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  • IMC engañoso en atletas: Nuevos límites propuestos

    Un nuevo estudio presentado en el próximo Congreso Europeo sobre Obesidad revela que el Índice de Masa Corporal (IMC) estándar a menudo clasifica erróneamente a los atletas masculinos como con sobrepeso u obesos debido a su incapacidad para diferenciar entre la masa muscular y la grasa corporal. Investigadores de Italia han propuesto nuevos puntos de corte del IMC, más precisos, específicamente para este grupo, con el objetivo de proporcionar una herramienta más práctica para las organizaciones deportivas.

    La Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad está publicando hallazgos de una investigación italiana que desafían los puntos de corte actuales del Índice de Masa Corporal (IMC) para atletas masculinos. Esta investigación, cuya presentación está programada en el Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO) en Málaga, España, del 11 al 14 de mayo de 2025, destaca imprecisiones significativas en la forma en que el IMC categoriza el estado de peso dentro de esta población específica. El enfoque principal del estudio es demostrar la sobreestimación del sobrepeso y la obesidad en atletas masculinos cuando se utilizan las clasificaciones estándar del IMC.

    La base del problema reside en las limitaciones del propio IMC. El IMC, calculado dividiendo el peso en kilogramos por el cuadrado de la altura en metros, es una métrica ampliamente utilizada para evaluar el estado de peso. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un IMC de 25 kg/m² o más indica sobrepeso, y 30 kg/m² o más indica obesidad en hombres y mujeres blancos. Sin embargo, como señala el profesor Marwan El Ghoch de la Universidad de Módena y Reggio Emilia, Italia, el IMC no diferencia entre la grasa corporal y la masa magra, incluido el músculo. Esta es una distinción crucial, porque los atletas musculosos con poca grasa corporal pueden ser clasificados incorrectamente como con sobrepeso u obesos.

    Para investigar esto, el profesor El Ghoch e investigadores de la Universidad de Verona, Italia, y la Universidad de Beirut, Líbano, realizaron un estudio transversal que involucró a 622 atletas masculinos. Los participantes, con una edad promedio de 25,7 años y un IMC de al menos 20 kg/m², participaron en varios deportes competitivos como fútbol, rugby, baloncesto y karate. El estudio tuvo como objetivo evaluar la precisión de los puntos de corte actuales del IMC en este grupo y, si fuera necesario, establecer otros más apropiados.

    La metodología del estudio implicó la categorización de los participantes utilizando tanto el sistema estándar del IMC como su porcentaje de grasa corporal (GC%). Los resultados revelaron una discrepancia significativa entre los dos métodos. Utilizando el sistema actual del IMC, una parte sustancial de los atletas fueron clasificados como con sobrepeso u obesos. Específicamente, el 23,8% fueron categorizados como con sobrepeso (IMC 25-29,9 kg/m²) y el 3,7% como obesos (IMC 30 kg/m² y superior). Por el contrario, cuando se midió el porcentaje de grasa corporal utilizando escáneres de absorciometría de rayos X de energía dual (DXA), un método altamente preciso, el número de individuos clasificados como con sobrepeso u obesos se redujo drásticamente.

    Los escáneres DXA, utilizando puntos de corte específicos para la edad y el género (GC% de 21% o superior para sobrepeso y 26% o superior para obesidad), revelaron que solo el 3,1% de los atletas tenían sobrepeso y solo el 0,8% eran obesos. Este marcado contraste subraya el defecto inherente en el uso de los puntos de corte estándar del IMC para los atletas. El profesor El Ghoch enfatiza que los puntos de corte actuales del IMC son “claramente defectuosos para determinar el estado de peso en los atletas”, ya que muchos fueron clasificados erróneamente.

    Para abordar este problema, los investigadores emplearon modelos estadísticos para identificar puntos de corte del IMC más precisos para atletas masculinos jóvenes. Los nuevos puntos de corte, que tienen en cuenta los porcentajes de grasa corporal más bajos de los atletas, son 28,2 kg/m² para sobrepeso y 33,7 kg/m² para obesidad. Este ajuste refleja el hecho de que los atletas a menudo tienen una mayor masa muscular, lo que contribuye a un IMC más alto sin necesariamente indicar un exceso de grasa corporal.

    La profesora Chiara Milanese, coautora de la Universidad de Verona, destaca las implicaciones prácticas de estos hallazgos. Si bien los escáneres DXA proporcionan mediciones precisas de la composición corporal, no siempre están disponibles en entornos deportivos. Por el contrario, el peso y la altura, los dos componentes necesarios para calcular el IMC, son de fácil acceso. Con los nuevos puntos de corte del IMC, el IMC puede convertirse en una herramienta valiosa para las organizaciones deportivas.

    Los autores del estudio animan encarecidamente a las organizaciones y comités deportivos a adoptar el nuevo sistema de clasificación del IMC en ausencia de una evaluación directa de la composición corporal, que sigue siendo el estándar de oro. El equipo de investigación reconoce que se necesita más investigación para refinar estos hallazgos. Hacen hincapié en la necesidad de identificar nuevos puntos de corte para las atletas femeninas y, potencialmente, desarrollar puntos de corte específicos para cada deporte, especialmente para los deportes no incluidos en el estudio actual. Esto ayudará a garantizar que las evaluaciones del estado de peso sean precisas y apropiadas para todos los atletas.

    Esta investigación destaca que la clasificación estándar del IMC sobreestima significativamente el sobrepeso y la obesidad en atletas masculinos, debido a su incapacidad para diferenciar entre masa muscular y grasa. El estudio propone nuevos puntos de corte del IMC más precisos: 28.2 kg/m² para sobrepeso y 33.7 kg/m² para obesidad, ofreciendo una herramienta accesible para que las organizaciones deportivas evalúen mejor el estado de peso de los atletas, aunque se justifica una investigación adicional, incluyendo estudios en atletas femeninas y puntos de corte específicos para cada deporte.

  • Deporte escolar japonés cancelado por calor extremo en 2060

    El cambio climático representa una amenaza significativa para los deportes escolares y las actividades extracurriculares en Japón. Un nuevo estudio predice que el calor cada vez más extremo, medido por la temperatura de globo y bulbo húmedo (WBGT) – que considera el calor, la humedad, el viento y la luz solar – podría llevar a cancelaciones generalizadas de estos eventos durante gran parte del verano para la década de 2060. Japón ya experimenta anualmente miles de enfermedades relacionadas con el calor entre los estudiantes, lo que impulsa las directrices actuales que restringen las actividades al aire libre en función de los niveles de WBGT.

    En primer lugar, la principal preocupación destacada por un estudio conjunto del Instituto Nacional de Estudios Ambientales y la Universidad de Waseda es la posible cancelación de torneos deportivos escolares y actividades de clubes en Japón durante los meses de verano. Se prevé que esto se convierta en una necesidad para la década de 2060 debido al creciente impacto del cambio climático, que se espera que eleve los niveles de calor a umbrales inseguros.

    En consecuencia, esto representa una amenaza significativa para los millones de estudiantes que participan activamente en clubes deportivos escolares en todo el país. Esta amplia participación subraya la importancia de estas actividades dentro del sistema educativo japonés y la potencial interrupción que causarían las cancelaciones.

    Además, la gravedad de la situación se ve acentuada por la prevalencia actual de enfermedades relacionadas con el calor. Desde 2018, se han reportado miles de enfermedades de este tipo anualmente, lo que demuestra la vulnerabilidad actual de los estudiantes al estrés por calor, incluso antes de la intensificación proyectada de los impactos del cambio climático. Esto sirve como una severa advertencia del potencial aumento de los riesgos para la salud en el futuro.

    Para comprender las implicaciones, es crucial considerar las directrices actuales establecidas por el Ministerio de Medio Ambiente. Estas directrices dictan acciones específicas basadas en la temperatura de bulbo húmedo y globo (WBGT), una medida integral que incorpora el calor, la humedad, el viento y la luz solar.

    Específicamente, las directrices estipulan que las actividades extenuantes al aire libre deben suspenderse cuando la WBGT permanece por debajo de los 28 grados Celsius durante menos de dos horas, clasificado como Nivel de Calor 1. Esto indica un nivel moderado de riesgo de calor.

    Además, las directrices exigen la suspensión de todas las actividades, tanto en interiores como en exteriores, cuando la WBGT permanece por debajo de los 31 grados Celsius durante menos de dos horas, categorizado como Nivel de Calor 2. Esto significa un riesgo de calor más severo, que requiere medidas de seguridad más estrictas.

    En esencia, las proyecciones del estudio sugieren que estos umbrales de seguridad existentes, que ya están en vigor para proteger a los estudiantes, pueden ser superados con frecuencia en las próximas décadas. Esto requeriría cancelaciones generalizadas de deportes y actividades de clubes para salvaguardar la salud y el bienestar de los estudiantes.

    El cambio climático amenaza los deportes escolares y actividades de clubes en Japón, con un estudio que predice cancelaciones generalizadas para la década de 2060 debido a niveles de calor peligrosos. Millones de estudiantes están en riesgo, ya que las enfermedades relacionadas con el calor ya son un problema recurrente. Las pautas actuales, basadas en la temperatura de bulbo húmedo y globo (WBGT), podrían volverse completamente inadecuadas. ¿Podemos adaptar nuestras prácticas e infraestructura ahora para asegurar que las futuras generaciones aún puedan experimentar la alegría y los beneficios de los deportes escolares?

  • ¿Demasiado soporte? Estudio relaciona sujetadores con mucho soporte y dolor de espalda

    Los sujetadores deportivos son un elemento básico en el mundo del fitness, a menudo comercializados por su capacidad para minimizar el rebote del pecho. Sin embargo, una nueva investigación de la Universidad de Portsmouth sugiere que priorizar la reducción excesiva del rebote podría conducir inadvertidamente a dolor de espalda. Un estudio pionero que utiliza un modelo musculoesquelético femenino indica que los sujetadores diseñados para eliminar el movimiento del pecho podrían aumentar la carga en la columna vertebral durante el ejercicio.

    Investigadores de la Universidad de Portsmouth han descubierto un posible inconveniente de los sujetadores deportivos demasiado restrictivos, sugiriendo que la reducción excesiva del rebote puede aumentar inadvertidamente el riesgo de dolor de espalda durante el ejercicio. Este hallazgo desafía el enfoque de la industria en maximizar la reducción del rebote y destaca la importancia de un enfoque equilibrado en el diseño de los sujetadores.

    La principal preocupación radica en el potencial de que los sujetadores de alto soporte sobrecarguen la columna vertebral. El estudio, publicado en el *European Journal of Sport Science*, empleó un modelo musculoesquelético femenino, el primero de su tipo, para analizar el impacto de los diferentes niveles de soporte mamario en el movimiento del torso, las fuerzas en los senos y los momentos espinales durante la carrera. La investigación reveló que si bien los sujetadores deportivos son cruciales para reducir el dolor de senos, lograr una reducción del rebote del 100% podría aumentar inadvertidamente la carga en la columna vertebral. Las condiciones simuladas demostraron que los sujetadores que eliminaban el movimiento de los senos conducían a momentos espinales más altos, lo que podría elevar el riesgo de dolor lumbar de espalda.

    Esta investigación se basa en dos décadas de trabajo del Grupo de Investigación en Salud Mamaria (RGBH) de la Universidad. El RGBH tiene una historia de investigación de la biomecánica del movimiento de los senos y su impacto en la salud de las mujeres. Su experiencia en esta área proporcionó la base para este nuevo estudio.

    El estudio enfatiza la necesidad de que los fabricantes de sujetadores consideren los impactos musculoesqueléticos invisibles en sus diseños. La profesora Wakefield-Scurr, a menudo referida como la “Profesora de Sujetadores”, declaró: “Estos hallazgos sugieren que esforzarse por lograr la máxima reducción del rebote puede plantear desafíos inadvertidamente a la salud de la columna vertebral durante actividades como correr”. Esto subraya la importancia de un enfoque holístico del diseño de sujetadores que priorice tanto la comodidad como la salud general.

    El uso de un modelo musculoesquelético femenino específico para el sujeto fue crucial para los hallazgos del estudio. Este modelo permitió a los investigadores obtener una comprensión detallada y una aproximación de los cambios en los momentos espinales tras los cambios simulados en el movimiento de los senos durante la carrera. Este modelo es un avance significativo en el campo, lo que permite una comprensión más precisa de las complejas interacciones entre el movimiento de los senos y el sistema musculoesquelético.

    El Dr. Chris Mills, profesor titular de Ciencias del Deporte y el Ejercicio en la Universidad de Portsmouth, destacó la importancia de los hallazgos. Declaró: “Si bien un sujetador deportivo de apoyo es crucial para la comodidad durante el ejercicio, la reducción excesiva del rebote puede ejercer una tensión adicional en los músculos de la columna vertebral, aumentando el riesgo de dolor de espalda”. Esta declaración resume el mensaje central de la investigación: que si bien el soporte mamario es esencial, exagerar puede tener consecuencias negativas.

    Los investigadores ahora se están enfocando en determinar la cantidad óptima de reducción del rebote para reducir el dolor de senos inducido por el ejercicio y minimizar la carga espinal. El Dr. Mills explicó: “De cara al futuro, el objetivo clave es determinar cuál es la cantidad óptima de reducción del rebote para reducir tanto el dolor de senos inducido por el ejercicio como la carga interna en la columna vertebral durante la actividad física”. Esto indica un cambio hacia el diseño personalizado de sujetadores, adaptando los niveles de soporte a las necesidades individuales y los tipos de cuerpo.

    La unidad de pruebas de sujetadores del RGBH, que celebró su décimo aniversario el año pasado, ha jugado un papel crucial en esta investigación. Durante la última década, la unidad ha monitoreado el rendimiento de más de 700 sujetadores deportivos y en más de 8.000 mujeres. Esta extensa recopilación de datos ha proporcionado información valiosa sobre el diseño de los sujetadores y su impacto en la salud de las mujeres.

    Los hallazgos también tienen implicaciones para la rehabilitación postquirúrgica. Investigaciones anteriores del equipo de Portsmouth utilizaron el modelo para predecir los cambios en los momentos espinales después de la cirugía de senos. El Dr. Mills explicó: “El modelo musculoesquelético podría convertirse en una herramienta útil para predecir recomendaciones de rehabilitación apropiadas y personalizadas, lo que podría ayudar a aliviar la carga en la columna vertebral después de las cirugías de senos”. Esto sugiere que el modelo se puede utilizar para desarrollar programas de rehabilitación prequirúrgica personalizados y sujetadores que funcionen en conjunto con cada cuerpo femenino para maximizar el rendimiento y reducir el riesgo de lesiones.

    En conclusión, la investigación de la Universidad de Portsmouth ofrece una perspectiva valiosa sobre el diseño de sujetadores deportivos. El estudio sugiere que si bien la reducción del rebote es importante, la restricción excesiva puede conducir a un aumento de la carga espinal y al posible dolor de espalda. Los hallazgos destacan la necesidad de que los fabricantes de sujetadores prioricen un enfoque equilibrado, considerando tanto la comodidad como los impactos musculoesqueléticos invisibles de sus diseños. La investigación subraya la importancia de la innovación continua en el diseño de sujetadores, centrándose en la salud holística y las soluciones personalizadas.

    Nueva investigación de la Universidad de Portsmouth revela que, si bien los sujetadores deportivos son esenciales para el ejercicio, minimizar agresivamente el rebote del pecho podría aumentar la carga espinal y el riesgo de dolor de espalda. El estudio, que utiliza un nuevo modelo musculoesquelético, insta a los fabricantes de sujetadores a priorizar diseños que equilibren la comodidad, el soporte y la salud espinal, buscando el nivel óptimo de reducción de rebote para el bienestar del pecho y musculoesquelético.