Científicos han logrado un avance significativo en genómica de la conservación al ensamblar con éxito los primeros genomas de referencia de alta calidad para los delfines de Héctor y los delfines Māui, en peligro crítico de extinción, de Nueva Zelanda. Esto se logró a pesar de trabajar con muestras de ADN degradadas, un desafío común al estudiar especies raras y en peligro, donde las muestras de tejido a menudo son antiguas y se almacenan en condiciones no ideales. La nueva investigación ofrece información crucial sobre la historia evolutiva y la salud genética de estos delfines, lo cual es particularmente vital para el delfín Māui, uno de los cetáceos más amenazados del mundo, con menos de 100 individuos restantes.
Científicos han logrado un avance significativo en la genómica de la conservación al ensamblar con éxito los primeros genomas de referencia de alta calidad para los delfines de Héctor de Nueva Zelanda y los delfines de Māui, en peligro crítico de extinción. Esta hazaña se logró a pesar del desafío de trabajar con muestras de ADN degradado, un obstáculo común al estudiar especies raras y en peligro. El enfoque innovador desarrollado por los investigadores aprovecha el concepto de “sintenia”, que se refiere a la similitud en la estructura de los cromosomas y el orden de los genes entre especies relacionadas. Al utilizar genomas de alta calidad de cetáceos estrechamente relacionados, como el delfín mular y la vaquita, pudieron crear un marco de referencia que facilitó el ensamblaje y la organización precisos de fragmentos de ADN de los delfines de Héctor y Māui. Esta técnica demostró ser notablemente efectiva, con más del 99% del genoma mapeado con éxito a los cromosomas, cumpliendo con los estrictos estándares del Proyecto de Genomas de Vertebrados. Esto demuestra que se pueden obtener valiosos conocimientos genéticos incluso a partir de muestras de ADN subóptimas, abriendo nuevas posibilidades para los esfuerzos de conservación en todo el mundo.
Los genomas recién ensamblados han revelado información crucial sobre la historia evolutiva y la salud genética de estos delfines endémicos de Nueva Zelanda. La investigación indica que ambas subespecies de delfines han mantenido naturalmente poblaciones relativamente pequeñas durante miles de años. Esta característica inherente los hace particularmente vulnerables a los cambios ambientales y la deriva genética, lo que destaca la importancia de los esfuerzos de conservación para proteger sus poblaciones. Además, los análisis genéticos revelan que los delfines de Héctor y Māui divergieron en subespecies separadas hace aproximadamente 20.000 años. Esta división coincide con el Último Máximo Glacial, un período de cambio climático global significativo. Se hipotetiza que este evento climático condujo al aislamiento de diferentes poblaciones de delfines a lo largo de la costa de Nueva Zelanda, lo que finalmente resultó en las distintas subespecies observadas hoy en día.
Sin embargo, los hallazgos también plantean preocupaciones significativas, particularmente para el delfín de Māui, que es uno de los cetáceos más amenazados del mundo, con menos de 100 individuos restantes en la naturaleza. Los análisis revelaron que los delfines de Māui exhiben un 40% menos de diversidad genética en comparación con sus primos de Héctor. Esta reducida diversidad genética es comparable a la que se encuentra en otras especies de cetáceos conocidas por su baja variación genética, como los delfines de río y algunas ballenas barbadas. Esta disminución de la diversidad es una seria preocupación, ya que puede afectar significativamente la capacidad de una población para adaptarse a los nuevos desafíos ambientales, lo que hace que el delfín de Māui sea aún más susceptible a las amenazas.
Los conocimientos genéticos derivados de esta investigación tienen profundas implicaciones para los esfuerzos de conservación. Los genomas de referencia brindan a los administradores de conservación una comprensión más profunda de la salud genética y la historia evolutiva de cada población, lo que les permite tomar decisiones más informadas con respecto a las medidas de protección. La disponibilidad de estos genomas de referencia también facilita el monitoreo genético continuo, lo que permite a los científicos rastrear los cambios en la diversidad genética de las poblaciones de delfines de Māui y de todos los delfines de Héctor a lo largo del tiempo. Este monitoreo es crucial para detectar posibles disminuciones en la salud genética e implementar intervenciones oportunas. Más allá del caso específico de los delfines de Nueva Zelanda, la metodología innovadora empleada en este estudio representa un avance significativo para el campo de la genómica de la conservación. Los investigadores que trabajan con otras especies en peligro de extinción ahora pueden aplicar técnicas similares para extraer información genética valiosa de muestras subóptimas que anteriormente se consideraban inadecuadas para el ensamblaje de genomas de alta calidad.
Para los delfines de Māui, estos conocimientos genómicos llegan en un momento crítico. La pequeña población enfrenta amenazas continuas de diversas actividades humanas, incluido el enredo en artes de pesca, colisiones con embarcaciones, enfermedades y degradación del hábitat. El estudio sirve como un poderoso recordatorio del impacto significativo que las actividades humanas tienen en los ecosistemas marinos. Si bien los delfines de Héctor y Māui han mantenido naturalmente poblaciones pequeñas a lo largo de su historia evolutiva, las presiones humanas han empujado a los delfines de Māui al borde de la extinción. Su reducida diversidad genética, junto con estas amenazas continuas, puede obstaculizar severamente su capacidad para adaptarse a los desafíos emergentes como el cambio climático. A medida que las tecnologías genómicas continúan evolucionando, la integración de estos conocimientos genéticos en la planificación de la conservación se está volviendo cada vez más esencial para preservar la biodiversidad en los ecosistemas marinos que enfrentan una creciente presión de las actividades humanas y el cambio climático.
Científicos ensamblaron con éxito genomas de referencia de alta calidad para los delfines de Héctor y Māui, revelando su larga historia de poblaciones pequeñas y, crucialmente, una diversidad genética un 40% menor en el delfín Māui, en peligro crítico. Esta innovadora técnica de ensamblaje genómico, utilizando la sintenia de especies relacionadas, ofrece una valiosa herramienta para la genómica de la conservación a nivel mundial, proporcionando información crucial para decisiones de conservación informadas y el monitoreo genético, en una carrera contra el tiempo para proteger a estos vulnerables mamíferos marinos de las amenazas actuales y el cambio climático.