Tanto las tasas muy bajas como las muy altas de rotación de las élites políticas son problemáticas: las primeras por sus tendencias oligárquicas, las segundas por un déficit en la rendición de cuentas, la profesionalización y la estabilidad de las políticas. ¿Cómo ha evolucionado la rotación legislativa en América Latina a lo largo del tiempo y cómo se comparan los países entre sí y con otras democracias en este aspecto? ¿La estructura básica de las instituciones legislativas de la región ayuda a explicar la variación en las tasas de rotación? Sorprendentemente, aunque la rotación se ha convertido en una preocupación apremiante de los estudios legislativos, así como de los debates políticos en muchos países latinoamericanos, hasta ahora han faltado datos comparativos sobre las tasas de rotación en la región y no se han realizado análisis comparativos de la rotación y sus determinantes dentro de la región.
La rotación legislativa, la tasa a la que los miembros de una legislatura cambian de una elección a la siguiente, es un aspecto crítico de la gobernanza democrática. Tanto las tasas de rotación excesivamente bajas como las altas presentan desafíos. La baja rotación puede conducir a tendencias oligárquicas, mientras que la alta rotación puede socavar la rendición de cuentas, la profesionalidad y la estabilidad política. Esta nota de investigación profundiza en la evolución de la rotación legislativa en América Latina, comparando países y examinando la influencia de las configuraciones institucionales en estas tasas.
El estudio presenta un conjunto de datos exhaustivo de las tasas de rotación legislativa en 17 países de América Latina, que abarcan 204 elecciones entre 1985 y 2023. Este conjunto de datos llena una brecha significativa en la investigación comparativa, ya que dichos datos han faltado previamente. La investigación tiene como objetivo describir los patrones de rotación en la región, analizar cómo se comparan los países entre sí y con otras democracias, y examinar empíricamente la relación entre las tasas de rotación y los arreglos institucionales.
La investigación define la rotación legislativa como el porcentaje de miembros de la legislatura que cambian de una elección a la siguiente, centrándose en los legisladores elegidos a través de elecciones. Este enfoque se alinea con las definiciones establecidas utilizadas en los análisis comparativos de otras regiones. El estudio se basa en la literatura existente que se centra principalmente en las causas institucionales de la rotación, como los límites de mandato y la duración de los mandatos.
El estudio reconoce el debate histórico en torno a la rotación, con la democracia ateniense favoreciendo la máxima rotación para evitar la concentración de poder y los Documentos Federalistas abogando por la estabilidad del personal para garantizar la coherencia de las políticas. La investigación contemporánea reconoce la tensión entre los beneficios de la profesionalidad de los legisladores y los aspectos positivos de la renovación democrática asociados con una mayor rotación.
Las consecuencias de la rotación son multifacéticas. La alta rotación se ha relacionado con una menor producción legislativa y un mayor gasto en proyectos de capital, mientras que la baja rotación puede conducir a estructuras oligárquicas y una menor representación descriptiva de las mujeres. El estudio tiene como objetivo abordar estas consecuencias en el contexto latinoamericano.
La investigación destaca la falta de datos comparativos sobre la rotación legislativa en América Latina, en contraste con la extensa literatura sobre Estados Unidos y Europa. El estudio busca analizar cómo se comparan los países de América Latina entre sí y con otras democracias en términos de rotación legislativa, llenando una importante brecha de investigación.
El conjunto de datos revela que la tasa de rotación promedio en América Latina entre 1985 y 2023 es notablemente alta, con un 69,8%. Bolivia exhibe la tasa de rotación más alta con un 84,9%, seguida de otros países andinos. En contraste, El Salvador y Chile tienen tasas de rotación cercanas al 50%. Estas tasas son significativamente más altas que las observadas en Europa, donde la rotación promedio fue del 41,3% entre 1990 y 2015.
El estudio señala que las tasas de rotación superiores al 50% se consideran “excesivas” y que el rango óptimo para la “política normal” es entre el 20% y el 40%. Los datos de América Latina sugieren que las tasas de rotación de la región están muy por encima de estos puntos de referencia. El estudio también compara las tasas de rotación de América Latina con las de otras regiones, como Europa Central y Oriental, Ghana y Corea del Sur, donde las tasas de rotación legislativa son generalmente inferiores al 50%.
El estudio examina la dinámica de la rotación en países específicos de América Latina, destacando tendencias notables y cambios abruptos. Las tasas de rotación promedio más bajas se encuentran en Chile y El Salvador, pero ambos países han experimentado un aumento significativo de la rotación en los últimos años. Este aumento se atribuye a factores como el abandono del sistema electoral binominal en Chile y el auge de un político externo en El Salvador.
Las reglas informales también influyen en los patrones de rotación. En Bolivia, el Movimiento al Socialismo (MAS) mantiene una regla de no reelección para sus legisladores, lo que contribuye a una alta rotación. En contraste, el FSLN nicaragüense ha permitido y alentado la reelección de sus legisladores, lo que ha llevado a una disminución gradual de la rotación.
El estudio identifica cambios abruptos entre elecciones en las tasas de rotación, que son difíciles de explicar por determinantes sistemáticos. El fuerte aumento de las tasas de rotación en Panamá entre 2014 y 2019, del 50,7% al 80,3%, se atribuye a una campaña exitosa contra la reelección de legisladores. La interacción entre las reglas electorales y el cambio político repentino también es responsable de algunos patrones notables en las tendencias de rotación.
El estudio investiga el papel de los arreglos institucionales en la configuración de la rotación, centrándose en la posibilidad de reelección, la duración de los mandatos legislativos y la naturaleza escalonada de las elecciones legislativas. Estos factores se analizan ya que influyen directamente en los horizontes temporales de los legisladores.
El estudio señala que los países de América Latina son casi únicos en imponer límites de mandato a los legisladores a nivel nacional. Siete de los 18 países del estudio mantienen o solían mantener algún tipo de límite de mandato. El conjunto de datos excluye los casos en los que existía una prohibición de la reelección consecutiva. Sin embargo, los límites de mandato menos restrictivos, que permiten una o más reelecciones consecutivas, se conservan en el conjunto de datos.
Las duraciones de mandato más largas están consistentemente vinculadas a tasas de rotación más altas. El estudio mide la duración del mandato como los días transcurridos desde la última elección. La renovación escalonada de los cuerpos legislativos a menudo se considera propicia para una mayor estabilidad del personal. El estudio plantea la hipótesis de que los mandatos escalonados conducen a un aumento de la rotación.
El análisis utiliza modelos de regresión lineal jerárquica para probar las hipótesis. Los modelos controlan las diferencias contextuales, incluido el tamaño de cada cámara, el cambio en su tamaño y si el cuerpo legislativo forma parte de una estructura bicameral.
Los resultados revelan una fuerte relación positiva entre la duración del mandato y la rotación. La presencia de límites de mandato que permiten un cierto número de reelecciones consecutivas también aumenta sustancialmente la rotación legislativa. Las elecciones escalonadas se asocian con una mayor rotación.
Las variables de control muestran que los cambios en el tamaño de la cámara son importantes. Un aumento en el tamaño de la cámara se asocia con tasas de rotación más altas. El estudio concluye que otras variables institucionales, como el tamaño de la cámara y el bicameralismo, no están significativamente asociadas con la rotación.
El estudio concluye que la rotación legislativa es un indicador importante de la calidad de la democracia. El conjunto de datos comparativos recientemente disponible revela que las tasas de rotación en América Latina son extremadamente altas en comparación con las democracias de otras regiones.
Los hallazgos destacan una paradoja con respecto a la tendencia general de América Latina a adoptar límites de mandato legislativo. La región es el hogar (casi) exclusivo de los límites de mandato legislativo, lo que promueve aún más la rotación.
El estudio encuentra una variación importante en América Latina, con algunas elecciones que presentan niveles de rotación moderados. Las fuerzas institucionales explican una gran parte de esta variación, con los límites de mandato, la duración del mandato, la presencia de elecciones escalonadas y los cambios en el tamaño de la legislatura que se asocian positivamente con tasas de rotación elevadas.
El estudio sugiere que futuras investigaciones deberían explorar determinantes adicionales de la rotación legislativa latinoamericana. El conjunto de datos de rotación latinoamericana también podría usar la rotación como una variable independiente, lo que podría explicar los resultados del proceso político.
El estudio señala que la rotación extrema de la región es parte de un fuerte sentimiento anti-incumbente que se siente en todo el continente. Este sentimiento se expresa en movilizaciones sociales, campañas, reglas internas de los partidos, la popularidad de los límites de mandato y el auge de los políticos externos. La variante latinoamericana del anti-incumbencia está profundamente arraigada en las sociedades y los imaginarios culturales de la región.
América Latina presenta tasas de rotación legislativa excepcionalmente altas, superiores a las de otras democracias, impulsadas por factores como los límites de mandato, mandatos más largos y elecciones escalonadas. Si bien la alta rotación puede promover la renovación democrática, también plantea desafíos a la estabilidad política y la institucionalización. Investigaciones futuras deberían explorar el sentimiento anti-incumbente único de la región y su impacto en los resultados políticos, lo que exige una reevaluación crítica de los límites de mandato y sus consecuencias a largo plazo para la gobernanza democrática en América Latina.