Investigadores han descubierto que los niños diagnosticados con enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD) tienen un riesgo significativamente mayor de muerte prematura y complicaciones graves de salud a largo plazo. Los hallazgos, provenientes del estudio más grande jamás realizado sobre MASLD pediátrica, revelan una tasa de mortalidad prematura 40 veces superior al promedio nacional.
Los niños con enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (EHADFM) enfrentan un riesgo significativamente elevado de muerte prematura, según un estudio innovador de la Universidad de California San Diego. Esta investigación, publicada el 22 de abril de 2025, en la revista Hepatology, proporciona una evaluación aleccionadora de las consecuencias para la salud a largo plazo asociadas con esta condición cada vez más prevalente.
El estudio, conocido como el estudio de Investigación Longitudinal que Evalúa los Resultados de la Esteatosis (LIVERS), es el más grande de su tipo, rastreando meticulosamente los resultados de salud de 1.096 niños diagnosticados con EHADFM durante un promedio de 8,5 años. Los hallazgos pintan un panorama sombrío: la tasa de mortalidad general entre estos niños fue asombrosamente 40 veces mayor que el promedio nacional para su grupo de edad. Esta alarmante estadística subraya la gravedad de la EHADFM y su potencial para acortar drásticamente la vida de los niños afectados.
El autor principal del estudio, Jeffrey Schwimmer, M.D., profesor de pediatría en la Facultad de Medicina de la UC San Diego y director de la Clínica de Hígado Graso en el Hospital Infantil Rady, enfatizó la naturaleza trágica de cada muerte prematura. Declaró: “Cada niño o adulto joven que murió fue una tragedia”. Este sentimiento resalta el profundo impacto de la EHADFM en las vidas jóvenes y la necesidad urgente de mejorar el diagnóstico, el tratamiento y el acceso a la atención.
La EHADFM, anteriormente conocida como enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA), es la enfermedad hepática crónica más común en niños. La reclasificación a EHADFM refleja una comprensión más profunda de su conexión con la disfunción metabólica, incluyendo la obesidad, la hipertensión y la diabetes tipo 2. El estudio LIVERS confirma esta conexión, revelando que casi la mitad de las muertes en la cohorte estaban directamente relacionadas con la enfermedad hepática.
Los hallazgos del estudio son particularmente preocupantes cuando se comparan con otras condiciones de salud. La tasa de mortalidad observada en el estudio LIVERS fue significativamente mayor que la reportada en niños con obesidad o diabetes tipo 2 por sí solas. Esto sugiere que la EHADFM puede representar un riesgo independiente para la salud de los niños, más allá de las condiciones metabólicas asociadas.
Además, la investigación identificó factores de riesgo específicos asociados con un mayor riesgo de muerte. Se descubrió que los niños y los niños con bajos niveles de lipoproteínas de alta densidad (HDL), a menudo denominadas “colesterol bueno”, tenían un mayor riesgo. Esta información puede ayudar a los médicos a identificar y priorizar la atención de los niños más vulnerables.
Más allá del riesgo de muerte temprana, el estudio LIVERS reveló una alta incidencia de complicaciones de salud graves en niños con EHADFM, incluso en sus adolescentes y veintena. Estas complicaciones incluyeron presión arterial alta (14%), apnea obstructiva del sueño (9,5%) y diabetes tipo 2 (7,3%). La dislipidemia, o niveles anormales de grasas en la sangre, fue la complicación más frecuente en general, lo que destaca aún más la naturaleza sistémica de la enfermedad.
A pesar del potencial de mejora con la atención clínica, una parte sustancial de los niños en el estudio experimentó progresión de la enfermedad. Esto subraya la necesidad de mejores herramientas para detectar, monitorear y manejar la EHADFM en niños. Los hallazgos del estudio enfatizan la importancia del reconocimiento temprano, el seguimiento constante y una mayor conciencia entre los proveedores de atención médica y el público.
El Dr. Schwimmer enfatizó la necesidad de actuar, afirmando: “Hemos demostrado que la EHADFM en niños es una enfermedad grave con potencial para amenazar la vida”. Espera que estos hallazgos conduzcan a una mayor conciencia y una mayor inversión en diagnósticos, tratamientos y sistemas de atención específicos para pediatría. Se necesita investigación futura para identificar a los niños con mayor riesgo de progresión a cirrosis y muerte temprana.
Un estudio innovador revela que los niños con MASLD enfrentan un riesgo de muerte prematura dramáticamente elevado, 40 veces mayor que el promedio nacional, y complicaciones de salud graves a largo plazo. El diagnóstico temprano, el seguimiento constante y una mayor concienciación son cruciales para proteger la salud de estos niños, lo que subraya la urgente necesidad de diagnósticos y tratamientos pediátricos específicos.
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