Sacerdote ruso alerta: migrantes amenazan la “civilización rusa”

Un sacerdote ortodoxo ruso, el padre Yevgeny, recientemente pronunció un polémico sermón de Pascua en el que afirmaba que los migrantes laborales están siendo traídos a Rusia para “reemplazar” a los residentes locales. Esta declaración se produce en medio de crecientes tensiones en torno a la migración en Rusia, donde los migrantes de Asia Central constituyen una parte significativa de la fuerza laboral, y sigue a las crecientes restricciones del gobierno ruso sobre los medios de comunicación independientes, incluida la designación de The Moscow Times, que publicó este informe, como una “organización indeseable”.

El padre Yevgeny, un sacerdote ortodoxo ruso de la diócesis de Ekaterimburgo, pronunció un sermón de Pascua que ha generado controversia debido a su retórica anti-migrante. El núcleo de su mensaje se centró en la supuesta amenaza que representan los migrantes laborales para la sociedad rusa y su identidad cultural.

Específicamente, el padre Yevgeny afirmó que los migrantes están llegando a Rusia con la intención de “reemplazar” a los residentes locales. Esta afirmación constituye la base de su argumento, sugiriendo un esfuerzo deliberado para socavar la cultura y los valores rusos. Enmarca esto como un desafío significativo para la propia existencia de la nación.

Respaldando esta afirmación, el sacerdote declaró que “muchos miles” de migrantes que entran en Rusia ven a la “Santa Rusia del Cristo Resucitado como una reliquia y un anacronismo”. Esto implica un choque fundamental de valores, donde los migrantes son retratados como indiferentes o incluso hostiles a las tradiciones y creencias religiosas del pueblo ruso. Esta perspectiva alimenta la narrativa del desplazamiento cultural.

Además, el padre Yevgeny argumentó que los migrantes plantean una “enorme prueba de fuerza para toda nuestra civilización rusa”. Esta declaración eleva el problema a una cuestión de supervivencia nacional, sugiriendo que la afluencia de migrantes amenaza la estabilidad y el futuro de Rusia. El uso de un lenguaje tan contundente subraya la gravedad con la que ve la situación.

Profundizó en sus preocupaciones al afirmar que las “leyes de ellos y nuestra experiencia de coexistencia interreligiosa amable les son ajenas”. Esto sugiere una falta de integración y un potencial de conflicto. Su perspectiva implica que los migrantes no están dispuestos o no pueden adaptarse a la sociedad rusa, creando una división entre los recién llegados y la población establecida.

Además, el sacerdote añadió que “demasiados de ellos vienen no para vivir con nosotros, sino para vivir en lugar de nosotros”. Esta declaración refuerza la idea de desplazamiento y reemplazo, pintando a los migrantes como una amenaza para el orden social existente. Este encuadre fomenta una sensación de miedo y resentimiento hacia la población migrante.

Si bien no nombró explícitamente nacionalidades específicas, el sermón del padre Yevgeny se dirigió implícitamente a los migrantes de los países de Asia Central, que constituyen la mayoría de la población migrante laboral de Rusia. Esto es evidente por el contexto del sermón, que se centró en las supuestas diferencias culturales y religiosas entre los migrantes y la población rusa.

Además de sus puntos de vista anti-migrantes, el padre Yevgeny también acusó a “funcionarios corruptos” de proporcionar pasaportes rusos a los migrantes y a “jueces corruptos” de castigar a quienes se oponen a los migrantes. Esto añade una capa de conspiración a su narrativa, sugiriendo que figuras poderosas están facilitando activamente el supuesto desplazamiento de los rusos. Esta acusación alimenta aún más la desconfianza y la animosidad hacia los migrantes.

La retórica del sacerdote se extendió al ámbito de las posibles consecuencias, preguntando: “¿Se convertirá Rusia en tierra quemada, llena de llanto e injusticia, como Siria? ¿Solo habrá un artículo de Wikipedia al respecto, que una vez vivieron aquí grandes santos?”. Esta pregunta retórica evoca una sensación de fatalidad inminente, pintando una imagen sombría del futuro de Rusia si no se frena la afluencia de migrantes.

Finalmente, el padre Yevgeny concluyó su sermón con un llamado a la acción, instando a su audiencia a “preservar la santidad y la ortodoxia en nosotros mismos y en nuestros hijos”. Esto subraya su creencia de que la preservación de la cultura rusa y la identidad religiosa es primordial, y que los migrantes representan una amenaza significativa para estos valores. Sus palabras sirven para galvanizar a su audiencia y reforzar su postura anti-migrante.

El padre ortodoxo ruso, Yevgeny, en un sermón de Pascua, advirtió que los migrantes laborales, principalmente de Asia Central, están “reemplazando” a los residentes rusos y amenazan la civilización rusa, el cristianismo ortodoxo e incluso el islam tradicional. Acusó a funcionarios y jueces corruptos de facilitar esta situación y planteó una pregunta sobre el futuro de Rusia, sugiriendo que podría convertirse en una tierra desolada si no se toman medidas para preservar su “santidad y ortodoxia”. The Moscow Times, enfrentando la represión gubernamental por su periodismo independiente, solicita apoyo de los lectores para continuar su labor.

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