El Reino Unido y la India están cerca de llegar a un acuerdo sobre un tratado de libre comercio muy esperado, que podría impulsar significativamente ambas economías. Las negociaciones, iniciadas en enero de 2022, han enfrentado desafíos, pero las discusiones recientes indican un posible avance este año, con el 90% del acuerdo ya finalizado. El acuerdo se considera una oportunidad clave para el Reino Unido después del Brexit, ofreciendo acceso al vasto mercado de la India de 1.400 millones de personas.
El Reino Unido y la India están cerca de completar un importante acuerdo de libre comercio, con negociadores informando a las empresas esta semana que aproximadamente el 90% del acuerdo ha sido acordado. Este progreso señala un fuerte impulso hacia la finalización de un acuerdo comercial muy esperado con la India, una economía en rápida expansión con una población de 1.400 millones de habitantes, potencialmente dentro del año en curso. El gobierno del Reino Unido alberga esperanzas de concluir con éxito este acuerdo, que se considera una gran oportunidad económica.
Un obstáculo clave en las negociaciones, la cuestión de la movilidad en relación con los visados para los trabajadores indios, ha sido resuelto en gran medida, según se informa. Una fuente gubernamental, hablando con The Guardian, indicó que este punto conflictivo, que había sido un importante escollo, ahora está mayormente resuelto. La fuente expresó optimismo, afirmando: “Estamos casi allí. Estamos tan cerca como nunca, pero las conversaciones a nivel político son de doble filo”, lo que sugiere que, si bien se han logrado avances significativos, las etapas finales aún requieren una participación política de alto nivel.
Durante una sesión informativa con los negociadores del Reino Unido del departamento de comercio el martes, se informó a las empresas sobre el hito del 90% de acuerdo. Los restantes asuntos pendientes se identificaron como relacionados con sectores específicos, a saber, el whisky, los automóviles y los productos farmacéuticos. Estas áreas representan intereses de exportación clave para el Reino Unido, y resolver los puntos restantes en estos sectores es crucial para la finalización del acuerdo.
Los beneficios potenciales del eventual acuerdo comercial son significativos, particularmente para las industrias del whisky escocés y los automóviles. El acuerdo podría conducir a reducciones drásticas de los aranceles sobre las exportaciones de estos productos a la India. Esto es particularmente importante para estos dos sectores de la economía del Reino Unido, que se han visto muy afectados por los efectos de los aranceles de Donald Trump en los Estados Unidos. La reducción de los aranceles en la India proporcionaría un impulso bienvenido y la diversificación de los mercados de exportación.
Paralelamente a las negociaciones del acuerdo de libre comercio, el Reino Unido y la India también están trabajando en un tratado bilateral de inversión. Se realizó una llamada con las empresas antes de las conversaciones entre Rachel Reeves y la ministra de Finanzas de la India, Nirmala Sitharaman, con respecto a este tratado. Este acuerdo separado tiene como objetivo establecer protecciones legales para las inversiones que fluyen entre el Reino Unido y la India y se considera una prioridad para los ministros del Reino Unido debido a sus beneficios potenciales para el sector de servicios financieros británico.
La importancia de estas discusiones en curso fue subrayada por una cena de trabajo a la que asistieron Sitharaman, Reeves y Keir Starmer el martes por la noche. Después de esto, Sitharaman mantuvo conversaciones con Jonathan Reynolds, el secretario de comercio, quien previamente había viajado a Nueva Delhi en febrero para relanzar formalmente las conversaciones comerciales. Estos compromisos de alto nivel resaltan la voluntad política de ambas partes de ver estos acuerdos hasta el final.
El enfoque proactivo de la India para buscar más acuerdos comerciales bilaterales fue articulado por Sitharaman en un evento en la alta comisión india antes de sus reuniones el martes. Declaró que la India está buscando tales acuerdos como respuesta a las crecientes incertidumbres globales, que describió como “multiplicándose día a día”. Esto indica un cambio estratégico en la política comercial de la India, lo que hace que el momento de las negociaciones entre el Reino Unido y la India sea particularmente oportuno.
Hablando con los periodistas después de las conversaciones el miércoles, Sitharaman transmitió una perspectiva positiva sobre el progreso. Señaló un “gran sentido de positividad y dedicación” para concluir pronto el acuerdo entre el Reino Unido y la India. Demostrando aún más los resultados tangibles de estas discusiones, los ministros anunciaron un paquete de 128 millones de libras esterlinas en nuevos acuerdos de exportación e inversiones con la India después de su visita, mostrando los beneficios económicos inmediatos de unos lazos más estrechos.
La motivación del Reino Unido para buscar acuerdos comerciales con países como la India fue articulada por Rachel Reeves, quien declaró que es “imperativo que vayamos más lejos y más rápido para impulsar el crecimiento económico”. Esto destaca el enfoque del gobierno del Reino Unido en aprovechar los acuerdos comerciales como una herramienta para la recuperación y expansión económica en la era posterior al Brexit.
El potencial de unos lazos más estrechos para estimular la actividad económica y la creación de empleo fue repetido por Keshav Murugesh, el director ejecutivo de la empresa de tecnología WNS, que está expandiendo su sede de Londres. Comentó que unos lazos más estrechos “alimentarían la innovación y generarían empleos altamente cualificados” en ambos países, enfatizando los beneficios mutuos de una mayor integración económica.
Si bien se han logrado avances significativos, algunos problemas quedaron pendientes en las negociaciones del acuerdo comercial a principios de este año. Estos incluyeron ciertas exportaciones agrícolas y la solicitud de la India de una exención del próximo impuesto fronterizo del Reino Unido. The Guardian había revelado previamente que la India había solicitado una exención del mecanismo de ajuste fronterizo de carbono (CBAM) del Reino Unido, un impuesto planificado sobre la importación de bienes con alta intensidad de carbono, como el acero y los fertilizantes, argumentando a favor de esta exención sobre la base de ser un país en desarrollo.
Cualquier exención de este tipo del CBAM probablemente sería controvertida. El impuesto está diseñado específicamente para apoyar a los productores de acero del Reino Unido mediante la creación de un campo de juego más nivelado con países que tienen impuestos sobre el carbono más bajos o nulos. Conceder una exención a la India podría socavar este objetivo y podría enfrentar la oposición de las industrias nacionales y los grupos ambientalistas.
El Reino Unido lanzó inicialmente las negociaciones para un acuerdo de libre comercio con la India en enero de 2022. Este acuerdo es ampliamente considerado como uno de los mayores premios económicos potenciales del Brexit. A pesar de la ambición, los sucesivos gobiernos conservadores habían intentado previamente llegar a un acuerdo rápido, pero sin éxito. El progreso actual sugiere un nuevo impulso y un enfoque más centrado para finalmente llevar estas negociaciones de larga duración a una conclusión exitosa.
El Reino Unido e India están a punto de cerrar un acuerdo de libre comercio, con el 90% de los términos acordados, lo que podría impulsar sectores como las exportaciones de whisky y automóviles. Los principales obstáculos fueron la movilidad (visados) y la solicitud de India de una exención del impuesto fronterizo de carbono del Reino Unido. Las recientes conversaciones de alto nivel indican optimismo y el compromiso de finalizar el acuerdo, junto con un tratado bilateral de inversión crucial para los servicios financieros británicos. Asegurar este acuerdo representa una oportunidad significativa para el crecimiento económico y la innovación para ambas naciones: ¿los compromisos finales beneficiarán realmente a ambas economías, o las presiones proteccionistas frustrarán el progreso?