En medio de preocupaciones sobre la libertad académica y los recortes de fondos en Estados Unidos bajo la administración Trump, Francia y la Unión Europea se preparan para cortejar activamente a científicos e investigadores con sede en Estados Unidos. Esta iniciativa, formalizada en un próximo evento titulado “Elige Europa para la ciencia”, tiene como objetivo ofrecer incentivos y protecciones a los académicos que buscan trasladarse a Europa, capitalizando una potencial fuga de cerebros de Estados Unidos.
Francia y la Unión Europea están trabajando activamente para atraer a científicos con sede en Estados Unidos, particularmente aquellos que se sienten amenazados por las políticas bajo la administración Trump. Esta iniciativa tiene como objetivo capitalizar el potencial éxodo de investigadores que enfrentan desafíos en el panorama académico estadounidense.
Para poner en marcha este esfuerzo, el presidente francés, Emmanuel Macron, junto con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pronunciarán discursos en la Universidad de la Sorbona en París. Este evento, programado para el lunes por la mañana, reunirá a líderes universitarios y investigadores europeos. El objetivo principal es anunciar posibles incentivos y protecciones diseñados para alentar a los investigadores estadounidenses a trasladarse a Europa.
Esta medida es una respuesta directa a las preocupaciones sobre la libertad académica y la financiación de la investigación en Estados Unidos. La oficina de Macron declaró explícitamente que la iniciativa llega “en un momento en que las libertades académicas enfrentan una serie de… amenazas”, destacando la inestabilidad percibida en el entorno de investigación estadounidense. Un funcionario del Elíseo enfatizó además que Europa ofrece “libertad de investigación y ningún tema tabú”, posicionando al continente como un espacio estable y acogedor para las actividades académicas.
Francia está particularmente interesada en atraer a científicos especializados en campos específicos. El país está interesado en atraer a investigadores en salud, especialmente aquellos centrados en enfermedades infecciosas, así como a expertos en investigación climática e inteligencia artificial. Este enfoque específico refleja las prioridades estratégicas de Francia en el avance científico.
Esta iniciativa se basa en los esfuerzos existentes. El evento, titulado “Elige Europa para la ciencia”, sigue a una carta de 13 países europeos, incluidos Francia, Alemania y España, instando a la Comisión Europea a acelerar el proceso de atracción de talento académico. Además, Francia lanzó su propia iniciativa “Elige Francia para la ciencia” en abril, con una plataforma dedicada para que los investigadores internacionales presenten solicitudes.
Ya están en marcha acciones concretas. El ministerio de investigación francés informó que “Algunos investigadores extranjeros ya han llegado a Francia para familiarizarse con la infraestructura, a la espera de que se establezcan los fondos y la plataforma”. Además, el centro de investigación científica insignia de Francia, CNRS, ha lanzado una nueva iniciativa para atraer a investigadores extranjeros cuyo trabajo está amenazado, así como a investigadores franceses que trabajan en el extranjero.
Los ejemplos de medidas proactivas son evidentes también a nivel universitario. La Universidad de Aix-Marsella lanzó su programa “Lugar seguro para la ciencia” en marzo y se está preparando para dar la bienvenida a sus primeros investigadores extranjeros en junio. Esto demuestra un compromiso tangible de proporcionar un entorno de apoyo para los científicos que se reubican.
El gobierno francés está indicando claramente su intención de dar la bienvenida a los investigadores estadounidenses. En una carta a las universidades francesas en marzo, Philippe Baptiste, ministro francés de Educación Superior e Investigación, escribió: “Muchos investigadores conocidos ya están cuestionando su futuro en Estados Unidos. Naturalmente, desearíamos dar la bienvenida a un cierto número de ellos”. Esta declaración subraya la postura proactiva del gobierno francés.
Sin embargo, quedan desafíos. Históricamente, Estados Unidos ha invertido más fuertemente en investigación, incluso a través de asociaciones público-privadas, que Europa. Esta disparidad en la financiación ha resultado en diferencias significativas en recursos e infraestructura.
Un obstáculo importante es el tema de la remuneración de los investigadores. Los investigadores franceses han planteado con frecuencia preocupaciones sobre salarios más bajos y contratos precarios en comparación con sus homólogos estadounidenses. En promedio, los investigadores académicos estadounidenses ganan más que sus homólogos franceses, lo que crea un desincentivo financiero para la reubicación.
Algunos en Francia esperan mitigar la brecha salarial considerando el menor costo de la educación y la atención médica, junto con beneficios sociales más generosos disponibles en Francia. Este enfoque tiene como objetivo hacer que el paquete general sea más atractivo, incluso con un salario más bajo.
El potencial de una afluencia significativa de investigadores estadounidenses es reconocido por los líderes de toda Europa. El canciller entrante de Alemania, Friedrich Merz, declaró: “El gobierno estadounidense está utilizando actualmente la fuerza bruta contra las universidades en Estados Unidos, por lo que los investigadores de Estados Unidos ahora están contactando a Europa. Esta es una gran oportunidad para nosotros”. Esto destaca la perspectiva europea más amplia sobre la situación y los beneficios potenciales de atraer talento estadounidense.
Ante la disminución de la libertad académica y la financiación de la investigación en EE. UU. durante la administración Trump, Francia y la UE están atrayendo activamente a científicos estadounidenses con incentivos como procesos de reubicación simplificados, protecciones y posible financiación. Si bien Europa ofrece atractivos beneficios sociales y un compromiso con la libertad de investigación, persisten desafíos para igualar los niveles de inversión de EE. UU. y abordar las preocupaciones sobre los salarios y la seguridad laboral de los investigadores en Francia. Esto representa una oportunidad significativa para que Europa impulse sus capacidades científicas, pero requiere una inversión sostenida y mejores condiciones de trabajo para competir verdaderamente.
Para una inmersión más profunda en el panorama global de la financiación de la investigación y la movilidad del talento, explore los informes de la OCDE sobre política científica y tecnológica.
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