Tras un período de tensas relaciones derivadas de la guerra en Ucrania y años de disputas, Estados Unidos y Rusia celebraron recientemente conversaciones en Estambul con el objetivo de normalizar las operaciones de sus respectivas misiones diplomáticas. Estas conversaciones, las últimas de una serie tras las conversaciones iniciales en febrero, se centraron en resolver problemas como la dotación de personal, la banca y el acceso a la propiedad diplomática, que han complicado significativamente las operaciones de las embajadas de ambos países.
Tras un período de tensión exacerbada, Estados Unidos y Rusia informaron avances en la normalización de las operaciones de sus misiones diplomáticas durante una reunión celebrada en Estambul el jueves. Esta reunión, que involucró a delegaciones de ambos países, marcó una continuación de las discusiones iniciadas en febrero, después de que la guerra en Ucrania tensara significativamente las relaciones, creando la confrontación más significativa entre Moscú y Occidente desde la Guerra Fría.
El enfoque principal de las conversaciones giró en torno a la resolución de problemas que obstaculizan el funcionamiento efectivo de las embajadas de cada país. Específicamente, Estados Unidos expresó su preocupación continua con respecto a la política rusa que prohíbe el empleo de personal local. El Departamento de Estado enfatizó que esta restricción constituye un obstáculo importante para mantener niveles de personal estables y sostenibles en la Embajada de Estados Unidos en Moscú.
Por el contrario, el embajador de Rusia en Estados Unidos, Alexander Darchiev, indicó que las conversaciones habían facilitado avances en la normalización de las misiones diplomáticas. Fue citado por la agencia estatal de noticias rusa TASS, afirmando que las conversaciones se desarrollaron en una “atmósfera positiva” y permitieron progresos en la resolución de la tarea establecida por los presidentes de ambas naciones. El embajador destacó además la importancia de reanudar los vuelos directos entre Rusia y Estados Unidos para fomentar los lazos comerciales y los contactos personales.
La reunión fue dirigida por la Subsecretaria Adjunta de Estado para Rusia y Europa Central, Sonata Coulter, y el nuevo embajador de Rusia en Washington, Alexander Darchiev. La delegación estadounidense pasó aproximadamente seis horas en el edificio del consulado ruso en Estambul. Esta reunión siguió a una ronda inicial de conversaciones en febrero, que se iniciaron a raíz de la guerra en Ucrania.
Además, el Departamento de Estado caracterizó las conversaciones como una continuación del “enfoque constructivo” establecido durante la reunión del 27 de febrero. El Departamento de Estado también anunció que las delegaciones de Estados Unidos y Rusia intercambiaron notas para finalizar un entendimiento para garantizar la estabilidad de la banca diplomática para las misiones bilaterales rusas y estadounidenses. También discutieron una reunión de seguimiento sobre estos temas en un futuro cercano.
Además del personal y la banca, las discusiones también abordaron el tema de la propiedad diplomática. Washington ha impuesto restricciones a seis propiedades rusas, incluida la finca Killenworth en Long Island, la “dacha” Pioneer Point en Maryland, los consulados rusos en San Francisco y Seattle, y las misiones comerciales en Washington y Nueva York.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, en un comunicado publicado en Telegram, identificó su prioridad como “trabajar rápidamente en las propuestas que se han presentado”. El ministerio enfatizó la importancia de desarrollar “soluciones mutuamente aceptables” para la próxima ronda de consultas, con el plazo por determinar.
Los esfuerzos para restaurar la funcionalidad de las misiones diplomáticas se están produciendo en un contexto de disputas de larga data y acusaciones mutuas. Tanto Moscú como Washington han expresado quejas en los últimos años sobre las dificultades para obtener credenciales para los diplomáticos, lo que ha obstaculizado significativamente el funcionamiento de sus respectivas embajadas. Rusia ha citado dificultades para pagar a sus diplomáticos debido a las restricciones occidentales, mientras que los diplomáticos estadounidenses han informado de restricciones a sus movimientos dentro de Rusia, y ambas partes se han quejado de tácticas de intimidación.
Estados Unidos y Rusia han avanzado hacia la normalización de misiones diplomáticas, aunque EE. UU. sigue preocupado por la política rusa que restringe el empleo de personal local. Las conversaciones en Estambul abordaron la estabilidad bancaria para las misiones diplomáticas y discutieron la reanudación de vuelos directos, priorizando ambas partes soluciones mutuamente aceptables. Resolver estos problemas es crucial para mantener la comunicación entre dos potencias nucleares en medio de tensiones continuas y operaciones restringidas.
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