NASA celebra, luego despide y censura.

Este artículo detalla la historia de Rose Ferreira, una ex empleada de la NASA cuyo viaje desde una infancia marcada por la pobreza hasta trabajar en la agencia espacial fue inicialmente celebrado por la NASA, solo para ser abruptamente borrado y, finalmente, seguido por su despido. Los eventos se desarrollaron en medio de un esfuerzo más amplio por parte de la administración Trump para eliminar las iniciativas de diversidad, equidad, inclusión y accesibilidad (DEIA) dentro de las agencias federales.

La historia de Rose Ferreira es un relato de notable resiliencia, que narra su viaje desde una infancia marcada por la pobreza en la República Dominicana y años de falta de hogar hasta convertirse en becaria de la NASA y luego empleada a tiempo completo. Su historia, inicialmente celebrada por la NASA con un artículo destacado en su sitio web, detallaba sus luchas contra la pobreza, el abuso y la falta de hogar, destacando su determinación para superar la adversidad. Este artículo sirvió de inspiración, particularmente para la divulgación de la educación STEM.

Sin embargo, la narrativa dio un giro dramático cuando el clima político cambió. Tras la elección de Donald Trump, la NASA comenzó a eliminar sistemáticamente el contenido relacionado con las iniciativas de diversidad, equidad, inclusión y accesibilidad (DEIA) de su sitio web. Esto incluyó la eliminación del artículo destacado de Ferreira, junto con otro contenido que hacía referencia a DEIA, mujeres en puestos de liderazgo, pueblos indígenas y justicia ambiental. Esta acción fue parte de un esfuerzo más amplio de la agencia para alinearse con las políticas de la nueva administración, que implicó la eliminación de programas y personal asociados con los esfuerzos de DEIA.

La reacción de Ferreira ante la eliminación de su historia fue de profunda decepción y una sensación de ser borrada. Expresó sentir que sus logros y los valores que representaba estaban siendo devaluados. Declaró: “Siento que todo por lo que trabajé ha sido derribado poco a poco”. Este sentimiento fue compartido por otros dentro de la NASA que temían por sus empleos y la financiación de la investigación debido a los cambios en la dirección de la agencia.

El impacto de los cambios no se limitó a la eliminación del contenido en línea. La NASA también comenzó a despedir a empleados afiliados a las iniciativas DEIA e implementó una congelación de nuevas contrataciones. Esto creó un ambiente tenso dentro de la agencia, donde los empleados sentían presión para conformarse y desconfiaban de expresar sus opiniones. Ferreira describió el nuevo entorno como tenso, donde las contribuciones podrían ser desestimadas basándose en suposiciones sobre cómo se lograron.

La historia de Ferreira destaca la importancia de las iniciativas DEIA para brindar oportunidades a personas de entornos marginados. Enfatizó que los programas DEIA se crearon para garantizar que personas como ella no fueran excluidas o mantenidas fuera de los campos STEM. Señaló: “La gente no entiende que DEI fue creado para que personas como yo no sean expulsadas o simplemente excluidas”.

La eliminación de la historia de Ferreira del sitio web de la NASA fue particularmente impactante porque fue utilizada por maestros en aulas de STEM. La desaparición del artículo fue notada por un maestro, quien alertó a Ferreira. Esto llevó a Ferreira a compartir su experiencia en las redes sociales, donde su publicación se volvió viral. La protesta pública impulsó a la NASA a restaurar el artículo en su sitio web, pero el daño ya estaba hecho.

A pesar de la restauración de su historia, la situación de Ferreira dio un giro aún peor. Poco después de regresar al trabajo tras un episodio de neumonía, fue despedida de la NASA. Se le dijo que su despido se debía a no cumplir con las responsabilidades de su puesto. Esto ocurrió a pesar de que se encontraba dentro de su período de empleada provisional, y la Casa Blanca había informado a la NASA que los empleados provisionales estarían exentos de un plan de despidos inminente.

El despido de Ferreira, junto con otros informes de cambios dentro de la NASA, refleja un cambio más amplio en las prioridades y valores de la agencia. El artículo menciona informes de sugerencias hechas a los empleados de la NASA para que purguen sus espacios de trabajo de símbolos LGBTQI+, así como denuncias de acoso por las decoraciones del Orgullo de sus compañeros de trabajo. Esto sugiere un clima de intolerancia y un desprecio por la diversidad y la inclusión.

El artículo concluye destacando la incertidumbre que rodea el futuro de la NASA, particularmente con el posible nombramiento de Jared Isaacman como nuevo administrador. El artículo señala los recortes presupuestarios propuestos a la NASA y las preocupaciones incluso de la actual administradora interina, Janet Petro, sobre la dirección que está tomando la agencia. Ferreira, mientras tanto, está redirigiendo su atención a su activismo y a la divulgación a las comunidades desatendidas. Dijo: “Sentí que necesitaba volver a esto para darme esperanza en la humanidad de nuevo”.

Rose Ferreira, empleada de la NASA que superó grandes adversidades, vio su historia eliminada del sitio web de la agencia y fue despedida tras una purga de iniciativas de diversidad, siguiendo directrices de la administración Trump. Su caso evidencia una preocupante tendencia a borrar la inclusión y potencialmente sofocar el talento en la NASA, planteando interrogantes sobre el futuro de la diversidad y la equidad en la agencia espacial.

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