Fósil del ‘Hormiga Infernal’ Reescribe la Evolución de los Insectos

Un fósil de hormiga notablemente bien conservado, descubierto en Brasil, está reescribiendo nuestra comprensión de la evolución de las hormigas. Con una antigüedad de 113 millones de años, es el espécimen de hormiga más antiguo jamás encontrado y pertenece a la extinta familia de las “hormigas infernales”, conocidas por sus mandíbulas únicas en forma de hoz y sus adaptaciones depredadoras. Este descubrimiento, una nueva especie llamada Vulcanidris cratensis, retrasa la línea de tiempo conocida de estos fascinantes insectos y sugiere que estaban más extendidos de lo que se pensaba.

Un descubrimiento notable ha desenterrado el espécimen de hormiga más antiguo conocido, ofreciendo perspectivas sin precedentes sobre la evolución temprana de estos insectos ubicuos. Este fósil, miembro de la subfamilia extinta Haidomyrmecinae, cariñosamente conocida como “hormigas infernales”, fue encontrado en un trozo de piedra caliza en Brasil, que data de hace aproximadamente 113 millones de años.

Esta especie recién descubierta, llamada *Vulcanidris cratensis*, representa un hallazgo significativo. Según el entomólogo Anderson Lepeco, el descubrimiento marca “el registro geológico indiscutible más antiguo de hormigas”. La excepcional preservación del fósil en la Formación Crato Lagerstätte, conocida por sus fósiles detallados, proporciona una oportunidad única para estudiar a estas antiguas criaturas.

Las hormigas infernales son particularmente intrigantes debido a sus adaptaciones depredadoras únicas. A diferencia de las hormigas modernas, poseían mandíbulas articuladas verticalmente, en forma de hoz, que probablemente usaban para ensartar e inmovilizar a sus presas. Esta característica distintiva, junto con su arquitectura de cabeza a veces ornamentada, las diferencia de cualquier especie de hormiga viva.

El descubrimiento de *V. cratensis* es particularmente significativo porque es la primera hormiga infernal encontrada en Sudamérica. Antes de esto, la mayoría de los especímenes de hormigas infernales se encontraron en ámbar de Europa, Asia y América del Norte, que datan de hace unos 80 a 100 millones de años. Esto sugiere que las hormigas infernales eran más antiguas y estaban más extendidas geográficamente de lo que se creía.

Los investigadores emplearon imágenes de micro-TC para analizar el fósil, revelando sus intrincados detalles anatómicos. El estudio reveló que *V. cratensis* está más estrechamente relacionada con *Aquilomyrmex huangi*, una especie de hormiga infernal encontrada en ámbar de Myanmar que data de hace 99 millones de años. Esta conexión destaca las relaciones evolutivas dentro del linaje de las hormigas infernales.

La anatomía especializada de *V. cratensis* desafía las suposiciones existentes sobre la velocidad a la que estos insectos desarrollaron adaptaciones complejas. Como señala Lepeco, “Encontrar una hormiga tan especializada anatómicamente de hace 113 millones de años desafía nuestras suposiciones sobre la rapidez con que estos insectos desarrollaron adaptaciones complejas”. Esto sugiere que incluso las primeras hormigas ya habían desarrollado estrategias depredadoras sofisticadas.

El descubrimiento de *V. cratensis* proporciona un contexto valioso para comprender la evolución de las hormigas. Se cree que las hormigas surgieron entre los períodos Jurásico tardío y Cretácico temprano, y las hormigas infernales posiblemente representan el primer linaje en divergir. El hallazgo de una hormiga infernal en una nueva ubicación, mucho antes que otras especies, y con una anatomía bien establecida, proporciona un nuevo punto de referencia para los científicos.

Los investigadores enfatizan la importancia de este hallazgo, afirmando que la especie recién reportada “representa la hormiga definitiva más antigua conocida por la ciencia y también la evidencia más completa de la evolución temprana de las hormigas en el registro fósil”. Este descubrimiento arroja luz sobre la diversificación temprana de las hormigas y su adaptación al entorno del Cretácico.

La investigación sugiere que las hormigas infernales pueden haber prosperado durante la expansión terrestre de las angiospermas durante el período Cretácico. Sin embargo, finalmente se vieron afectadas por eventos geológicos hacia el final de ese período, lo que llevó a su extinción. Este descubrimiento, publicado en Current Biology, ofrece una ventana al mundo antiguo de las hormigas y su fascinante viaje evolutivo.

El notable fósil, *Vulcanidris cratensis*, la hormiga más antigua conocida (113 millones de años), es una “hormiga infernal” con mandíbulas únicas en forma de hoz. Descubierta en Brasil, es la primera impresión en roca de este linaje, ampliando nuestra comprensión de su edad y distribución. El hallazgo desafía las suposiciones sobre la rápida evolución de las adaptaciones de las hormigas y resalta la importancia de los registros fósiles para desentrañar la historia de estas criaturas ubicuas; quizás su resistencia durante el período Cretácico ofrezca pistas para comprender la evolución de los insectos en un mundo cambiante.

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