La negación del cambio climático no ha desaparecido; está evolucionando. Si bien la negación rotunda del cambio climático fue antes prevalente, ha surgido una nueva forma de desinformación, que se centra en afirmar que las soluciones climáticas no funcionan, que el cambio climático tiene beneficios, o que las políticas climáticas son herramientas de control gubernamental. Esta “nueva negación” está ganando tracción en línea, impulsada por figuras influyentes e importantes inversiones financieras, y está moldeando cada vez más la percepción pública a pesar de la preocupación generalizada por el cambio climático.
Atrás quedaron los días en que la negación rotunda del cambio climático era la narrativa dominante. En cambio, ha surgido una nueva forma de negación climática, que se centra en socavar la eficacia de las soluciones climáticas, destacar los supuestos beneficios del cambio climático y enmarcar las políticas de reducción de la contaminación como herramientas de control gubernamental. Este cambio es significativo, ya que estas nuevas tácticas de negación representan el 70% de la desinformación relacionada con el clima en YouTube en 2023, un aumento drástico con respecto al 35% en 2018, según el Centro para Contrarrestar el Odio Digital.
La omnipresencia de esta nueva negación se ve amplificada por los cambiantes hábitos de consumo de medios del público. Una parte sustancial de la población, aproximadamente uno de cada cinco adultos estadounidenses y el 37% de los adultos menores de 30 años, obtienen noticias regularmente de los influencers de las redes sociales. Esta dependencia de personalidades en línea para obtener información crea un terreno fértil para la propagación de la desinformación.
La influencia de los influencers de tendencia derechista en la difusión de la desinformación climática es particularmente preocupante. Un análisis de Yale Climate Connections descubrió que ocho de los diez programas en línea más populares han difundido información falsa o engañosa sobre el cambio climático. Media Matters for America también ha documentado el dominio de los influencers de tendencia derechista en los medios digitales, incluidos podcasts y transmisiones. Estos influencers están promoviendo activamente el nuevo manual de negación climática.
El núcleo de esta nueva estrategia de negación implica varios puntos clave de conversación. Una táctica común es negar la eficacia de las soluciones climáticas, sugiriendo que las acciones propuestas no marcarán la diferencia. Otra es destacar los posibles beneficios del cambio climático, como temporadas de cultivo más largas en algunas regiones, restando así importancia a la gravedad del problema. Además, algunos influencers están enmarcando la acción climática como una conspiración, argumentando que las políticas de reducción de la contaminación son simplemente herramientas para que los gobiernos controlen a sus ciudadanos.
Varias personalidades en línea de alto perfil están promoviendo activamente estas narrativas. Influencers como Jordan Peterson y Charlie Kirk han calificado a quienes se preocupan por el cambio climático como adherentes de una “pseudo-religión”. Joe Rogan, Ben Shapiro y Russell Brand han dado plataforma al negacionista climático Bjørn Lomborg, quien ha sido criticado por los científicos climáticos por tergiversar sus investigaciones. Kirk, en particular, ha afirmado que “el cambio climático es el envoltorio del marxismo”, sugiriendo una agenda oculta detrás de la acción climática.
Esta nueva forma de negación está ganando impulso, con la narrativa del “control” cada vez más prevalente. El análisis de Tortoise Media, “Hot Air”, reveló un aumento significativo de las publicaciones escépticas sobre el clima en varias plataformas. Las publicaciones escépticas sobre el clima en YouTube crecieron un 43% de 2021 a 2024, y en X (Twitter), crecieron un 82% durante el mismo período. La narrativa del “control” ahora constituye una parte sustancial del contenido escéptico sobre el clima: aproximadamente el 36% en YouTube y el 40% en X (Twitter).
La influencia de esta nueva negación se extiende más allá de las plataformas en línea y llega a los círculos políticos. Miembros de la nueva Administración Trump han hecho eco de estos puntos de conversación. El Secretario de Energía, Chris Wright, ha sugerido que hay “ventajas al calentamiento global”, y la Administradora de la EPA, Lee Zeldin, ha declarado que la acción climática es una “religión”.
El respaldo financiero detrás de la propagación de esta desinformación es un factor crítico en su éxito. El análisis de Media Matters encontró que los programas en línea más populares son predominantemente de tendencia derechista, y estos programas tienen un seguimiento significativamente mayor que los programas de tendencia izquierdista. Esta disparidad se atribuye en gran medida a las importantes inversiones en la construcción y comercialización de sus mensajes en línea.
Las empresas de medios conservadoras, como PragerU, están invirtiendo fuertemente en la creación y promoción de contenido que defiende la nueva negación climática. PragerU asigna una parte significativa de su presupuesto al marketing. Esta estrategia de inversión no es única. Familias e individuos adinerados, incluidos los Koch, los Mercer y los hermanos Wilks, han invertido fuertemente en los medios de comunicación, reconociendo el poder de los medios para dar forma a la opinión pública e influir en los resultados políticos.
The Daily Wire, cofundada por Ben Shapiro, ejemplifica esta tendencia. La empresa se ha expandido de un sitio web conservador a un imperio multimedia, produciendo películas, contenido para niños y podcasts de alto rendimiento. Este crecimiento fue impulsado por un importante respaldo financiero de multimillonarios de fracking de Texas.
A pesar de la avalancha de desinformación, es importante recordar que la mayoría de los estadounidenses entienden la realidad del cambio climático y quieren acción. El desafío radica en contrarrestar las campañas de desinformación bien financiadas que están socavando la confianza pública en la ciencia del clima y obstaculizando los esfuerzos para abordar la crisis climática. Si los mensajeros de la verdad estuvieran respaldados por los mismos recursos financieros, el impacto de su mensaje sería aún más profundo.
El artículo revela un cambio en las tácticas de negación climática, con influencers enfocándose en narrativas como soluciones ineficaces, posibles beneficios del cambio climático y control gubernamental, constituyendo la mayor parte de la negación climática en línea. Esta desinformación es amplificada por medios de comunicación de derecha con importante respaldo financiero, superando las inversiones en la defensa de la acción climática. A pesar de esta avalancha de falsedades, la mayoría de los estadounidenses reconocen el cambio climático y desean acción, destacando el impacto potencial de un apoyo igualmente robusto a la verdad y las soluciones climáticas.
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