Miedo e Inmunidad: Una Conexión Sorprendente

Un nuevo estudio sugiere que el miedo y el sistema inmunológico están conectados de maneras previamente desconocidas. Investigadores de Mass General Brigham descubrieron que el sistema inmunológico puede influir en el estrés y los comportamientos relacionados con el miedo al modificar la forma en que las células cerebrales se comunican.

Investigadores de Mass General Brigham han descubierto una conexión previamente desconocida entre el sistema inmunológico y el miedo, lo que podría remodelar la forma en que entendemos y tratamos los trastornos neuropsiquiátricos. Su estudio, publicado en *Nature*, revela que la actividad del sistema inmunológico puede influir en el estrés y los comportamientos relacionados con el miedo al alterar la comunicación entre las células cerebrales.

Específicamente, el estudio, utilizando un modelo de ratón de estrés crónico, demostró que el aumento de la comunicación entre las células de la amígdala, el centro del miedo del cerebro, amplificaba los comportamientos relacionados con el miedo. Esto fue acompañado por una señalización inflamatoria elevada y la activación de las neuronas de la amígdala que promueven el miedo. El equipo de investigación observó la migración de células inmunitarias inflamatorias, llamadas monocitos, desde otras partes del cuerpo hacia las meninges cerebrales durante el estrés crónico.

Además, los investigadores encontraron que la manipulación artificial de estos monocitos impactaba en los comportamientos relacionados con el miedo. Esto sugiere una conexión directa entre la actividad de las células inmunitarias y la manifestación de las respuestas al miedo.

Curiosamente, el estudio también exploró el potencial de los tratamientos psicodélicos para atacar estas interacciones neuroinmunes. El tratamiento de ratones estresados con psilocibina y MDMA previno la acumulación de monocitos en el cerebro y, en consecuencia, disminuyó los comportamientos relacionados con el miedo. Esta observación apunta a una posible vía terapéutica para abordar el miedo inducido por el estrés.

Los investigadores también encontraron señales similares de respuesta al estrés en las células cerebrales humanas y en conjuntos de datos de expresión génica de pacientes con trastorno depresivo mayor (TDM). Este hallazgo sugiere fuertemente que las mismas interacciones entre el sistema inmunológico y el cerebro pueden desempeñar un papel en los trastornos neuropsiquiátricos en humanos, lo que destaca el potencial de traducir estos hallazgos en tratamientos para humanos.

Los hallazgos del estudio son particularmente significativos porque investigaciones anteriores ya han establecido una conexión entre la señalización inmunitaria y el desarrollo de enfermedades neuropsiquiátricas como el TDM. Sin embargo, los mecanismos específicos por los cuales los procesos inmunitarios influyen en los comportamientos en el contexto del estrés crónico y el TDM seguían sin estar claros. Esta investigación proporciona información crucial sobre estos mecanismos.

Los autores enfatizan que se necesita más investigación para comprender completamente cómo los psicodélicos afectan a las células inmunitarias y la comunicación cerebral. Sin embargo, los resultados iniciales son prometedores.

Los próximos pasos en esta investigación implican examinar los efectos a largo plazo del tratamiento psicodélico en pacientes con TDM o enfermedades inflamatorias. Michael Wheeler, el autor correspondiente, está colaborando actualmente en un ensayo clínico de pacientes con depresión que están siendo tratados con psicodélicos y analizará sus muestras de tejido.

Wheeler enfatiza que, si bien los psicodélicos no son una panacea, la evidencia sugiere que ofrecen beneficios específicos para los tejidos. También señala que aprender más sobre estos beneficios podría abrir posibilidades completamente nuevas para los tratamientos de los trastornos inflamatorios y afecciones como la ansiedad y la depresión.

Un nuevo estudio de Mass General Brigham revela una conexión desconocida entre el miedo, el sistema inmunitario y la comunicación celular cerebral, sugiriendo que los tratamientos psicodélicos podrían restablecer estas interacciones y reducir el miedo inducido por el estrés. Aunque no es una panacea, esta investigación abre nuevas y emocionantes posibilidades para tratar trastornos inflamatorios y afecciones como la ansiedad y la depresión, impulsando una exploración más profunda del potencial terapéutico de los psicodélicos.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *