Los gatos naranjas suelen tener una reputación. La gente los llama extravagantes, cariñosos, caóticos o simplemente un poco raros. Pero si bien su comportamiento puede ser objeto de debate, su color siempre ha planteado una clara pregunta genética. Ahora, un nuevo estudio realizado en la Universidad de Stanford ha identificado una deleción en el cromosoma X que activa un gen normalmente silencioso en las células pigmentarias, causando el pelaje naranja.
El distintivo pelaje naranja de los gatos jengibre ha intrigado durante mucho tiempo a los científicos, no solo por su color vibrante, sino también por su inusual base genética. A diferencia de otros mamíferos con coloración naranja, el mecanismo detrás de este rasgo felino no se alineaba con los genes pigmentarios típicos. Esto ha llevado a los investigadores a investigar la causa genética subyacente, buscando comprender la biología única de estos carismáticos gatos.
Un estudio reciente realizado en la Universidad de Stanford ha arrojado luz sobre el misterio genético detrás del pelaje naranja en los gatos domésticos. La investigación identificó una deleción específica en el cromosoma X como la clave para desbloquear este color vibrante. Este descubrimiento, publicado en Current Biology, proporciona un avance significativo en la comprensión de la genética felina y la evolución del color del pelaje.
La fuerte relación entre el pelaje naranja y el sexo en los gatos ha sido un fenómeno conocido durante más de un siglo. La mayoría de los gatos naranjas son machos, un patrón que insinuaba un gen ubicado en el cromosoma X. Los gatos machos, que poseen solo un cromosoma X, expresarían el rasgo naranja si heredaran el gen mutado. Las gatas, con dos cromosomas X, requerirían dos copias del gen para mostrar el fenotipo naranja, lo que lo hace más raro y, a menudo, resulta en un mosaico de naranja y negro (carey o calicó). Este patrón de herencia ligado al sexo fue una pista crucial para los científicos.
El autor principal del estudio, el Dr. Christopher Kaelin, destacó la naturaleza única de la coloración naranja del gato. A diferencia de otras especies, como los tigres o los humanos pelirrojos, el pelaje naranja en los gatos no estaba ligado a los genes pigmentarios habituales como MC1R o ASIP. Esta desviación de la norma presentó un “rompecabezas genético comparativo” que motivó al equipo de investigación.
Para identificar la mutación exacta responsable del pelaje naranja, los investigadores utilizaron recursos genómicos avanzados, incluidas secuencias completas del genoma de varias razas de gatos y muestras de ADN recolectadas de clínicas de esterilización y castración en todo Estados Unidos. Este enfoque les permitió centrarse en los gatos machos naranjas, donde el efecto de una sola mutación del cromosoma X sería más evidente.
Los investigadores identificaron 51 variantes compartidas por los gatos machos naranjas. Después de eliminar la mayoría de las variantes comparándolas con gatos no naranjas, solo quedaron tres posibilidades. El hallazgo más significativo fue una pequeña deleción de 5.000 pares de bases. Esta deleción estaba relacionada con una mayor actividad en un gen cercano llamado Arhgap36.
El equipo confirmó la fuerte asociación de la deleción con el color del pelaje. Estaba presente en los 145 gatos naranjas estudiados y ausente en 37 gatos no naranjas. Este hallazgo fue particularmente intrigante porque, en ese momento, Arhgap36 no tenía ninguna conexión conocida con la pigmentación.
Una investigación adicional reveló que en los gatos naranjas, Arhgap36 se activaba en las células pigmentarias, un fenómeno no observado en los gatos no naranjas u otros mamíferos. Esta expresión errónea de Arhgap36 parece interrumpir la vía de señalización MC1R, que normalmente dirige la producción de pigmento negro o marrón. En cambio, las células pigmentarias producen naranja por defecto.
Este mecanismo difiere de otras especies, donde la coloración naranja a menudo interrumpe los primeros pasos en la producción de pigmento. En los gatos, la mutación actúa más tarde en la vía, bloqueando la función de una molécula de señalización clave aguas abajo de MC1R. El efecto de Arhgap36 fue específico de las células pigmentarias, sin que se observaran cambios en otros órganos.
Los hallazgos del estudio demuestran cómo un gen sin conexión previa con el color puede adquirir un nuevo papel, lo que lleva a un rasgo visible. Esta reconfiguración reguladora, conocida como manipulación molecular, es un tema común en la evolución. La mutación del gato naranja ejemplifica cómo los cambios en la regulación genética, en lugar de la estructura genética, pueden impulsar la aparición de nuevos rasgos.
Los investigadores también descubrieron que todos los gatos naranjas en su estudio compartían el mismo trozo de ADN alrededor de la mutación, lo que sugiere un único origen para el rasgo, que data de al menos 900 años. Esto indica que la mutación surgió temprano en el proceso de domesticación de los gatos.
Si bien el estudio proporciona una comprensión significativa de la base genética del pelaje naranja, la pregunta de si este descubrimiento puede explicar el comportamiento “peculiar” percibido de los gatos jengibre sigue abierta. El Dr. Kaelin sugiere que el estereotipo del gato jengibre probablemente se trata más de género que de genética, dado que la mayoría de los gatos naranjas son machos. También reconoce la posibilidad de una expresión génica alterada en tejidos no probados que podrían influir en el comportamiento.
Un estudio reciente de Stanford identificó una deleción de 5,000 pares de bases en el cromosoma X de los gatos como la causa del pelaje naranja, activando el gen Arhgap36 previamente inactivo e impidiendo las vías de producción de pigmento. Este mecanismo genético único, probablemente originado hace más de 900 años, resalta cómo la regulación génica puede impulsar rasgos evolutivos, aunque no se ha confirmado una relación directa entre la mutación y el comportamiento “caótico” percibido de los gatos jengibre. Investigaciones futuras en genética felina podrían revelar hallazgos aún más sorprendentes sobre el comportamiento y la evolución animal.
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