TC: Escáneres podrían causar 100.000 cánceres en EE.UU.

Un nuevo estudio advierte que el uso excesivo de tomografías computarizadas (TC) en Estados Unidos podría provocar más de 100,000 casos de cáncer en el futuro, con casi 10,000 ocurriendo en niños. Las tomografías computarizadas, aunque son herramientas de diagnóstico valiosas, utilizan radiación ionizante, que conlleva un riesgo pequeño pero acumulativo de cáncer. El estudio, publicado en JAMA Internal Medicine, destaca el creciente número de escáneres realizados e insta a los médicos a asegurarse de que estén clínicamente justificados y se administren en dosis apropiadas.

El uso excesivo de tomografías computarizadas (TC) en los Estados Unidos está generando importantes preocupaciones sobre un posible aumento en los casos de cáncer, lo que impulsa a los investigadores a investigar las implicaciones a largo plazo de esta herramienta de diagnóstico generalizada. Según un estudio de modelado reciente publicado en *JAMA Internal Medicine*, el gran volumen de tomografías computarizadas realizadas en 2023 podría contribuir a un número sustancial de diagnósticos de cáncer.

Específicamente, el estudio estima que las 93 millones de tomografías computarizadas realizadas en los EE. UU. en 2023 podrían conducir a aproximadamente 100,000 casos de cáncer. Esta alarmante cifra representa alrededor del 5% de todos los cánceres diagnosticados en el país, un porcentaje comparable a los cánceres atribuidos al consumo de alcohol. La razón principal de este mayor riesgo es el uso de radiación ionizante en las tomografías computarizadas.

El estudio destaca el impacto potencial en los niños, con un estimado de 9,700 casos de cáncer relacionados con las 2.5 millones de tomografías computarizadas realizadas en niños. Esto es particularmente preocupante porque los niños son más sensibles a los efectos de la radiación. El estudio enfatiza que el riesgo de cáncer por radiación es mayor en los niños, lo que convierte a esta área en un foco de atención crítico.

Sin embargo, es crucial comprender que el riesgo para cualquier paciente individual generalmente se considera bajo, y los beneficios de una tomografía computarizada a menudo superan los riesgos, especialmente cuando la exploración está clínicamente justificada. Las tomografías computarizadas son invaluables para diagnosticar diversas afecciones, incluidos cánceres, lesiones óseas y para guiar las estrategias de tratamiento.

El equipo de investigación, compuesto por expertos del Instituto de Investigación del Cáncer, Londres, Kaiser Permanente Washington, Seattle, y la Universidad de California, San Francisco, se centró en el aumento de las dosis de radiación utilizadas en las tomografías computarizadas y el aumento de las tasas de su uso en los EE. UU. El número de tomografías computarizadas realizadas en los EE. UU. ha aumentado un 30% desde 2009, lo que contribuye a la creciente preocupación.

Los investigadores utilizaron un modelo de riesgo disponible públicamente desarrollado por la Profesora Amy Berrington, Líder del Grupo de Epidemiología del Cáncer Clínico del Instituto de Investigación del Cáncer (ICR), combinado con datos de EE. UU. sobre el número y las dosis de tomografías computarizadas. Este modelo les permitió estimar el número y los tipos esperados de cánceres tanto en niños como en adultos.

El estudio también señala que la sensibilidad de los órganos a la radiación varía con la edad. En los adultos, es más probable que los futuros cánceres estén relacionados con las tomografías computarizadas de tórax y abdomen, mientras que las tomografías computarizadas cerebrales representan un mayor riesgo para los niños. Esta comprensión es crucial para optimizar los protocolos de exploración y mitigar los riesgos potenciales.

El estudio enfatiza la importancia de la justificación clínica para cada tomografía computarizada. En el Reino Unido, las regulaciones exigen que los radiólogos revisen las solicitudes de tomografías computarizadas, asegurando que solo se realicen cuando sea clínicamente necesario y con dosis de radiación optimizadas. Este enfoque ha resultado en que el Reino Unido tenga una de las tasas más bajas de tomografías computarizadas por población entre los países de la OCDE.

En contraste, EE. UU. tiene una tasa significativamente más alta de tomografías computarizadas per cápita. Los investigadores argumentan que el riesgo de cáncer supera cualquier beneficio potencial de las exploraciones de cuerpo completo ofrecidas por clínicas privadas a individuos sanos. Esto resalta la necesidad de un enfoque más cauteloso en la utilización de las tomografías computarizadas.

La Profesora Amy Berrington, coautora principal del estudio, subraya la importancia de esta investigación. Señala que, si bien el mayor riesgo de cáncer para un paciente individual es pequeño, el efecto acumulativo de millones de exploraciones en toda la población es significativo. Ella enfatiza que algunos de estos cánceres podrían prevenirse evitando exploraciones innecesarias y utilizando dosis apropiadas.

La Dra. Rebecca Smith-Bindman, radióloga y profesora, sugiere que los futuros riesgos de cáncer se pueden reducir disminuyendo el número de tomografías computarizadas, particularmente aquellas con poco valor, o reduciendo las dosis de radiación por examen. Ella destaca la variabilidad en las dosis de tomografías computarizadas entre los hospitales, incluso en el Reino Unido, y las oportunidades para reducirlas sin comprometer la precisión de las pruebas.

El Profesor Kristian Helin, Director Ejecutivo del Instituto de Investigación del Cáncer, Londres, enfatiza el impacto transformador de las tomografías computarizadas en la atención al paciente. También enfatiza que las tomografías computarizadas solo deben usarse cuando sea necesario para la toma de decisiones clínicas. Agrega que esta investigación se suma al creciente cuerpo de evidencia que indica que las tomografías computarizadas solo deben usarse cuando sea necesario para la toma de decisiones clínicas.

El estudio revela que los 93 millones de tomografías computarizadas realizadas en EE. UU. en 2023 podrían causar más de 100,000 casos de cáncer, incluyendo casi 10,000 en niños, lo que subraya el riesgo acumulativo de la exposición a la radiación. Si bien las tomografías computarizadas son vitales para el diagnóstico y tratamiento, los expertos instan a los médicos a priorizar las exploraciones clínicamente justificadas, optimizar las dosis de radiación y reducir los procedimientos innecesarios para mitigar estos riesgos de cáncer prevenibles, un paso crucial para equilibrar los avances médicos con la salud pública.

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