¿Por qué los gatos generalmente viven más que los perros? Una nueva investigación sugiere que la mayor esperanza de vida de los mamíferos como los gatos podría estar relacionada con sus cerebros más grandes y sistemas inmunológicos más complejos.
**Introducción: El enigma de la longevidad**
Para empezar, la pregunta de por qué algunos mamíferos viven más que otros ha intrigado a los científicos durante mucho tiempo. Curiosamente, el artículo se centra en la observación de que los gatos a menudo viven más que los perros. Además, la investigación sugiere que la respuesta podría residir en una combinación de factores, incluyendo el tamaño del cerebro y la complejidad del sistema inmunológico.
**Tamaño del cerebro y esperanza de vida: Una correlación**
En primer lugar, el estudio destaca una correlación entre el tamaño del cerebro y la esperanza de vida. En otras palabras, las especies con cerebros más grandes tienden a vivir más tiempo. Por ejemplo, los delfines y las ballenas, conocidos por sus cerebros relativamente grandes, pueden vivir entre 39 y hasta 100 años, respectivamente. Por el contrario, las especies con cerebros más pequeños, como los ratones, pueden vivir solo uno o dos años. El Dr. Benjamin Padilla-Morales, primer autor del estudio, señala que el tamaño relativo del cerebro y la longevidad tienen una trayectoria evolutiva compartida, y los cerebros más grandes podrían ofrecer ventajas de comportamiento.
**El papel crucial del sistema inmunológico**
Sin embargo, la investigación va más allá del tamaño del cerebro, enfatizando el papel crítico del sistema inmunológico en la longevidad. Específicamente, se descubrió que las especies de vida más larga tenían un mayor número de genes pertenecientes a familias de genes conectadas al sistema inmunológico. Esto sugiere que un sistema inmunológico robusto es un mecanismo importante que impulsa la evolución de una vida útil más larga en los mamíferos. Es probable que el sistema inmunológico apoye una vida más larga al eliminar las células envejecidas y dañadas, controlar las infecciones y prevenir la formación de tumores.
**Cambios genómicos: Más allá de los genes individuales**
Además, el estudio enfatiza que no son solo las pequeñas mutaciones en genes o vías individuales las que dan forma a la esperanza de vida. En cambio, los cambios genómicos más amplios, como la duplicación y expansión de familias de genes completas, pueden ser cruciales. Este es un hallazgo significativo, ya que sugiere que la evolución de la longevidad implica amplias adaptaciones genómicas en lugar de solo ajustes genéticos aislados.
**Excepciones a la regla: Ratas topo y murciélagos**
No obstante, el estudio reconoce que existen excepciones a la correlación entre el tamaño del cerebro y la esperanza de vida. Por ejemplo, las ratas topo pueden vivir hasta 20 años a pesar de sus cerebros más pequeños. De manera similar, los murciélagos también viven más de lo esperado dado el tamaño de su cerebro. Sin embargo, cuando se analizaron los genomas de estas especies, se descubrió que tenían más genes asociados con el sistema inmunológico, lo que respalda la idea de que la complejidad del sistema inmunológico juega un papel vital en la longevidad.
**El viaje evolutivo: Tamaño del cerebro y resistencia inmunológica**
En esencia, el estudio sugiere que el tamaño del cerebro y la resistencia inmunológica han evolucionado juntos, caminando “de la mano” en el viaje evolutivo hacia vidas más largas. El Dr. Padilla-Morales afirma que las especies con cerebros más grandes no solo viven más tiempo por razones ecológicas; sus genomas también muestran expansiones paralelas en genes relacionados con la supervivencia y el mantenimiento.
**Investigación futura: Genes relacionados con el cáncer**
Finalmente, los investigadores planean investigar los genes relacionados con el cáncer destacados en el estudio. En consecuencia, su objetivo es comprender mejor la relación entre estos genes y la esperanza de vida, con la esperanza de explicar las diferencias en la esperanza de vida entre los mamíferos. Esta investigación futura promete arrojar más luz sobre la compleja interacción de la genética y la longevidad.
Nuevas investigaciones sugieren que los gatos y otros mamíferos longevos tienen cerebros más grandes y sistemas inmunes más complejos, con expansiones en genes relacionados con la inmunidad jugando un papel crucial en la longevidad. Esto resalta la importancia de cambios genómicos más amplios, no solo genes individuales, en la configuración de la esperanza de vida, sugiriendo que el tamaño del cerebro y la resistencia inmunológica evolucionaron juntos para promover vidas más largas. Investigaciones futuras sobre genes relacionados con el cáncer podrían revelar conocimientos aún más profundos sobre los misterios del envejecimiento mamífero.
Leave a Reply