Los fármacos contra el cáncer y los agroquímicos comparten una característica común: pueden ser potentes pero también tóxicos. Ahora, investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur están explorando cómo las técnicas utilizadas en la nanomedicina – la ciencia de manipular materiales a nanoescala para combatir enfermedades como el cáncer – pueden adaptarse para crear agroquímicos “más verdes” más efectivos y asequibles, promoviendo en última instancia prácticas agrícolas más sostenibles.
La Universidad de Nueva Gales del Sur está explorando una aplicación innovadora de los principios de la nanomedicina para revolucionar la agricultura, centrándose específicamente en hacer que los agroquímicos más ecológicos sean más accesibles y rentables. Este enfoque innovador, encabezado por el Dr. Cong Vu, investigador adjunto en la Escuela de Química de la UNSW y fundador de la startup NanoSoils Bio, aprovecha los conocimientos desarrollados originalmente para combatir el cáncer con el fin de mejorar la entrega y la eficacia de los pesticidas y fungicidas. La investigación del Dr. Vu, detallada en un artículo reciente, destaca cómo los meticulosos principios de diseño de las nanopartículas utilizadas para encapsular y atacar los fármacos contra el cáncer – incluyendo la manipulación de su tamaño, propiedades de la superficie y composición del material – pueden aplicarse directamente para entregar agroquímicos a las plantas con mayor precisión y eficacia. Esta entrega dirigida minimiza el desperdicio y reduce la cantidad total de productos químicos necesarios, contribuyendo a un sistema agrícola más limpio y sostenible.
Basándose en esta investigación fundamental, NanoSoils Bio está desarrollando activamente productos de nanotecnología destinados a mejorar la entrega de pesticidas y fungicidas. Su objetivo final es crear soluciones que promuevan prácticas agrícolas más sostenibles optimizando la aplicación de estos productos químicos esenciales. La empresa demostró recientemente un progreso significativo en esta área al presentar sus dos primeras patentes. Estas patentes cubren específicamente procesos diseñados para mejorar la eficiencia de las nanopartículas utilizadas en sus aplicaciones agroquímicas, lo que indica un paso tangible hacia la comercialización de esta tecnología y la realización de la visión de una agricultura más sostenible.
Más allá de mejorar la entrega de los agroquímicos existentes, NanoSoils también está abordando otros desafíos críticos en la agricultura. Un proyecto notable implica el desarrollo de nanopartículas de sílice diseñadas para mejorar la resistencia de los cultivos de algodón, particularmente frente a las condiciones de sequía. Esto demuestra la versatilidad de la tecnología de nanopartículas y su potencial para abordar una serie de problemas agrícolas, desde el control de plagas hasta los factores de estrés ambiental, solidificando aún más el impacto potencial de esta investigación en el futuro de la agricultura.
La importancia de esta polinización cruzada de conocimientos entre la nanomedicina y la agricultura se ve subrayada por el profesor Scientia de la UNSW, Justin Gooding, coautor del artículo y asesor científico de NanoSoils. El profesor Gooding señala la disparidad sustancial en el desarrollo de estos dos campos, observando que la nanomedicina cuenta con un número significativamente mayor de patentes y más del doble de publicaciones en comparación con la nanoagricultura. Esta disparidad destaca la riqueza de conocimientos existentes y las metodologías establecidas dentro de la nanomedicina que pueden transferirse y aplicarse directamente para abordar los desafíos en la agricultura.
Esta transferencia de conocimientos de un campo más maduro como la nanomedicina al campo naciente de la nanoagricultura es clave para superar una de las barreras más significativas a la innovación en los nano-agroquímicos: el costo. Como explica el profesor Gooding, “En lugar de empezar de cero, el Dr. Vu está aprovechando los conocimientos existentes para abordar problemas urgentes en la agricultura y el medio ambiente”. Este enfoque estratégico de basarse en principios y tecnologías establecidos reduce significativamente los costos de investigación y desarrollo asociados con la creación de nuevos nano-agroquímicos, haciendo que estas soluciones más ecológicas y efectivas sean más asequibles y accesibles para los agricultores. Al aprovechar el extenso cuerpo de investigación y desarrollo ya realizado en nanomedicina, los científicos pueden acelerar el desarrollo y la implementación de tecnologías nano-agrícolas innovadoras, lo que en última instancia conduce a sistemas de producción de alimentos más sostenibles y eficientes.
Científicos de la UNSW están innovando en agricultura sostenible al adaptar técnicas de nanomedicina para mejorar la eficiencia y asequibilidad de los agroquímicos. A través de su startup, NanoSoils Bio, desarrollan sistemas de liberación dirigida de pesticidas/fungicidas y soluciones para cultivos resistentes a la sequía, con el potencial de revolucionar la agricultura y reducir el impacto ambiental. ¿Podría esta innovación interdisciplinaria abrir un futuro donde la ciencia de vanguardia cultive un planeta más saludable?
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