Armenia ha dado un paso formal hacia la adhesión a la Unión Europea, iniciando el proceso de adhesión con la firma de una nueva ley. Esta medida refleja un cambio en la política exterior de Armenia, particularmente después del deterioro de las relaciones con Rusia, su aliado tradicional, y el fracaso de Rusia en prevenir la ofensiva de Azerbaiyán en Nagorno-Karabaj. Si bien el proceso no es inmediato y requiere aprobación pública, señala el creciente deseo de Armenia de tener lazos más estrechos con la UE, una medida que ha provocado una advertencia del Kremlin debido a la membresía existente de Armenia en la Unión Económica Euroasiática liderada por Rusia.
El presidente armenio, Vahagn Khachaturyan, inició formalmente el proceso de Armenia hacia una posible adhesión a la Unión Europea al firmar una ley el 4 de abril. Este paso significativo, anunciado por el servicio de prensa presidencial de Armenia, marca un compromiso formal para explorar lazos más estrechos con la UE, reflejando las “aspiraciones de los ciudadanos” e integrando la integración europea en la legislación armenia.
El documento firmado no significa una membresía inmediata, sino más bien el inicio oficial del proceso de adhesión. Esta medida legislativa sigue a la aprobación del proyecto de ley por parte del parlamento armenio, titulado “Sobre el inicio del proceso de adhesión de la República de Armenia a la Unión Europea”, durante su lectura final el 26 de marzo. Esta votación parlamentaria solidificó la voluntad política detrás de la iniciativa.
El impulso para esta acción legislativa se originó a partir de una petición civil que obtuvo un apoyo público sustancial, recolectando 60.000 firmas. Este movimiento de base demostró el deseo entre la población armenia de un cambio hacia la integración europea. El impulso de la petición se tradujo en respaldo político, con 64 legisladores votando a favor del proyecto de ley, mientras que solo siete se opusieron, lo que indica un fuerte consenso dentro del parlamento.
Sin embargo, el camino hacia la membresía plena en la UE no es una conclusión inevitable y depende de la aprobación pública. El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, ha enfatizado que el proceso de adhesión solo puede avanzar si el pueblo armenio lo respalda a través de un referéndum. Esto resalta la naturaleza democrática de la integración potencial y asegura que la decisión recaiga, en última instancia, en los ciudadanos.
Este movimiento hacia la UE ha provocado una clara advertencia del Kremlin, destacando las implicaciones geopolíticas del posible cambio de Armenia. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró explícitamente que la membresía simultánea tanto en la UE como en la Unión Económica Euroasiática (UEEA), liderada por Rusia, es “simplemente imposible”. Esto subraya la incompatibilidad percibida de estos dos bloques desde la perspectiva de Moscú y señala una posible fricción.
La Unión Económica Euroasiática, establecida en 2015, incluye a Rusia, Bielorrusia, Kazajstán, Armenia y Kirguistán. Es ampliamente considerada como una herramienta estratégica para que Moscú mantenga su influencia y apalancamiento económico sobre los antiguos estados soviéticos. La posible salida de Armenia o su compromiso reducido con la UEEA representaría un golpe significativo para los esfuerzos de integración regional de Rusia.
El creciente distanciamiento de Armenia de Rusia se ha acelerado significativamente por eventos recientes, particularmente el fracaso percibido del Kremlin para intervenir eficazmente durante la ofensiva de Azerbaiyán en septiembre de 2023 en Nagorno-Karabaj. Esta acción militar resultó en el éxodo masivo de la población armenia étnica de la región, impactando profundamente el sentimiento público armenio y la confianza en Rusia como garante de la seguridad.
Si bien Armenia busca activamente lazos más estrechos con la Unión Europea, la perspectiva de una membresía plena sigue siendo incierta, como reconoce el primer ministro Pashinyan. Esto indica un enfoque pragmático, centrado en profundizar la cooperación y la alineación con los estándares y valores de la UE, incluso si la membresía plena no está garantizada de inmediato.
El Parlamento Europeo ha expresado previamente su apoyo a lazos más estrechos con Armenia. En una resolución de marzo de 2023, el Parlamento Europeo instó a la UE a profundizar su compromiso con Armenia, señalando que el país cumple con los requisitos descritos en el Tratado de Maastricht para solicitar la membresía. Esto señala un grado de receptividad dentro de la UE hacia las aspiraciones de Armenia y reconoce su posible elegibilidad.
Armenia ha iniciado formalmente su proceso de adhesión a la UE con la firma de una ley, integrando la integración europea en su legislación y reflejando las aspiraciones ciudadanas. Aunque cuenta con un amplio apoyo parlamentario y una petición ciudadana, la membresía completa es incierta y requiere un referéndum. Este paso, impulsado por el fracaso de Rusia en proteger los intereses armenios en Nagorno-Karabaj y complicado por la oposición de Moscú a la doble membresía en la UE y la Unión Económica Euroasiática liderada por Rusia, indica un cambio significativo en la orientación geopolítica de Armenia. ¿Reconfigurará la búsqueda de la integración europea por parte de Armenia su relación con Rusia y redefinirá su futuro en la región?
Leave a Reply