurable.
Leave a Reply