Un nuevo estudio advierte que el aumento del nivel del mar se está acelerando más rápido de lo previsto y se volverá inmanejable incluso con un aumento de la temperatura global de solo 1,5°C. La investigación, que combina datos históricos, observaciones actuales y modelos climáticos, revela que el derretimiento de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida es el principal impulsor de este aumento, lo que representa una amenaza existencial para las poblaciones costeras de todo el mundo.
El aumento del nivel del mar, impulsado principalmente por el deshielo de las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida, se está acelerando a un ritmo alarmante, incluso con el calentamiento global actual de 1.2°C. Esto representa una amenaza significativa para las poblaciones costeras de todo el mundo, lo que podría conducir a una “migración catastrófica hacia el interior”.
El estudio destaca que incluso si se toman medidas drásticas para reducir las emisiones de combustibles fósiles y alcanzar el objetivo de calentamiento global de 1.5°C, se proyecta que el nivel del mar aumente 1 cm por año para finales de siglo. Esta tasa de aumento podría superar la capacidad de las naciones para construir defensas costeras efectivas. Los investigadores enfatizan que el “límite seguro” para el aumento del nivel del mar, que permite la adaptación en lugar de la migración forzada, es de aproximadamente 1 cm por año.
La situación se vuelve significativamente más grave con un mayor calentamiento. El mundo está actualmente en camino de un calentamiento global de 2.5°C-2.9°C, lo que probablemente desencadenaría el colapso de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida Occidental. Este escenario podría resultar en un devastador aumento del nivel del mar de 12 metros.
Las consecuencias del aumento del nivel del mar ya son evidentes. Aproximadamente 230 millones de personas viven actualmente a menos de 1 metro del nivel actual del mar, y 1.000 millones viven a menos de 10 metros. Incluso un aumento de 20 cm para 2050 podría generar al menos $1 billón en daños anuales por inundaciones para las 136 ciudades costeras más grandes del mundo, impactando profundamente vidas y medios de subsistencia.
A pesar de las sombrías perspectivas, los científicos enfatizan la importancia de mitigar el cambio climático. Cada fracción de grado de calentamiento global evitada a través de la acción climática es importante, ya que reduce la velocidad del aumento del nivel del mar y proporciona más tiempo para la adaptación, reduciendo así el sufrimiento humano.
El límite de 1.5°C, que alguna vez se consideró un umbral para evitar las peores consecuencias del calentamiento global, ahora se muestra insuficiente para prevenir un aumento significativo del nivel del mar. La investigación sugiere que la temperatura del “límite seguro” para las capas de hielo es probablemente 1°C o inferior. El estudio indica que un aumento del nivel del mar de al menos 1-2 metros es ahora inevitable.
El estudio utiliza datos de períodos cálidos pasados, observaciones del deshielo y modelos climáticos para llegar a sus conclusiones. Los investigadores encontraron que durante la última edad de hielo, el nivel del mar subió diez veces más rápido que hoy, impulsado por el aumento de las temperaturas. La última vez que los niveles de CO2 atmosférico fueron tan altos como hoy, hace unos 3 millones de años, el nivel del mar era entre 10 y 20 metros más alto.
Además, incluso si la humanidad logra reducir los niveles de CO2 y devolver el planeta a las temperaturas preindustriales, las capas de hielo tardarán cientos o miles de años en recuperarse. Esto significa que la tierra perdida por el aumento del nivel del mar permanecerá perdida durante mucho tiempo, posiblemente hasta la próxima edad de hielo.
El caso de Belice sirve como una advertencia. Si bien la capital se trasladó al interior después de un huracán, la ciudad más grande permanece en la costa y es vulnerable a la inundación con solo 1 metro de aumento del nivel del mar. Carlos Fuller, negociador climático de Belice, enfatiza la necesidad urgente de mantenerse dentro del límite de 1.5°C del acuerdo de París, o lo más cerca posible, para proteger las ciudades costeras.
El estudio revela que limitar el calentamiento global a 1.5°C no evitará un aumento significativo y potencialmente catastrófico del nivel del mar, siendo ahora inevitables al menos 1-2 metros. El deshielo acelerado de Groenlandia y la Antártida, impulsado por el calentamiento actual (1.2°C), amenaza a las poblaciones costeras a nivel mundial, pudiendo desencadenar migraciones masivas y daños por billones de dólares. Aunque cada fracción de grado evitada importa, la investigación subraya la urgencia de reducir drásticamente las emisiones y prepararse para consecuencias inevitables, ya que los paisajes costeros del planeta se enfrentan a una transformación irreversible a largo plazo.
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