Un descubrimiento notable en el distrito de Gazakh, Azerbaiyán, está reformulando nuestra comprensión de la transición del Neolítico en el Cáucaso Sur. Excavaciones recientes en la cueva de Damjili han desenterrado la primera figurilla humana de la era Mesolítica – un período que une el Paleolítico y el Neolítico – ofreciendo perspectivas sin precedentes sobre un periodo transformador de cambio cultural. Este hallazgo desafía las suposiciones previas de que la Neolitización, el cambio hacia la agricultura y la vida sedentaria, ocurrió como un evento único, sugiriendo en cambio un proceso más gradual y complejo influenciado por el intercambio cultural y la migración desde la Media Luna Fértil.
Un descubrimiento innovador se ha realizado en la cueva de Damjili en Azerbaiyán: la primera figurilla humana de la era Mesolítica. Este hallazgo, confirmado por el Dr. Yagub Mammadov, jefe de la Expedición Arqueológica Internacional Azerbaiyano-Japonesa de Damjili, marca un hito significativo en la comprensión de la Neolitización del Cáucaso Sur. La figurilla proporciona una visión invaluable de la transición del período Mesolítico al Neolítico, un proceso que ahora se entiende que ocurrió por etapas, en lugar de como un evento singular.
La singularidad de la figurilla es inmediatamente evidente. A diferencia de cualquier otro artefacto encontrado en sitios mesolíticos a lo largo del río Kurá o en toda la región del Cáucaso, esta talla de piedra ofrece una nueva perspectiva sobre las prácticas artísticas y culturales de la época. El descubrimiento, realizado durante las excavaciones arqueológicas conjuntas azerbaiyano-japonesas en 2023, subraya la importancia de la investigación colaborativa para desenterrar e interpretar hallazgos tan significativos. Mammadov enfatiza la novedad de la figurilla, destacando la ausencia de artefactos similares en sitios mesolíticos conocidos en el área.
La figurilla en sí es un artefacto notable. Datada a finales del séptimo milenio a.C., es una pieza alargada hecha de arenisca dura, que mide solo 51 mm de largo y 15 mm de ancho. Este pequeño tamaño contradice el intrincado detalle de sus grabados, que representan una figura humana. La figura presenta un peinado pulcro y un cinturón con líneas grabadas, lo que demuestra un nivel de sofisticación artística. Sin embargo, cabe destacar que la figurilla carece de rasgos faciales, lo que plantea interrogantes sobre su significado simbólico y el posible género de la figura representada, un tema de debate en curso.
Se han realizado análisis adicionales de la figurilla utilizando técnicas modernas de laboratorio en un museo de Japón, con el objetivo de obtener una comprensión más profunda de sus orígenes y significado. Este estudio meticuloso destaca la importancia de emplear métodos científicos avanzados en la investigación arqueológica. La ausencia de rasgos faciales, junto con las representaciones detalladas del cabello y la ropa, distingue a esta figurilla de las figurillas neolíticas, lo que sugiere una posible divergencia cultural durante el período de transición.
La importancia del descubrimiento se amplifica por la ausencia de artefactos similares en los alrededores. Esta singularidad subraya la importancia de la cueva de Damjili como un sitio clave para comprender la transición Mesolítico-Neolítico. La figurilla fue descubierta por Ulviyya Safarova, investigadora del Instituto de Arqueología y Antropología de ANAS. La comunidad académica ha reconocido rápidamente la importancia de este hallazgo, como lo demuestra la publicación del primer artículo oficial sobre la figurilla en la prestigiosa revista *Archaeological Research in Asia*. Esta revista, indexada en las bases de datos Web of Science (WoS) y Scopus, tiene una clasificación Q1, lo que valida aún más la importancia del descubrimiento.
El contexto del descubrimiento es crucial para comprender sus implicaciones. Investigaciones arqueológicas recientes sugieren que la Neolitización del Cáucaso Sur fue influenciada por una combinación de intercambios culturales y migraciones humanas desde la Media Luna Fértil en el suroeste de Asia. Si bien la cronología y los mecanismos exactos de estos procesos no han estado claros, estudios multidisciplinarios recientes han comenzado a arrojar luz sobre la rápida llegada de la cultura neolítica a la región.
La secuencia estratificada de la cueva de Damjili, que abarca desde el Mesolítico tardío hasta el Neolítico temprano, proporciona un conjunto de datos único para estudiar esta transición. Esta secuencia destaca tanto la continuidad como la discontinuidad en la cultura material local. Por ejemplo, si bien la cerámica se generalizó en la Media Luna Fértil durante el séptimo milenio a.C., los primeros habitantes neolíticos de la cueva de Damjili mantuvieron un estilo de vida casi acerámico, similar a sus predecesores mesolíticos. Esto sugiere que la transición no fue simplemente un reemplazo cultural, sino más bien una integración de comunidades indígenas con nuevos elementos culturales.
A pesar de la importancia del hallazgo de Damjili, los aspectos ideológicos y simbólicos del proceso de Neolitización siguen siendo relativamente inexplorados. La figurilla ofrece una rara oportunidad para investigar la continuidad o discontinuidad del arte portátil entre los períodos Mesolítico y Neolítico. El estudio enfatiza la necesidad de una mayor investigación sobre los cambios simbólicos que acompañan al proceso de Neolitización, no solo en el Cáucaso Sur, sino también en un contexto más amplio en todo el suroeste de Asia.
A medida que los investigadores continúan analizando las implicaciones de la figurilla de Damjili, la complejidad del proceso de Neolitización en el Cáucaso Sur se vuelve cada vez más clara. Este descubrimiento enriquece nuestra comprensión del paisaje cultural prehistórico de la región y subraya la importancia de examinar pequeños artefactos que pueden contener la clave para desentrañar las intrincadas narrativas del desarrollo humano durante esta era crucial. El descubrimiento de esta figurilla, como se detalla en la publicación de 2025 de Nishiaki et al. en *Archaeological Research in Asia*, proporciona un vínculo tangible con el pasado y un recurso valioso para futuras investigaciones.
El descubrimiento de una singular figurilla humana mesolítica en la cueva de Damjili, Azerbaiyán, desafía la comprensión de la Neolitización en el Cáucaso Sur, sugiriendo un proceso gradual y escalonado en lugar de un cambio repentino. Este artefacto, único en su tipo, ofrece una rara visión del mundo simbólico del período de transición y resalta la integración de las comunidades indígenas durante el cambio cultural. Investigaciones adicionales sobre artefactos aparentemente pequeños como este son cruciales para desentrañar las complejidades del desarrollo humano en esta época crucial.
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