Energía limpia supera el 40% de la demanda global

El año pasado marcó un punto de inflexión significativo en la energía global, ya que las fuentes de energía limpia –incluyendo la solar, la eólica y la hidroeléctrica– cubrieron más del 40% de la demanda mundial de electricidad por primera vez desde la década de 1940. Este hito, detallado en un nuevo informe del grupo de expertos en energía Ember, se atribuye en gran medida a una rápida expansión de la capacidad de energía solar, que se ha duplicado en solo tres años. Sin embargo, a pesar de este progreso, el aumento de la demanda de electricidad impulsado por factores como las olas de calor y las tecnologías emergentes como la inteligencia artificial presenta nuevos desafíos para la transición energética.

El mundo ha alcanzado un hito significativo en su transición energética, con fuentes de energía limpia que representan más del 40% de la demanda mundial de electricidad el año pasado. Esto marca la primera vez que se cruza este umbral desde la década de 1940, según un informe del grupo de expertos en energía Ember. Este logro se atribuye en gran medida a un notable aumento en la capacidad de energía solar, que se ha duplicado en los últimos tres años.

De hecho, la energía solar ha surgido como una fuerza dominante en el panorama energético mundial. El informe de Ember destaca que las plantas solares han sido la fuente de energía de más rápido crecimiento en todo el mundo durante unos impresionantes 20 años consecutivos. Este crecimiento sostenido subraya la creciente adopción y eficacia de la tecnología solar a escala global.

Phil MacDonald, director general de Ember, enfatiza el papel fundamental de la energía solar en la transición energética en curso. Afirma: “La energía solar se ha convertido en el motor de la transición energética mundial”. MacDonald afirma además que, cuando se combina con el almacenamiento en baterías, la energía solar está destinada a convertirse en una “fuerza imparable”, destacando su potencial para una generación de energía fiable y constante. Al ser la fuente de electricidad nueva de más rápido crecimiento y la más grande, la energía solar se considera “crítica para satisfacer la demanda mundial de electricidad, que está en constante aumento”.

A pesar de su rápido crecimiento, la energía solar todavía representa una porción relativamente modesta del sistema energético global general. Según Ember, la energía solar constituyó casi el 7% de la electricidad mundial el año pasado, mientras que la energía eólica contribuyó ligeramente más, representando poco más del 8% del sistema energético global. Esto indica que, si bien estas tecnologías se están expandiendo rápidamente, todavía están en proceso de desplazar las fuentes de energía tradicionales.

Estas tecnologías de rápido crecimiento se ven actualmente eclipsadas por la energía hidroeléctrica, que ha mantenido una posición relativamente estable en los últimos años. En 2024, la energía hidroeléctrica representó un sustancial 14% de la electricidad mundial. Esto destaca la perdurable importancia de las fuentes de energía renovables establecidas como la energía hidroeléctrica en la combinación energética actual.

La energía hidroeléctrica tiene una importancia histórica como una de las tecnologías de energía renovable más antiguas del mundo moderno. Desempeñó un papel importante en la generación mundial de electricidad en la década de 1940, una época en la que el sistema energético era aproximadamente 50 veces más pequeño de lo que es hoy. Este contexto histórico subraya la larga contribución de la energía hidroeléctrica a la satisfacción de las demandas de electricidad.

La continua expansión de la energía solar, junto con otras fuentes de energía limpia como la nuclear y la bioenergía, sitúa a la energía limpia en una trayectoria para superar el crecimiento de la demanda mundial de electricidad en general, según Ember. Este crecimiento proyectado sugiere que es probable que los combustibles fósiles se marginen cada vez más dentro del sistema energético global a medida que las fuentes de energía limpia se vuelvan más frecuentes.

Ember había anticipado previamente que 2023 marcaría el año pico para las emisiones de la generación de electricidad, después de un período de estancamiento en la primera mitad del año. Los expertos en clima habían expresado la esperanza de que las emisiones comenzaran a disminuir posteriormente. Sin embargo, una serie de intensas olas de calor experimentadas a nivel mundial provocaron un aumento de la demanda de electricidad, principalmente para alimentar sistemas de aire acondicionado y refrigeración. Este aumento inesperado de la demanda resultó en un crecimiento del 1,4% en la generación de electricidad a partir de combustibles fósiles ese año.

El informe, que abarcó el 93% del mercado mundial de electricidad en 88 países, reveló que este aumento de la demanda impulsó las emisiones del sector energético mundial a un máximo histórico el año pasado, aumentando en un 1,6%. Esto subraya la vulnerabilidad del sistema energético a los fenómenos meteorológicos extremos y la continua dependencia de los combustibles fósiles para satisfacer la demanda máxima.

De cara al futuro, MacDonald sugiere que, si bien es poco probable que las olas de calor desencadenen un aumento de la demanda similar en el próximo año, se espera que la creciente adopción de tecnologías que consumen mucha electricidad desempeñe un papel más importante en la configuración del apetito mundial por la electricidad. Estas tecnologías incluyen la inteligencia artificial, los centros de datos, los vehículos eléctricos y las bombas de calor.

En conjunto, estas tecnologías contribuyeron a un aumento del 0,7% en la demanda mundial de electricidad en 2024, una cifra que duplica su contribución hace cinco años, según el informe. Esto destaca el creciente impacto de la electrificación en varios sectores y el consiguiente aumento del consumo de electricidad.

MacDonald reconoce la atención mundial sobre cómo tecnologías como la IA y los vehículos eléctricos influirán en la demanda de electricidad. Sin embargo, expresa su confianza en que el auge de la energía solar y eólica está “cómodamente preparado para entregar” la electricidad necesaria. Concluye afirmando que “aquellos que esperan que la generación de combustibles fósiles siga aumentando se sentirán decepcionados”, reforzando las perspectivas de un cambio continuo hacia fuentes de energía limpia.

El año pasado, las fuentes de energía limpia superaron el 40% de la demanda mundial de electricidad por primera vez desde la década de 1940, impulsado principalmente por el auge de la energía solar. Aunque el progreso es innegable, el aumento de la demanda eléctrica debido a las olas de calor y las nuevas tecnologías como la IA ha frenado temporalmente la reducción de emisiones. La continua expansión solar y eólica sugiere que la disminución de los combustibles fósiles sigue siendo probable, pero gestionar el crecimiento futuro de la demanda será crucial para lograr un futuro energético verdaderamente sostenible.

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