La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha emitido una severa advertencia de que los aranceles propuestos por Donald Trump amenazan con revertir el crecimiento del comercio internacional este año, lo que podría desencadenar una desaceleración económica global. Anteriormente anticipando una expansión del 2,7% en el comercio de bienes, la OMC ahora pronostica una disminución del 0,2% debido a las políticas comerciales de Washington, lo que genera preocupación por una desconexión entre Estados Unidos y China y el impacto más amplio en la estabilidad económica global.
La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha emitido una severa advertencia: los aranceles de Donald Trump están a punto de revertir el comercio internacional este año, lo que conducirá a una disminución del crecimiento económico mundial. Específicamente, la OMC ahora pronostica una disminución del 0,2% en el comercio de bienes, un cambio significativo con respecto a su expectativa anterior de una expansión saludable del 2,7%. Esta revisión a la baja subraya el impacto perjudicial de las políticas comerciales implementadas.
Una de las principales preocupaciones destacadas por la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, es el “desacoplamiento” de Estados Unidos y China. Anticipa una dramática caída en el comercio entre estas dos potencias económicas, que podría oscilar entre el 81% y el 91%, incluso sin considerar exenciones para los productos tecnológicos. Este desacoplamiento, argumenta, es “equivalente a un desacoplamiento de las dos economías” y tendrá “consecuencias de gran alcance”, exacerbando aún más los efectos negativos de los aranceles.
El informe de la OMC atribuye el deterioro de las perspectivas para el comercio mundial a un “aumento de los aranceles y la incertidumbre en la política comercial”. Esta incertidumbre, derivada de la naturaleza impredecible de los aranceles y las políticas relacionadas, es un factor clave del descenso proyectado. La organización también ha revisado a la baja su previsión de crecimiento del PIB mundial para 2025, del 2,8% a un 2,2% más débil, lo que refleja el impacto económico más amplio de las políticas comerciales.
Estados Unidos ha implementado aranceles del 10% sobre todas las importaciones, con tasas significativamente más altas, que alcanzan el 145%, sobre los bienes procedentes de China. Sectores específicos como los automóviles y el acero también están en la mira. La OMC anticipa que el impacto más significativo de estas políticas será una fuerte disminución del comercio con Estados Unidos, aunque se espera que otras regiones aún experimenten crecimiento.
Los aranceles “recíprocos” más amplios de Trump, que se suspendieron la semana pasada tras una reacción negativa en los mercados financieros, plantean un riesgo sustancial. La OMC advierte que si estos aranceles se reintroducen después de la pausa de 90 días, el impacto sería mucho mayor, causando una disminución del 0,8% en el comercio mundial de bienes.
Además, la OMC sugiere que si la reimposición de los aranceles va seguida de un aumento de la “incertidumbre en la política comercial” en todo el mundo, a medida que otros países reajusten sus políticas en respuesta, los efectos podrían ser aún más graves, lo que llevaría a una caída del 1,5% en el comercio. En este peor escenario, la OMC predice un crecimiento del PIB mundial aún más débil, de solo el 1,7%.
La OMC enfatiza que la incertidumbre en sí misma es un contribuyente significativo a los riesgos de una desaceleración. Esta incertidumbre, derivada de las declaraciones contradictorias de Washington tras el anuncio de los aranceles de Trump, puede atenuar la confianza empresarial, reducir la inversión empresarial y, en última instancia, perjudicar el crecimiento económico. La organización señala que el grado en que las empresas puedan gestionar esta incertidumbre será un factor clave para determinar si el impulso macroeconómico positivo observado en 2024 se traduce en un crecimiento sostenido del comercio mundial.
Haciéndose eco de las preocupaciones de la OMC, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial también han advertido sobre el posible impacto en el comercio de una guerra arancelaria. Ajay Banga, director del Banco Mundial, afirmó que la creciente incertidumbre conduciría a un crecimiento mundial más lento de lo esperado. Instó a los países en desarrollo a negociar con sus vecinos y con Estados Unidos para reducir los aranceles, destacando la urgencia de la situación.
La OMC anticipa cierta “desviación” del comercio, ya que China busca nuevos mercados para sus bienes fuera de Estados Unidos. Se espera que las exportaciones chinas a regiones fuera de América del Norte se expandan entre un 4% y un 9% en 2025, lo que indica un cambio en los patrones comerciales como resultado de los aranceles.
Si bien el comercio de servicios no está directamente afectado por los aranceles de Trump, la OMC espera que se vea afectado indirectamente. Las caídas en el comercio de bienes inducidas por los aranceles debilitan la demanda de servicios relacionados, como el transporte y la logística. Además, una incertidumbre más amplia amortigua el gasto discrecional en viajes y frena los servicios relacionados con la inversión.
La OMC, que actúa como organismo de control de las normas comerciales mundiales, ha visto su papel cada vez más cuestionado en los últimos años a medida que el progreso de la globalización se ha ralentizado. Los aranceles de Trump se han aplicado sin tener en cuenta la norma de “nación más favorecida”, una piedra angular del sistema de la OMC, que exige que las ventajas comerciales ofrecidas a un país miembro se extiendan a todos.
China ha instado a la OMC a investigar el impacto de los aranceles de Trump, argumentando que “los aranceles recíprocos no son, ni serán nunca, una cura para los desequilibrios comerciales. Por el contrario, resultarán contraproducentes, perjudicando a los propios Estados Unidos”. Esta declaración refleja la fuerte oposición de China a los aranceles y su creencia de que, en última instancia, dañarán la economía estadounidense.
Se proyecta que los aranceles de Donald Trump reviertan significativamente el comercio global, causando una caída del 0.2% este año y potencialmente escalando a una disminución del 1.5% con una incertidumbre generalizada en la política comercial. Esto deprimiría el crecimiento económico global, con la OMC advirtiendo sobre una posible desconexión entre EE. UU. y China e instando a una acción inmediata para mitigar el daño. El FMI y el Banco Mundial se hacen eco de estas preocupaciones, destacando la necesidad de reducir los aranceles y una mayor cooperación internacional para salvaguardar la estabilidad económica global.
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