Alarmante: Americanos Caen en Desinformación Rusa

Una encuesta reciente revela una tendencia preocupante: una porción significativa de estadounidenses es susceptible a creer información falsa en línea, incluyendo desinformación originada en Rusia. Realizada por YouGov y NewsGuard, el estudio presentó a los encuestados diez afirmaciones desacreditadas, incluyendo tres vinculadas a medios rusos, para evaluar la prevalencia de este problema en medio de los continuos esfuerzos rusos por difundir desinformación e influir en la opinión pública.

Una encuesta reciente de YouGov, encargada por NewsGuard, revela una tendencia preocupante: una porción significativa de estadounidenses es susceptible a afirmaciones falsas en línea, incluida la desinformación rusa. Esta encuesta, realizada entre febrero y marzo de este año, presentó a una muestra representativa a nivel nacional de 1.000 encuestados 10 afirmaciones falsas ampliamente desacreditadas. Los resultados pintan un panorama de vulnerabilidad generalizada a la desinformación.

Específicamente, la encuesta encontró que un asombroso 78% de los encuestados creía al menos una de las 10 afirmaciones falsas presentadas. Además, menos del 1% de los encuestados pudo identificar correctamente las 10 afirmaciones como falsas. Esto resalta la naturaleza omnipresente de la desinformación y su capacidad para infiltrarse en las creencias de un gran segmento de la población.

Un hallazgo particularmente alarmante es la prevalencia de la creencia en la desinformación rusa. La encuesta incluyó afirmaciones originadas o difundidas principalmente por medios de comunicación rusos. Por ejemplo, una cuarta parte de los encuestados creía que una parte significativa de la ayuda estadounidense a Ucrania fue robada por funcionarios ucranianos. Además, más de la mitad pensó incorrectamente que Ucrania vendió armas donadas por Estados Unidos a Hamás.

La encuesta también expuso vulnerabilidades a afirmaciones falsas relacionadas con la salud y la medicina. Por ejemplo, menos de la mitad de los encuestados identificaron correctamente como falsa la afirmación de que las vacunas contra el COVID-19 han matado a millones en todo el mundo, y uno de cada cinco creía que la afirmación era cierta. Esto subraya el impacto de la desinformación en las percepciones de la salud pública y el potencial de socavar la confianza en el consenso científico.

La susceptibilidad a la desinformación parece trascender las afiliaciones políticas. La encuesta indicó que los demócratas eran tan propensos como los republicanos a creer al menos una de las 10 afirmaciones falsas. Esto sugiere que el problema de la desinformación no se limita a una ideología política específica, sino que afecta a un amplio espectro de la población.

Sin embargo, existen algunas diferencias notables en los tipos de desinformación creída. Los republicanos eran más propensos a creer en las afirmaciones de desinformación rusa que sus homólogos demócratas. Específicamente, el 57,6% de los republicanos creyeron al menos una afirmación de desinformación rusa, en comparación con solo el 17,9% de los demócratas y el 29,5% de aquellos que no se identificaron con un partido en particular. Esto sugiere que ciertos grupos políticos pueden ser más susceptibles a tipos específicos de desinformación.

La difusión de la desinformación rusa no es un hecho aleatorio; es una estrategia deliberada. Rusia está invirtiendo activamente recursos significativos en la difusión de desinformación en Estados Unidos. El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha tomado medidas contra estos esfuerzos, acusando a individuos y embargando dominios de Internet utilizados para difundir propaganda.

El año pasado, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a dos personas de canalizar casi 10 millones de dólares a través de una empresa de creación de contenido con sede en Tennessee para publicar desinformación sobre Ucrania. Simultáneamente, el Departamento de Justicia embargó 32 dominios de Internet utilizados por el gobierno ruso y sus actores patrocinados para influir en las elecciones de 2024. Estas acciones demuestran la escala y sofisticación de la campaña de desinformación de Rusia.

Según el entonces Fiscal General Merrick Garland, un documento de planificación interna creado por el Kremlin establece explícitamente que un objetivo de la campaña es asegurar el resultado preferido por Rusia en las elecciones. Los sitios embargados estaban llenos de propaganda del gobierno ruso diseñada para socavar el apoyo internacional a Ucrania, reforzar las políticas prorrusas e influir en los votantes en Estados Unidos y otros países.

En conclusión, NewsGuard advierte que los esfuerzos de desinformación rusos dirigidos a los estadounidenses se están acelerando y volviendo cada vez más sofisticados. Los resultados de la encuesta pintan un panorama sombrío, lo que sugiere que en la batalla entre la ficción y la realidad, la ficción, gran parte de ella creada por la robusta máquina de desinformación de Rusia, parece estar ganando. Esto subraya la necesidad urgente de una mayor alfabetización mediática, iniciativas de verificación de datos y esfuerzos para combatir la propagación de la desinformación.

Un estudio reciente revela que una porción significativa de estadounidenses (78%) cree al menos una afirmación falsa en línea, incluyendo aquellas originadas en campañas de desinformación rusas. Si bien la credulidad atraviesa líneas partidistas, los republicanos son notablemente más susceptibles a las narrativas rusas. Rusia invierte activamente en sofisticados esfuerzos de desinformación para influir en las elecciones estadounidenses y moldear la opinión pública, demostrando una preocupante tendencia donde la ficción eclipsa cada vez más la realidad – exigiendo una mayor alfabetización mediática y una evaluación crítica de la información en línea.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *