Investigadores de la Universidad de Nagoya han descubierto que las respuestas de nuestro cuerpo a los medicamentos, el alcohol e incluso el aumento de peso fluctúan con las estaciones. Esto se debe a los cambios estacionales en la expresión génica, que impactan procesos como el metabolismo de los fármacos, el metabolismo de los carbohidratos y la tolerancia al alcohol. El estudio, realizado en macacos rhesus y que involucró a más de 54.000 genes en 80 tejidos, arroja luz sobre cómo nuestros relojes biológicos internos, calibrados según las estaciones, influyen en nuestra fisiología y comportamiento.
Investigadores de la Universidad de Nagoya han revelado hallazgos innovadores sobre la influencia de los cambios estacionales en la fisiología humana, impactando específicamente la tolerancia al alcohol, la efectividad de los fármacos y el metabolismo de los carbohidratos. Esta investigación, publicada en Nature Communications el 28 de abril de 2025, ofrece implicaciones significativas para la medicina personalizada y la cronoterapia.
Para investigar estos efectos estacionales, el equipo de investigación, liderado por el profesor Takashi Yoshimura, realizó un estudio exhaustivo utilizando macacos rhesus, primates estrechamente relacionados con los humanos. Su metodología implicó la creación de un “mapa de expresión génica estacional”, analizando más de 54,000 genes en 80 tejidos diferentes durante un año. Este extenso análisis les permitió identificar “genes variables estacionalmente”, proporcionando una comprensión detallada de cómo el cuerpo se adapta a los cambios ambientales.
Uno de los hallazgos clave del estudio se refiere al metabolismo de los fármacos. La investigación reveló fluctuaciones estacionales en los genes responsables de metabolizar los fármacos, particularmente CYP2D6 y CYP2C19. Estos genes son cruciales porque afectan la eficacia de aproximadamente una cuarta parte de los medicamentos comúnmente recetados. Esto sugiere que la efectividad de los tratamientos para diversas afecciones, incluyendo cáncer, diabetes, colesterol alto, trastornos psiquiátricos, terapias hormonales e inmunosupresores, puede variar dependiendo de la época del año.
Además, el estudio exploró el impacto de las estaciones en la tolerancia al alcohol. Para examinar esto, los investigadores criaron ratones en condiciones de invierno y verano. Los resultados demostraron que los ratones criados en condiciones de invierno se recuperaron de la intoxicación por alcohol más rápidamente que aquellos en condiciones de verano. El profesor Yoshimura señaló que este hallazgo “sugiere que el cuerpo es más propenso a intoxicarse en verano”, lo que podría explicar la mayor incidencia de hospitalizaciones relacionadas con el alcohol durante los meses más cálidos en muchos países.
La investigación también descubrió diferencias sexuales intrigantes en la expresión génica estacional. Si bien los monos fueron alimentados con la misma dieta durante todo el año, el estudio observó que en las hembras, la actividad de los genes involucrados en el metabolismo de los carbohidratos alcanzó su punto máximo en el duodeno durante el invierno y la primavera. Esta mayor actividad metabólica es probablemente una adaptación para extraer la máxima energía de los escasos recursos alimenticios durante los meses de invierno.
Este aumento del metabolismo de los carbohidratos en las hembras durante el invierno y la primavera podría explicar la tendencia al aumento de peso durante este período. A medida que los alimentos se vuelven más fácilmente disponibles en la primavera, el metabolismo de los carbohidratos mejorado continúa, lo que permite al cuerpo utilizar eficientemente la energía de una dieta más diversa.
Las implicaciones de estos hallazgos son de gran alcance, particularmente en el ámbito de la medicina personalizada. El estudio sugiere que el momento de la administración de medicamentos, o cronoterapia, debe ser considerado para optimizar los resultados del tratamiento. El profesor Yoshimura enfatizó que “debemos considerar la época del año al administrar ciertos medicamentos”, destacando el potencial de esta investigación para revolucionar la forma en que abordamos las prescripciones de medicamentos y la atención al paciente.
En conclusión, el estudio de la Universidad de Nagoya proporciona evidencia convincente de la profunda influencia de los cambios estacionales en la fisiología humana. Al mapear la expresión génica estacional en macacos rhesus, los investigadores han iluminado cómo factores como el metabolismo de los fármacos, la tolerancia al alcohol y el metabolismo de los carbohidratos fluctúan a lo largo del año. Estos hallazgos allanan el camino para tratamientos médicos más efectivos y personalizados, subrayando la importancia de considerar el contexto estacional en las prácticas de atención médica.
La investigación de la Universidad de Nagoya revela que los cambios estacionales influyen significativamente en la efectividad de los fármacos, la tolerancia al alcohol (con mayor riesgo de intoxicación en verano) y el metabolismo de los carbohidratos, con diferencias basadas en el sexo. Estos hallazgos resaltan el potencial de la “cronoterapia” para optimizar el momento de la medicación y personalizar el tratamiento según la estación, abriendo el camino a una medicina más precisa y efectiva. ¿Podría la adaptación de la atención médica a las estaciones revolucionar los resultados para los pacientes?
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