Los casos de sarampión están aumentando en Europa, y las redes sociales están jugando un papel preocupante. Una nueva investigación revela un aumento en la interacción con publicaciones sobre el Secretario de Salud de EE. UU., Robert F. Kennedy Jr., y las vacunas en las plataformas de redes sociales europeas, con una parte significativa de estas publicaciones conteniendo desinformación.
Las plataformas de redes sociales se enfrentan a un desafío significativo a medida que se propaga la desinformación sobre las vacunas, particularmente en relación con el Secretario de Salud de EE. UU., Robert F. Kennedy Jr., y sus puntos de vista sobre las vacunas. El análisis de las publicaciones en redes sociales revela una preocupante tendencia de desinformación, que está contribuyendo a la disminución de las tasas de vacunación y al aumento de los casos de sarampión en Europa.
El análisis, realizado por Ripple Research, se centró en las publicaciones en redes sociales en francés, alemán e italiano en X (anteriormente Twitter). Entre enero y marzo de 2025, se analizaron aproximadamente 220.000 publicaciones que mencionaban a RFK Jr. y palabras clave relacionadas con las vacunas. Estas publicaciones, escritas por 53.000 usuarios, obtuvieron casi un millón de “me gusta”, “compartir” y comentarios, lo que indica una participación significativa. Además, se descubrió que más de la mitad de las publicaciones con mejor rendimiento analizadas contenían desinformación, lo que destaca la naturaleza generalizada de la información falsa.
Este aumento de la desinformación coincide con un preocupante aumento de los casos de sarampión en toda Europa. Según la Organización Mundial de la Salud y UNICEF, el número de casos de sarampión en la región europea se duplicó el año pasado, alcanzando la tasa más alta en 25 años. Alexei Ceban, especialista en inmunización de la Oficina Regional de UNICEF para Europa y Asia Central, enfatizó la gravedad de la situación, afirmando que “hubo más de 100.000 casos de sarampión solo en Europa en 2024. Un tercio de los casos mundiales se produjeron en Europa”. También destacó las importantes lagunas en la cobertura de inmunización, con cinco de los 10 países principales de Europa y Asia Central experimentando brotes. Ceban destacó la “clara conexión” entre la desinformación y los brotes, enfatizando la necesidad de una “inmunización oportuna” para prevenir consecuencias graves, incluida la muerte y complicaciones graves para la salud.
La influencia de las redes sociales en la vacilación ante las vacunas también es una preocupación importante. UNICEF está llevando a cabo un estudio en Rumania y Francia, y los datos preliminares muestran que uno de cada dos cuidadores informó que las redes sociales influyeron en su decisión sobre si vacunarse o no. Esto subraya el impacto de las narrativas en línea en las decisiones de salud pública.
El artículo destaca además el papel de figuras prominentes en la amplificación de los sentimientos antivacunas. RFK Jr., a pesar de haber declarado recientemente que la vacuna MMR “es la forma más eficaz de prevenir la propagación del sarampión”, tiene un historial de hacer afirmaciones sin fundamento sobre la seguridad de las vacunas. También ha provocado controversia al afirmar que el aumento de las tasas de autismo se debe a “una toxina ambiental”. Esta postura, junto con su papel como Secretario de Salud de EE. UU., le da una plataforma para difundir sus puntos de vista. Donald Trump también ha sugerido un vínculo entre las vacunas y el autismo, a pesar del consenso científico en contrario.
El artículo también señala que las plataformas de redes sociales han tenido dificultades para combatir eficazmente la propagación de la desinformación. El cambio de propiedad de X (anteriormente Twitter) y el posterior despido de verificadores de datos han sido citados como factores que contribuyen al aumento de la difusión de información engañosa. Además, la decisión de Meta de reemplazar a los verificadores de datos independientes en Facebook e Instagram con “notas de la comunidad” ha generado preocupación sobre la posibilidad de que la desinformación prolifere.
Heidi Larson, directora del Programa de Confianza en las Vacunas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, reflexiona sobre cómo las opiniones antivacunas han pasado de una posición marginal a la corriente principal en las últimas dos décadas. Larson advierte que la posición de RFK Jr. como secretario de salud de EE. UU. “les da poder a un nivel completamente diferente”. También advierte sobre un “riesgo adicional” de que las personas que anteriormente se sentían seguras al recibir vacunas puedan ser influenciadas en contra de ellas.
El artículo identifica tres momentos clave en los que las publicaciones sobre el secretario de salud de EE. UU. se dispararon en X, acompañadas de la propagación de desinformación. El primer aumento se produjo a finales de enero, después de que los senadores interrogaran a RFK Jr. en su audiencia de confirmación. Se descubrió que seis de las 10 publicaciones con mejor rendimiento en ese momento contenían desinformación, incluidas publicaciones que amplificaban las afirmaciones de RFK Jr. sobre los riesgos de las vacunas contra la COVID-19. El segundo aumento se produjo durante la ceremonia de juramento de Kennedy, donde todas las publicaciones analizadas con más éxito difundieron desinformación, incluida la afirmación engañosa de Kennedy sobre la falta de datos sobre la seguridad de la vacuna contra la COVID-19. El tercer aumento se produjo a finales de marzo, tras la dimisión del jefe de la división de vacunas de la FDA, el Dr. Peter Marks. Cinco de cada 10 de las publicaciones con mejor rendimiento relacionadas con RFK Jr. y las vacunas en ese momento contenían desinformación, a medida que se difundían narrativas sobre Marks supuestamente “bloqueando” las investigaciones sobre las lesiones causadas por las vacunas.
Larson enfatiza la necesidad de un “enfoque completamente diferente” para abordar el aumento de individuos y grupos que buscan socavar la confianza en las vacunas, sugiriendo que la verificación de datos por sí sola es insuficiente. Señala que la pandemia de COVID-19 ha acelerado la propagación de desinformación en varios idiomas, con individuos que empujan deliberadamente la desinformación y amplifican cualquier cosa que respalde sus puntos de vista.
El aumento de la participación en redes sociales sobre Robert F. Kennedy Jr. y la desinformación sobre vacunas en Europa está directamente relacionado con el incremento de casos de sarampión, con más de la mitad de las publicaciones más destacadas analizadas conteniendo información falsa. Los cambios en las políticas de moderación de contenido de las plataformas de redes sociales han agravado el problema, y los expertos advierten que incluso quienes antes confiaban en las vacunas ahora cuestionan su seguridad. Abordar esto requiere un cambio que vaya más allá de la simple verificación de datos, hacia una estrategia más amplia para combatir la propagación de narrativas antivacunas y proteger la salud pública.
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