Las adquisiciones importantes a menudo requieren concesiones a las agencias reguladoras. Recientemente, la compra de Frontier Communications por parte de Verizon por 20 mil millones de dólares fue aprobada por la Comisión Federal de Comunicaciones, pero con una condición sorprendente: Verizon acordó finalizar sus programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI). Este artículo explora cómo este acuerdo, y otros, resaltan un patrón de aprobaciones regulatorias vinculadas a que las empresas abandonen las iniciativas DEI durante la administración Trump.
Cada vez que se produce una adquisición importante, las agencias reguladoras suelen buscar garantías antes de otorgar la aprobación. Sin embargo, las concesiones obtenidas por Brendan Carr, el designado por Donald Trump para dirigir la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), en la compra de Frontier Communications por parte de Verizon por 20 mil millones de dólares, destacan por ser particularmente inusuales.
Específicamente, Carr dio luz verde a la consolidación de la industria después de que Verizon se comprometiera a abandonar sus iniciativas de diversidad en la fuerza laboral. Esto representa una desviación significativa de las consideraciones habituales en las revisiones de fusiones, que a menudo se centran en la competencia, la protección del consumidor y el interés público.
Al anunciar la aprobación de la fusión, que verá a Verizon adquirir los suscriptores de banda ancha y la red de fibra óptica de Frontier, Carr declaró explícitamente que su apoyo dependía del “compromiso de Verizon de poner fin a las prácticas relacionadas con la DEI”. Esto sugiere un intercambio directo: aprobación a cambio del desmantelamiento de los programas de diversidad, equidad e inclusión.
Los programas de DEI han sido un punto de controversia para Carr desde que asumió el liderazgo de la FCC, lo que refleja una tendencia más amplia dentro de la administración Trump. Las acciones iniciales de Carr incluyeron el lanzamiento de una investigación sobre las políticas de DEI de Verizon, vinculándola directamente con la adquisición de Frontier por parte de la compañía, entonces pendiente.
La evidencia de esta conexión se encuentra en la carta de Carr que anuncia la investigación, donde instruyó a Verizon a contactar al personal de la FCC involucrado en la revisión de la fusión. Esto implica un claro entendimiento de que las prácticas de DEI de la compañía eran directamente relevantes para el proceso de aprobación.
Si bien Carr no exigió explícitamente la eliminación de los programas de DEI a cambio de la aprobación, sus acciones y declaraciones sugieren fuertemente que esta fue la dinámica subyacente. Además, aclaró su postura en una entrevista con Bloomberg, afirmando: “Cualquier empresa que busque la aprobación de la FCC, la animaría a que se ocupe de poner fin a cualquier tipo de sus formas invidiosas de discriminación DEI”.
Verizon no está sola al enfrentar esta presión. T-Mobile obtuvo la aprobación de la FCC para un acuerdo con el proveedor de fibra Lumos después de eliminar una página web que promovía sus esfuerzos de DEI. De manera similar, Paramount, que actualmente busca la aprobación de la FCC para una fusión con Skydance, supuestamente informó a su personal que pondría fin a sus políticas de DEI para apaciguar a la administración Trump.
Estos ejemplos ilustran un patrón en el que la administración Trump, a través de la FCC, parece priorizar el desmantelamiento de las iniciativas de DEI sobre las preocupaciones regulatorias tradicionales, como la competencia en el mercado y el bienestar del consumidor. Esto plantea interrogantes sobre las prioridades de la agencia y el impacto potencial en la diversidad y la inclusión en la fuerza laboral en la industria de las telecomunicaciones.
La implicación es que las empresas que buscan la aprobación de la FCC bajo la administración Trump deberían priorizar el abandono de los programas de DEI, incluso si eso significa potencialmente sacrificar otras consideraciones. El enfoque parece estar en asegurar una fuerza laboral que refleje las preferencias de individuos como Brendan Carr.
El artículo revela cómo el comisionado de la FCC, Brendan Carr, en línea con la administración Trump, está condicionando aprobaciones regulatorias, específicamente la fusión Verizon-Frontier, a que las empresas desmantelen sus programas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI). Este patrón se extiende a T-Mobile y Paramount, sugiriendo una tendencia más amplia donde las empresas priorizan la eliminación de iniciativas DEI para asegurar la aprobación de la FCC, posiblemente eclipsando las preocupaciones sobre la consolidación del mercado y el impacto en los consumidores. ¿Estamos priorizando agendas políticas sobre la representación equitativa y el bienestar del consumidor?
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