La práctica de las fuerzas del orden de obtener “vaciados de torres” —colecciones masivas de datos de torres de telefonía móvil que incluyen información personal de potencialmente miles de usuarios— ha sido declarada inconstitucional por un juez de Nevada. Esta decisión se deriva de un caso que involucra a Cory Spurlock, acusado de tráfico de drogas y un plan de asesinato por encargo, donde la policía utilizó un vaciado de torre para conectar su teléfono a los lugares del crimen. El caso pone de relieve un creciente debate legal sobre los derechos de privacidad en la era digital y la medida en que las fuerzas del orden pueden acceder a datos personales.
Un juez de Nevada ha declarado inconstitucional la práctica de los “vaciados de torres” – donde las fuerzas del orden obtienen grandes cantidades de datos personales de las torres de telefonía móvil. Esta resolución, sin embargo, permite que la evidencia obtenida a través de esta búsqueda inconstitucional se utilice en el caso específico.
El problema central gira en torno a la Cuarta Enmienda, que protege a los individuos de registros e incautaciones irrazonables. Los vaciados de torres, por su propia naturaleza, implican la recopilación masiva de datos de numerosas personas, no solo del presunto delincuente. Como destaca el artículo, “Cuando la policía obtiene un vaciado de torre, no solo está buscando e incautando los datos de un presunto delincuente, sino que está examinando la información de todos los que estaban en el lugar”. Esta amplia recopilación de datos es un punto clave de controversia.
Las torres de telefonía móvil registran regularmente la ubicación de los teléfonos en sus proximidades, aproximadamente cada siete segundos. Cuando las fuerzas del orden solicitan un vaciado de torre, esencialmente piden a las compañías de telecomunicaciones los números de teléfono y la información personal de cada dispositivo conectado a una torre específica durante un período de tiempo designado. La escala de esta recopilación de datos puede ser inmensa, potencialmente abarcando decenas de miles de números dependiendo del área.
El caso ante el tribunal de Nevada involucra a Cory Spurlock, quien enfrenta cargos relacionados con el tráfico de marihuana y un plan de asesinato por encargo. Las fuerzas del orden utilizaron un vaciado de torre para vincular su teléfono celular con los lugares de los presuntos delitos. El equipo legal de Spurlock impugnó la admisibilidad de la evidencia, argumentando que el vaciado de torre constituía una búsqueda inconstitucional.
La jueza, la jueza de distrito de EE. UU. Miranda M. Du, finalmente se puso del lado de los abogados de Spurlock en la cuestión constitucional central. Declaró explícitamente: “El Tribunal considera que un vaciado de torre es una búsqueda y la orden judicial que las fuerzas del orden utilizaron para obtenerlo es una orden general prohibida por la Cuarta Enmienda”. Esto establece un claro precedente legal con respecto a la inconstitucionalidad de los vaciados de torres.
A pesar de esta clara conclusión, la jueza Du se negó a suprimir la evidencia en el caso de Spurlock. Citó la “excepción de buena fe”, argumentando que los agentes actuaron de buena fe cuando obtuvieron la orden judicial, sin saber que la búsqueda era inconstitucional. También señaló que la propia orden judicial no era inconstitucional en el momento en que se emitió. Esta decisión destaca las complejidades de aplicar los principios legales y equilibrar los derechos individuales con las necesidades de las fuerzas del orden.
Esta resolución marca la primera vez que el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de los Estados Unidos aborda directamente la constitucionalidad de los vaciados de torres. Sin embargo, no es un caso aislado. Un juez federal en Mississippi llegó a la misma conclusión en febrero, y el Departamento de Justicia ha apelado esa decisión.
El panorama legal que rodea los vaciados de torres aún está evolucionando. El artículo sugiere que uno de estos casos tiene una “buena posibilidad” de llegar a la Corte Suprema, que entonces se vería obligada a pronunciarse sobre el tema. La Corte Suprema consideró previamente un tema relacionado en 2018 con *Carpenter v. Estados Unidos*, donde el FBI utilizó datos de ubicación de teléfonos celulares. Si bien el Tribunal dictaminó que obtener información histórica de la ubicación de sitios celulares sin una orden judicial violaba la Cuarta Enmienda, se negó específicamente a pronunciarse sobre la cuestión de los vaciados de torres.
El alcance de los vaciados de torres se enfatiza aún más por el hecho de que el utilizado en el caso de Spurlock capturó los datos privados de 1.686 usuarios. Un testigo experto testificó que estos usuarios no consintieron en compartir sus datos de ubicación y no tenían forma de optar por no ser incluidos en los datos recuperados por la orden judicial. Esto resalta la naturaleza involuntaria de la recopilación de datos y el potencial de violaciones de la privacidad.
Un juez de Nevada declaró inconstitucional la recopilación masiva de datos de torres de telefonía por parte de las fuerzas del orden, pero permitió el uso de pruebas obtenidas de una de estas recopilaciones en un caso. Esta decisión, la primera en el Noveno Circuito, resalta una importante violación de la privacidad a pesar de una orden judicial, y sigue a una decisión similar en Misisipi que ahora está en apelación. Dada la reticencia previa de la Corte Suprema a abordar definitivamente estas recopilaciones, es probable una futura sentencia sobre esta práctica, lo que plantea preguntas cruciales sobre el equilibrio entre la aplicación de la ley y la privacidad individual en la era digital.
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