Lecho Norteamericano: Goteo Lento al Manto Terrestre

Bajo el continente norteamericano, está ocurriendo un fenómeno sorprendente: su antiguo basamento rocoso, conocido como cratón, se está hundiendo lentamente en el manto terrestre. Los cratones son las partes más antiguas y estables de un continente, habiendo perdurado durante miles de millones de años. Este proceso en curso, revelado por un estudio reciente en Nature Geoscience, está creando una estructura en forma de embudo sobre el Medio Oeste y es impulsado por la subducción a largo plazo de la Placa Farallón.

Un estudio reciente publicado en *Nature Geoscience* ha revelado un fascinante proceso geológico que ocurre debajo del continente norteamericano: el goteo lento de su antiguo lecho rocoso, conocido como cratón, hacia el manto terrestre. Este fenómeno, aunque sutil, proporciona valiosos conocimientos sobre la naturaleza dinámica de masas terrestres aparentemente estables.

Para empezar, el estudio destaca una estructura única en forma de embudo concentrada sobre el Medio Oeste de los Estados Unidos, donde el cratón está goteando activamente. Este proceso implica el arrastre horizontal de rocas antiguas antes de que finalmente se hundan en el manto. Esta observación es significativa porque demuestra que incluso las formaciones geológicas más estables están sujetas a cambios a lo largo de escalas de tiempo inmensas.

Además, el estudio se centra en los cratones, que son los bloques continentales más antiguos y estables. Estas antiguas formaciones han perdurado durante miles de millones de años, sirviendo como base fundamental sobre la cual descansan las masas terrestres. De hecho, existen aproximadamente 35 cratones importantes en todo el mundo, lo que subraya su importancia para comprender la historia geológica de la Tierra.

Sin embargo, el término “estable” no equivale a “inmutable”. Los cratones están sujetos a diversas fuerzas, incluida la influencia de las plumas del manto. Estas plumas son afloramientos de material caliente desde el manto profundo que pueden causar fusión y deformaciones localizadas en la corteza suprayacente. Por ejemplo, el Cratón del Norte de China experimentó una desintegración significativa durante millones de años, perdiendo sus capas de raíz más profundas. Este ejemplo demuestra que los cratones no son entidades estáticas y pueden sufrir transformaciones dramáticas.

Basándose en esta comprensión, el equipo de investigación, dirigido por Junlin Hua, empleó un modelo tomográfico sísmico de forma de onda completa para América del Norte. Este modelo, que utilizó datos sísmicos recopilados por el proyecto EarthScope, proporcionó detalles sin precedentes sobre los procesos geológicos que ocurren dentro de la corteza y el manto debajo del continente. Esta técnica avanzada de modelado permitió a los investigadores visualizar y analizar los movimientos sutiles dentro del cratón.

A diferencia de estudios anteriores que examinaron retrospectivamente el adelgazamiento del cratón millones de años después de su ocurrencia, este estudio ofrece una rara oportunidad de observar la deformación en tiempo real. Esta perspectiva dinámica es crucial para comprender los procesos en curso que dan forma al continente. Según Hua, el estudio proporcionó una nueva comprensión de lo que impulsa el proceso de adelgazamiento.

Los investigadores plantean la hipótesis de que el principal impulsor del adelgazamiento del cratón norteamericano es la Placa Farallón. Esta placa ha estado subduciendo, o deslizándose por debajo de la placa norteamericana, durante más de 200 millones de años. Se cree que la subducción continua de la Placa Farallón está suministrando un flujo constante de magma y liberando compuestos volátiles que debilitan gradualmente la base del cratón.

Además, si bien el goteo se concentra en un área específica, la influencia de la Placa Farallón se extiende por todo el cratón, abarcando gran parte de los Estados Unidos y Canadá. Esto sugiere que los efectos de la tectónica de placas pueden tener consecuencias generalizadas, incluso en formaciones geológicas aparentemente estables.

A pesar de los procesos geológicos en curso, los investigadores enfatizan que no hay necesidad de alarma inmediata. Aseguran al público que no habrá cambios repentinos en el paisaje. Además, especulan que el goteo puede eventualmente cesar a medida que la placa tectónica se hunde más profundamente en el manto y su impacto en el cratón se desvanece gradualmente.

Finalmente, las implicaciones del estudio se extienden más allá de la simple comprensión del estado actual del continente norteamericano. Como afirmó Becker, “Este tipo de cosas es importante si queremos entender cómo un planeta ha evolucionado durante mucho tiempo”. La investigación contribuye a nuestra comprensión más amplia de cómo se forman, se rompen y se reciclan los continentes dentro de la Tierra. El estudio, publicado en *Nature Geoscience*, proporciona una valiosa contribución al campo de las geociencias.

Bajo Norteamérica, el antiguo basamento rocoso (cratones) se hunde lentamente en el manto terrestre, impulsado por la subducción continua de la Placa Farallón. Este proceso geológico en tiempo real, revelado por modelos sísmicos avanzados, ofrece una visión sin precedentes de cómo evolucionan y se reciclan los continentes, un conocimiento crucial para desentrañar la larga historia de la Tierra. Profundice en el proyecto EarthScope para explorar la revolución de datos que está transformando nuestra comprensión del interior del planeta.

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