Un nuevo estudio internacional revela un cambio significativo en el periodismo en línea durante los últimos 20 años: los titulares de noticias son cada vez más largos, más negativos y diseñados para maximizar las tasas de clics, a menudo imitando las técnicas del clickbait, independientemente de la calidad periodística del medio. Investigadores del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano analizaron casi 40 millones de titulares para llegar a esta conclusión, destacando una transformación impulsada por la naturaleza competitiva del panorama digital.
En las últimas dos décadas, los titulares de noticias en línea han experimentado una transformación significativa, pasando de resúmenes concisos a llamativos captadores de atención. Esta evolución, documentada por investigadores del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano, revela un cambio profundo en el estilo del periodismo digital, impulsado por la dinámica del entorno en línea.
El estudio, publicado en Humanities and Social Sciences Communications, analizó aproximadamente 40 millones de titulares de noticias en inglés de varios medios. Los investigadores encontraron que los titulares en línea se han vuelto más largos, con un tono más negativo y se centran cada vez más en generar clics, a menudo a expensas de la calidad periodística. Este cambio refleja la intensa competencia por la atención de los lectores en la era digital.
Internet, según los investigadores, funciona como un vasto mercado donde los periodistas compiten por la atención de los lectores. Esta atención es un bien valioso, especialmente considerando la facilidad y el bajo costo de la producción de contenido, lo que lleva a una sobreoferta de información y una feroz competencia por la participación. Por lo tanto, los titulares juegan un papel crucial para atraer a los lectores.
El estudio destaca el uso estratégico de los titulares en el entorno en línea. A diferencia del periodismo impreso, donde la claridad y la concisión son primordiales, los titulares en línea están diseñados para maximizar los clics. Esto a menudo conduce a la adopción de tácticas de cebo de clics, caracterizadas por la longitud, el tono conversacional y la creación deliberada de brechas de curiosidad.
El autor principal, Pietro Nickl, enfatiza los cambios sistemáticos en los titulares en línea, afirmando que estos cambios son adaptaciones a las posibilidades y presiones del entorno digital. La investigación revela una clara tendencia: los titulares de noticias en línea han cambiado notablemente desde el año 2000.
El análisis se centró en los cambios lingüísticos y estructurales en los titulares. Los investigadores observaron un aumento en la longitud de los titulares con el tiempo. También notaron el mayor uso de recursos lingüísticos asociados con el cebo de clics, como verbos activos, pronombres (“yo”, “tú”, “ellos”) y palabras interrogativas (“cómo”, “qué”, “por qué”). Estos elementos están diseñados para despertar la curiosidad y obligar a los lectores a hacer clic para obtener más información.
Otro hallazgo significativo se refiere a la evolución de la estructura de las oraciones. Si bien las frases nominales eran comunes a principios de la década de 2000, los titulares con oraciones completas se han vuelto más frecuentes. Estos titulares con oraciones completas son más dinámicos, emocionales y, a menudo, de estructura narrativa, apelando más directamente a las emociones de los lectores.
El tono emocional de los titulares también ha cambiado. El análisis de sentimiento reveló que los titulares se han vuelto más negativos en promedio, tanto en el periodismo de alta calidad como en el sensacionalista. Curiosamente, los medios de comunicación de derecha utilizaron titulares con connotaciones negativas con mucha más frecuencia que los de izquierda o políticamente neutrales.
Estos cambios no son simplemente el resultado de decisiones editoriales individuales, sino que forman parte de un proceso más amplio de selección cultural. Según Pietro Nickl, ciertas características lingüísticas prevalecen porque tienen más éxito en la economía de la atención digital. Este desarrollo se ve reforzado aún más por los algoritmos de recomendación de las redes sociales.
Los datos del estudio incluyeron titulares de cuatro medios de noticias internacionales: The New York Times, The Guardian, The Times of India y ABC News Australia, así como el corpus News on the Web (NOW). También se analizaron datos de Upworthy, un ejemplo principal del estilo de cebo de clics, y un corpus de preimpresiones científicas. Los investigadores utilizaron métodos modernos de procesamiento del lenguaje natural, incluido el análisis de sentimientos, el análisis sintáctico y el conteo basado en diccionarios, para analizar los datos.
La creciente prevalencia del estilo de cebo de clics en los medios tradicionales plantea preocupaciones sobre la erosión de la confianza en el periodismo y la dificultad para distinguir entre contenido de buena reputación y manipulador. Muchas características lingüísticas que antes eran señales de alerta para el cebo de clics ahora son comunes en los medios de calidad. El coautor Philipp-Lorenz Spreen advierte que el desdibujamiento de los límites entre el contenido serio y el manipulador dificulta discernir la verdad.
Los investigadores sugieren que existen oportunidades para dar forma al panorama de la información digital. Proponen considerar métricas alternativas más allá de las tasas de clics o el tiempo en la página. La aparición de métricas como el contenido “profundamente leído”, que se centra en la participación del usuario, es un paso positivo. Además, los criterios seleccionables individualmente podrían promover un panorama mediático más diverso y sostenible.
El estudio revela un cambio significativo en los titulares de noticias en línea en las últimas dos décadas, hacia un lenguaje más largo, negativo y sensacionalista, impulsado por la economía de la atención digital y reforzado por algoritmos. Esta difuminación de las líneas entre contenido fiable y manipulador amenaza la confianza en el periodismo, destacando la necesidad urgente de métricas alternativas y cambios en el diseño de plataformas para fomentar un panorama mediático más sostenible y diverso. Prioricemos la profundidad del compromiso sobre los clics fugaces para salvaguardar la integridad de las noticias.
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