La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad debilitante que afecta al cerebro y la médula espinal. Los investigadores han buscado durante mucho tiempo mejores formas de predecir la progresión de la enfermedad y desarrollar tratamientos más efectivos, particularmente para las formas progresivas de EM. Un nuevo estudio de la Universidad de Turku en Finlandia ofrece un avance prometedor: el descubrimiento de un biomarcador, el grosor del borde de células inflamatorias que rodea las lesiones cerebrales, que se correlaciona directamente con la gravedad y la velocidad de la progresión de la EM.
Investigadores de la Universidad de Turku han logrado un avance significativo en la comprensión y el posible tratamiento de la esclerosis múltiple (EM). Específicamente, han identificado un nuevo biomarcador que puede predecir la progresión de la enfermedad. Este descubrimiento, publicado en la prestigiosa revista *Nature Medicine*, ofrece nuevas esperanzas tanto para los pacientes como para los investigadores.
El núcleo de esta investigación gira en torno al borde de células inflamatorias que rodea las lesiones cerebrales, un indicador clave de la actividad de la EM. El estudio encontró una correlación directa entre el grosor de este borde y la gravedad y velocidad de la progresión de la enfermedad. Esto significa que cuanto más ancho sea el borde inflamatorio alrededor de una lesión cerebral, más agresivamente avanza la enfermedad. Este hallazgo crucial proporciona una medida tangible para evaluar la trayectoria de la enfermedad.
La investigación, encabezada por la profesora Laura Airas de la Universidad de Turku, involucró un esfuerzo de colaboración con colegas de Alemania y los Países Bajos. Esta colaboración internacional fue esencial para el éxito del estudio, combinando técnicas de imagen avanzadas y análisis post-mortem. El estudio utilizó datos de imágenes PET de 114 pacientes finlandeses con EM y análisis de tejido cerebral post-mortem de pacientes holandeses con EM. Esta combinación de fuentes de datos proporcionó una comprensión integral del proceso de la enfermedad.
Las implicaciones de este descubrimiento son de gran alcance. Según la profesora Airas, “Cuando las células microgliales forman un borde grueso alrededor de las lesiones de EM, su actividad dañina se adentra más profundamente en el tejido cerebral sano, causando daño irreversible”. Esta comprensión del mecanismo detrás de la progresión de la enfermedad es crucial.
Además, este nuevo biomarcador ofrece beneficios prácticos para la atención al paciente y el desarrollo de fármacos. La capacidad de identificar a los pacientes que necesitan un tratamiento más agresivo antes es una ventaja significativa. Además, la investigación permite la evaluación de nuevos candidatos a fármacos mediante la observación de los cambios en los bordes de las lesiones. Esto acelerará el desarrollo de tratamientos más efectivos.
Los hallazgos son particularmente prometedores para el tratamiento de la EM progresiva, una forma de la enfermedad que actualmente está infratratada. La identificación de este biomarcador ofrece una nueva vía para desarrollar terapias dirigidas que puedan frenar o detener la progresión de esta condición debilitante. Este es un paso crítico hacia adelante en la lucha contra la EM.
La investigación de la profesora Airas se lleva a cabo dentro del InFLAMES Flagship, una iniciativa conjunta entre la Universidad de Turku y la Universidad Åbo Akademi. Este programa insignia está dedicado a identificar nuevos objetivos farmacológicos y desarrollar terapias personalizadas. El enfoque colaborativo de InFLAMES, que involucra asociaciones con empresas de biotecnología y farmacéuticas, es crucial para traducir los hallazgos de la investigación en tratamientos prácticos.
El InFLAMES Flagship forma parte del Programa Insignia del Consejo de Investigación de Finlandia. Esta designación destaca la importancia de la investigación y proporciona apoyo para su desarrollo continuo. Este respaldo asegura que la investigación continúe avanzando, lo que conducirá a nuevos descubrimientos y mejores resultados para los pacientes.
Investigadores descubrieron un nuevo biomarcador (el grosor del borde de células inflamatorias alrededor de lesiones cerebrales) que predice con precisión la progresión de la esclerosis múltiple. Este hallazgo, publicado en Nature Medicine, permite identificar antes a pacientes que necesitan tratamiento agresivo y acelera el desarrollo de fármacos, especialmente para la EM progresiva. El estudio, que combina imágenes PET y análisis post-mortem, abre una vía prometedora para mejorar las terapias y la medicina personalizada.
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