A medida que las personas envejecen, mantener la salud y prevenir la fragilidad se vuelve cada vez más importante. Investigaciones recientes de científicos de la Vrije Universiteit Amsterdam y el Amsterdam UMC, en colaboración con el Estudio Longitudinal del Envejecimiento de Ámsterdam (LASA), sugieren una posible relación entre el consumo diario de café y un menor riesgo de fragilidad en adultos mayores. Este estudio se basa en hallazgos previos que indican que el café podría ofrecer beneficios relacionados con la función cognitiva y la inflamación, explorando los efectos a largo plazo de la ingesta regular de café.
Investigadores de la Vrije Universiteit Amsterdam y el Amsterdam UMC, incluyendo a Mette van de Linden, Margreet Olthof, Laura Schaap, Hanneke Wijnhoven y Emiel Hoogendijk, colaboraron con el Estudio Longitudinal del Envejecimiento de Ámsterdam (LASA) para investigar la relación entre el consumo de café y la fragilidad en adultos mayores.
Para empezar, el enfoque principal del estudio fue en los posibles beneficios del consumo de café para un envejecimiento saludable. Como afirmó Margreet Olthof, Profesora Asociada del Instituto de Investigación de Salud Pública de Ámsterdam, Vrije Universiteit Amsterdam, “Tomar café es una parte clave de la rutina diaria de muchas personas, y a medida que las personas envejecen, buscan constantemente formas de mantener su salud. Nuestros hallazgos destacan la posible asociación beneficiosa entre el consumo diario de café y la reducción del riesgo de fragilidad en la edad adulta tardía en la población de edad avanzada. El consumo de café puede, por lo tanto, mejorar el envejecimiento saludable, pero es importante que también exploremos otras intervenciones dietéticas, para asegurar que los adultos mayores puedan seguir viviendo vidas plenas”. Esto resalta la motivación detrás de la investigación: comprender cómo un hábito común como el consumo de café podría contribuir al bienestar de las personas mayores.
Además, la investigación se basa en el conocimiento existente sobre los posibles beneficios para la salud del café. Estudios previos ya han relacionado el consumo de café con una reducción del riesgo de síntomas relacionados con la edad, como una mejor función cognitiva y la mitigación de enfermedades inflamatorias. Esta nueva investigación, publicada en el European Journal of Nutrition, se expande sobre esto al explorar los efectos del consumo regular de café durante un período prolongado.
El hallazgo central del estudio es la asociación entre el consumo habitual de café y una reducción del riesgo de fragilidad. La fragilidad se definió por la presencia de pérdida de peso, debilidad, agotamiento, velocidad de marcha lenta o baja actividad física. Los investigadores descubrieron que un mayor consumo habitual de café se correlacionaba con menores probabilidades generales de fragilidad.
Además, los hallazgos del estudio están respaldados por las directrices de seguridad establecidas. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera que hasta 400 mg de cafeína (equivalente a 3-5 tazas de café) por día es una cantidad moderada y segura. Esto proporciona un marco para interpretar los resultados del estudio dentro de un contexto de niveles de consumo seguros.
Los investigadores proponen varios mecanismos para explicar el efecto del café en la reducción de la fragilidad. Sugieren que los antioxidantes presentes en el café pueden jugar un papel crucial. Estos antioxidantes podrían ayudar a reducir la inflamación, la sarcopenia (pérdida de masa muscular) y prevenir el daño muscular. Además, el café puede mejorar la sensibilidad a la insulina y la absorción de glucosa en las personas mayores.
En términos de metodología, el estudio empleó un análisis detallado durante un largo período de seguimiento de siete años. Los investigadores encuestaron a 1.161 adultos de 55 años o más a través del Estudio Longitudinal del Envejecimiento de Ámsterdam (LASA). Se investigó la relación entre el consumo de café y la presencia e incidencia de fragilidad.
Finalmente, el estudio utilizó el fenotipo de fragilidad de cinco componentes de Fried para evaluar el estado de fragilidad. Este fenotipo se define por la presencia de tres o más de los siguientes síntomas: pérdida de peso, debilidad, agotamiento, velocidad de marcha lenta y baja actividad física. Este método estandarizado aseguró una evaluación consistente y confiable de la fragilidad entre los participantes.
Investigación reciente de la Vrije Universiteit Amsterdam y Amsterdam UMC, utilizando el Estudio Longitudinal sobre el Envejecimiento de Ámsterdam (LASA), sugiere una conexión entre el consumo regular de café (3-5 tazas diarias) y un menor riesgo de fragilidad en adultos de 55 años o más. Este beneficio se atribuye probablemente a los antioxidantes del café, que podrían combatir la inflamación, la pérdida muscular y mejorar la sensibilidad a la insulina. Si bien es prometedor para el envejecimiento saludable, se necesita más investigación dietética para optimizar el bienestar en adultos mayores.