Investigadores de la UNM combaten el Alzheimer con prometedora vacuna

La demencia de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa devastadora caracterizada por la acumulación de proteínas anormales en el cerebro, incluyendo la tau. Investigadores de la Universidad de Nuevo México están persiguiendo un enfoque novedoso: una vacuna diseñada para prevenir la formación de tau patológica. Los recientes resultados prometedores en ratones y primates no humanos sugieren que podrían estar cerca de los ensayos clínicos en humanos.

Investigadores de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nuevo México están a punto de lanzar ensayos clínicos en humanos para una prometedora vacuna contra la enfermedad de Alzheimer. Su investigación se centra en prevenir la acumulación de tau patológica, una proteína en el cerebro fuertemente relacionada con la demencia de Alzheimer.

La base de este posible avance radica en un nuevo artículo publicado en *Alzheimer’s and Dementia: The Journal of the Alzheimer’s Association*. Esta investigación, encabezada por la Dra. Kiran Bhaskar, demuestra la eficacia de la vacuna tanto en ratones como en primates no humanos. Esto se basa en investigaciones anteriores y proporciona una base sólida para avanzar hacia los ensayos en humanos.

Específicamente, el equipo ha observado una respuesta inmune robusta en ambos modelos animales. La Dra. Bhaskar enfatiza la importancia de los resultados en primates no humanos, afirmando: “Debido a que hemos demostrado eficacia en el primate no humano, creo que eso nos sugiere que está mucho más cerca de un ensayo clínico”. El equipo está buscando activamente financiamiento de capitalistas de riesgo y de la Asociación de Alzheimer para iniciar un ensayo de Fase 1 en humanos.

El núcleo de la investigación se centra en la proteína tau. La tau, una proteína natural, juega un papel crucial en la estabilización de las neuronas. Sin embargo, cuando la tau sufre fosforilación, se deforma y forma ovillos, una característica distintiva del Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas. Este es el objetivo principal de la vacuna.

El potencial de esta vacuna dirigida a la tau se destaca aún más por las limitaciones de los tratamientos actuales. Si bien existen nuevos tratamientos aprobados por la FDA que reducen los niveles de beta-amiloide, otra proteína implicada en el Alzheimer, su impacto en la progresión de la enfermedad es modesto. Esto ha llevado a los investigadores a explorar el potencial de atacar la tau como una estrategia más efectiva.

La inmunoterapia activa desarrollada en la UNM funciona generando anticuerpos que se unen específicamente a pT181, una región específica de la proteína tau alterada que sirve como biomarcador del Alzheimer. Este enfoque ya ha demostrado resultados prometedores en estudios anteriores.

En un artículo de 2019 publicado en *NPJ Vaccines*, Bhaskar y sus colegas informaron que la vacuna, cuando se administró a ratones criados para expresar tau patológica, generó anticuerpos, redujo la extensión de los ovillos de tau en estructuras cerebrales clave y mejoró el rendimiento cognitivo de los ratones. Esta investigación anterior sentó las bases para los hallazgos actuales.

El nuevo artículo amplía estos éxitos anteriores. La vacuna provocó una fuerte respuesta inmune en dos cepas adicionales de ratones diseñados para desarrollar la enfermedad relacionada con la tau. Notablemente, una de estas cepas tenía un gen de tau humano insertado en su genoma, lo que la hacía aún más relevante para la enfermedad humana.

Además, el equipo de investigación colaboró con la Universidad de California, Davis, y el Centro Nacional de Investigación de Primates de California. Administraron la vacuna a macacos, primates cuyos sistemas inmunitarios y cerebros son más similares a los humanos. Los macacos también exhibieron una respuesta inmune fuerte y duradera, validando aún más el potencial de la vacuna.

Para evaluar la relevancia de la vacuna para la enfermedad humana, los investigadores probaron anticuerpos de los monos inmunizados. Probaron estos anticuerpos en muestras de plasma sanguíneo extraídas de personas con deterioro cognitivo leve, a menudo un precursor de la demencia de Alzheimer. También probaron los anticuerpos en muestras de tejido cerebral de individuos que habían muerto a causa del Alzheimer. Los anticuerpos se unieron con éxito a la versión humana de la proteína tau en ambos casos, lo que indica el potencial de la vacuna para atacar la proteína relevante en humanos.

La vacuna en sí se basa en una plataforma de partículas similares a virus (VLP). Esta plataforma fue desarrollada por Bryce Chackerian y David Peabody, colegas de Bhaskar en Genética Molecular y Microbiología. Las VLP son esencialmente virus a los que se les ha eliminado su ADN, lo que los hace inofensivos.

La plataforma VLP permite la fijación de fragmentos de proteínas, en este caso, pT181, a la superficie de la VLP. Esto hace que la proteína sea visible para las células inmunitarias, lo que desencadena una respuesta inmune. Este enfoque tiene varias ventajas.

Se sabe que las vacunas basadas en VLP crean inmunidad duradera, que normalmente requiere una inoculación primaria y dos dosis de refuerzo. Además, no requieren adyuvantes, sustancias que a menudo se utilizan para mejorar la respuesta inmune. Crucialmente, las vacunas basadas en VLP tienen un historial de seguridad comprobado en humanos.

La Dra. Nicole Maphis, investigadora postdoctoral en el Departamento de Neurociencias de la UNM y primera autora de ambos artículos sobre vacunas, enfatiza la importancia de la colaboración con la UC Davis. Explica que la colaboración fue fundamental para validar la eficacia de la vacuna, afirmando: “Esto fue importante porque amplía nuestro trabajo en un modelo animal que es más similar a los humanos”. Agrega: “Los ratones no tienen una respuesta inmune humana, pero estos primates no humanos, su respuesta inmune es mucho más similar a la de los humanos”.

Investigadores de la Universidad de Ciencias de la Salud de Nuevo México están desarrollando una prometedora vacuna contra la tau patológica, una proteína asociada con la demencia de Alzheimer. Los ensayos exitosos en ratones y macacos muestran una fuerte respuesta inmune y reducción de ovillos de tau, sugiriendo un avance potencial más allá de los tratamientos actuales con beta-amiloide. Con financiamiento asegurado, un ensayo en humanos de Fase 1 podría estar en el horizonte, ofreciendo una renovada esperanza en la lucha contra esta devastadora enfermedad.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *