¿Alguna vez te has sentido tan absorto en una actividad, como un videojuego o un libro, que las horas parecen desaparecer? A menudo, esto se llama estado de flujo, un estado de intensa concentración y alteración de la percepción del tiempo, vinculado al aumento de la felicidad y la productividad. Un nuevo estudio explora el “flujo en equipo”, donde este estado ocurre al colaborar con otros, y revela que las personas con patrones de ondas cerebrales similares son más propensas a lograrlo juntos.
¿Alguna vez te has encontrado completamente absorto en una actividad, perdiendo la noción del tiempo a medida que las horas parecen desvanecerse? Esta experiencia, a menudo asociada con jugar un videojuego o leer un libro cautivador, se conoce como estado de flujo.
El estado de flujo se caracteriza por una concentración intensa y una percepción distorsionada del tiempo. Los estudios han demostrado una correlación positiva entre trabajar en un estado de flujo y el aumento de la felicidad y la productividad.
Recientemente, un nuevo estudio dirigido por Caltech ha investigado el fenómeno del “flujo en equipo”, donde los individuos logran un estado de flujo mientras colaboran. Esta investigación profundiza en los fundamentos neuronales de este estado colaborativo.
El estudio, publicado en la revista Nature Scientific Reports, se basa en investigaciones anteriores sobre los estados de flujo individuales. Los investigadores tenían como objetivo comprender cómo los cerebros de los individuos se sincronizan durante las tareas colaborativas.
El estudio implicó la medición de las ondas cerebrales de los voluntarios mientras jugaban un videojuego colaborativo. Esto se logró utilizando un electroencefalograma (EEG), una técnica no invasiva que mide la actividad cerebral a través de electrodos colocados en el cuero cabelludo.
Los investigadores descubrieron que los individuos con patrones neuronales similares, o “rasgos neuronales”, eran más propensos a entrar en un estado de flujo en equipo juntos. Esto sugiere que la similitud de las ondas cerebrales juega un papel crucial en la facilitación del flujo colaborativo.
El equipo de investigación, una colaboración entre el laboratorio de Shinsuke Shimojo en Caltech y el laboratorio de Mohammad Shehata en la Universidad de Tecnología de Toyohashi en Japón, se centró en comprender las firmas neuronales del flujo en equipo. Shehata enfatiza los aspectos positivos del estado de flujo, afirmando: “Es bueno para la salud mental y la productividad sin conducir al agotamiento”.
El videojuego utilizado en el estudio requería que los participantes colaboraran, cada uno responsable de tocar teclas específicas con una sincronización precisa, similar al juego Guitar Hero. Este elemento colaborativo fue crucial para inducir y medir el flujo en equipo.
Para evaluar el estado de flujo, los investigadores introducían distracciones, como golpear la puerta de la habitación cerrada donde los participantes estaban jugando. Los individuos en un verdadero estado de flujo normalmente permanecerían ajenos a estas interrupciones.
Las lecturas de EEG de cada participante se mapearon en un espacio multidimensional, lo que permitió a los investigadores comparar los patrones neuronales. Cuanto más cercanas fueran las lecturas de dos participantes en este espacio, más probable era que experimentaran flujo en equipo.
Es importante destacar que el estudio reveló que la lectura de EEG de una persona varía según la tarea. Por ejemplo, dos individuos podrían no exhibir similitud neuronal durante un juego de ritmo, pero podrían fluir bien juntos durante una tarea diferente, como resolver problemas de matemáticas o practicar un deporte.
Según Shehata, “Hay enormes aplicaciones potenciales para este trabajo”. Los hallazgos podrían utilizarse para crear equipos altamente compatibles para diversas empresas, incluidas las misiones espaciales de larga duración, donde el trabajo en equipo y la concentración son primordiales.
Shimojo destaca el objetivo final de la investigación, afirmando: “Nuestro objetivo es seguir trabajando en la comprensión de las firmas neuronales del estado de flujo en equipo para que, en última instancia, podamos predecir a partir del perfil de la actividad cerebral quiénes probablemente fluirán bien juntos en un equipo”.
La investigación, titulada “Un modelo jerárquico de rasgos y estados para decodificar las interacciones sociales diádicas”, tiene implicaciones significativas para la comprensión y el fomento de la colaboración. Los hallazgos del estudio proporcionan información valiosa sobre los mecanismos neuronales subyacentes al flujo en equipo y sus posibles aplicaciones en varios campos.
Investigación reciente de Caltech revela que individuos con patrones de ondas cerebrales similares (“rasgos neuronales”) son más propensos a alcanzar un estado de “flujo en equipo” (concentración absorbente y productividad elevada) al colaborar. Este descubrimiento, basado en mediciones EEG durante un videojuego colaborativo, sugiere aplicaciones potenciales en la construcción de equipos de alto rendimiento, como los necesarios para misiones espaciales largas, y subraya la importancia de comprender la base neuronal de la colaboración exitosa. ¿Podría la comprensión de nuestra compatibilidad de ondas cerebrales abrir una nueva era de trabajo en equipo?
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