La economía rusa se enfrenta a una desaceleración significativa, según datos gubernamentales recientes. Tras un período de crecimiento, el primer trimestre de 2025 experimentó una drástica desaceleración, con el crecimiento del PIB cayendo a solo el 1,7%, un marcado contraste con el trimestre anterior. Esta recesión se produce en medio de las sanciones internacionales en curso y los preparativos para el aumento de las tarifas de servicios públicos para los ciudadanos rusos.
La economía rusa experimentó una desaceleración significativa en el primer trimestre de 2025, según informes recientes. The Moscow Times, citando al Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia, destacó una drástica reducción en el crecimiento económico durante este período.
Específicamente, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) entre enero y marzo alcanzó solo el 1,7%. Esta cifra representa una disminución sustancial, siendo 2,6 veces menor que el crecimiento del 4,5% registrado en el trimestre anterior. Esta fuerte caída señala una tendencia preocupante para la economía rusa.
Además, varios sectores clave contribuyeron a esta recesión económica. El crecimiento industrial, por ejemplo, experimentó una caída dramática, desplomándose más de cinco veces, del 5,7% a solo el 1,1%. Esto indica un debilitamiento severo de la producción industrial dentro del país.
Además de los problemas industriales, el sector del comercio mayorista también se contrajo. Por primera vez desde el invierno de 2023, el comercio mayorista se redujo, experimentando una contracción del 2,1% durante el trimestre. Esto sugiere una disminución en el movimiento de bienes y servicios dentro de la economía rusa.
El sector de extracción de minerales también enfrentó desafíos intensificados. La disminución en la extracción de minerales se aceleró cuatro veces, aumentando del 0,9% al final del año anterior al 3,7% en el primer trimestre de 2025. Esto apunta a un debilitamiento de la crucial industria de extracción de recursos de Rusia.
Además, el sector no relacionado con los recursos de la industria también se desaceleró considerablemente. El crecimiento en este sector se redujo a la mitad, cayendo al 4,7% en enero-marzo desde el 10,7% en octubre-diciembre. Esto indica una desaceleración generalizada en diversas actividades industriales.
Los economistas han ofrecido información sobre las causas de esta recesión económica. Volkan Sezgin, economista de Continuum Economics, afirmó que el resultado trimestral fue el peor para la economía rusa desde enero-marzo de 2023. Atribuyó la recesión a varios factores.
Estos factores incluyen las políticas de ajuste del Banco Central, que probablemente restringen los préstamos y la inversión. Las sanciones en curso, impuestas por varias entidades internacionales, también continúan impactando la economía rusa. Las interrupciones en la cadena de suministro, que dificultan el flujo de bienes y materiales, contribuyen aún más a las dificultades económicas. Finalmente, la alta inflación, que erosiona el poder adquisitivo y aumenta los costos de producción, también juega un papel importante.
Un análisis adicional del Centro de Análisis Macroeconómico y Pronóstico a Corto Plazo (CMASF), un grupo de expertos con vínculos con el gobierno ruso, proporciona contexto adicional. Estos expertos sugieren que la producción fuera del sector militar ya ha entrado en recesión.
Específicamente, CMASF estima que la producción de bienes civiles disminuyó en un promedio del 0,8% por mes durante el primer trimestre, después de los ajustes estacionales. Esta disminución incluye una caída del 1,1% en marzo, lo que destaca la gravedad de la situación.
La recesión ha impactado a varias industrias específicas. La ingeniería mecánica civil, la producción de equipos eléctricos, materiales de construcción y la metalurgia ferrosa se han visto afectadas. Esto sugiere un amplio impacto en varios sectores manufactureros.
Además, la producción de alimentos también ha experimentado una disminución significativa. Según CMASF, la producción de alimentos experimentó su mayor caída desde los primeros meses de la guerra, cayendo un 0,7% por mes en el primer trimestre. Esto indica posibles desafíos para garantizar la seguridad alimentaria.
Finalmente, es importante considerar el contexto que rodea estos desafíos económicos. Las autoridades rusas se están preparando para aumentar drásticamente las tarifas de gas, electricidad y otros servicios públicos para los ciudadanos. Esta medida, probablemente destinada a abordar las presiones económicas, podría tensar aún más a los hogares y potencialmente exacerbar la recesión económica.
En el primer trimestre de 2025, la economía rusa sufrió una desaceleración significativa, con un crecimiento del PIB que cayó a 1,7%. Esta caída generalizada afectó a la industria, el comercio mayorista, la extracción de minerales y el sector no relacionado con los recursos, con la producción civil entrando en recesión. Los economistas atribuyen esta situación a una política monetaria más restrictiva, las sanciones y la inflación, agravada por el aumento de las tarifas de los servicios públicos. La situación subraya la creciente fragilidad de la economía rusa más allá de su sector militar. Para un análisis más profundo, consulte los informes de Continuum Economics y el Centro de Análisis Macroeconómico y Previsión a Corto Plazo.
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